Vital Remains - Forever Underground

Enviado por Kaleidoscope el Sáb, 25/03/2017 - 01:06
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¿No les pasa qué muchas de las bandas con las que se iniciaron, hoy en día no les parecen la gran cosa? A mí me ha sucedido con cantidad de grupos. Esos discos primerizos, a pesar de que nos gusten menos o más que antaño siempre son especiales. VITAL REMAINS no es ese caso, si hablamos de su tercer disco, el cual fue uno de mis primeros encuentros con el metal gutural y aún después de todo este tiempo se mantiene erguido como un gorila de pie con tres metros de altura.

VITAL REMAINS fue un grupazo como pocos, hablo en pasado porque en lo personal para mí VITAL REMAINS murieron con "Forever Underground" y lanzaron sus últimos alientos de brillantez con "Dawn of the Apocalypse", luego vendría Benton a joderlo todo convirtiendo a VITAL REMAINS en una banda más de Death Metal, quitando esa aura misteriosa que llegaría a su cénit con "Forever Underground". Benton querido, no todo es corpulencia, el músculo no siempre es sinónimo de calidad.

"Forever Underground" es un título un tanto contradictorio, irónicamente el grupo luego de haber jurado permanecer siempre en la sombra, sirviendo a los seres de la noche, salieron a la luz con megáfono gritando "Hey, préstenme atención, yo también soy cool". A pesar de que el título no deja de ser un gracioso despropósito, no se confundan, lo que hay dentro de álbum no deja de ser tralla nihilista de primera factura. El disco lo tiene todo, momentos oscuros, intensos y hasta hermosos, al que le guste el death metal me entenderá, porque este podrá ser un género que lo último que te recuerde sea algo bonito, pero dentro de tanto caos se esconde una belleza que resalta por encima de lo demás. No es lo mismo un momento de felicidad cuando es el pan de cada a día a un instante de alegría cuando tu vida es una mierda, no sé si me explico...creo que vale más ese segundo de luz cuando todo es oscuro porque lo atesoras y aprecias mejor. Segundos como la guitarra acústica de "I Am a God" brillan más de lo normal por el contexto en donde se encuentran que por sí misma, ese mismo pasaje no hubiese sido tan mágico en un disco de Speed Metal por poner un ejemplo.

Las canciones de "Forever Underground" son muy variadas, completas, se pasean de riffs lentos y opresores hasta blast beats arrolladores rompe cráneos (luego hablaremos de Suzuki) para luego terminar con solos de guitarra bellísimos con excelsas melodías. Es muy difícil que en algún momento te aburra, ni siquiera "Farewell to the Messiah", canción que parece salida de la Super Nintendo, decae, puede ser un poco "cheesy" como dicen los gringos, mas no es ni de cerca un tropezón, de hecho tiene su encanto. Este disco a diferencia de "Icons of Evil" y "Dechristianize" no es plano, en lo absoluto, tiene sus momentos de pausa, que además de dar un respiro sirven para descansar de las palizas que mete Suzuki con sus baquetas. Aprovechando que nombramos a Dios, digo a Suzuki, paremos por un segundo a apreciar su insana habilidad como músico, no solo es una bestia en la batería sino que también lo es en la guitarra, como Dios que es él (las letras de "I Am a God" se refieren a él seguro), con dos huevos, viene y toca la batería, la guitarra solista e incluso el bajo en algunos tracks.

Aquí Suzuki es el que se saca su miembro viril de manera sobrada, los demás también hacen un trabajo encomiable, pero es ÉL quien capitánea la nave llevándola a donde le dé la gana. La batería te deja con la boca por los suelos, te taladrea inteligentemente, cada golpe tiene una razón de ser y el sonido del snare, uno de los mejores que escuchado, suena como un disparo de escopeta, contundente, orgánico y más real que el Sol. Sus solos de guitarra ufff, también son geniales, te hipnotizan como una rata que escucha al Flautista de Hamelín. David Suzuki, uno de los mejores músicos que ha dado el podrido metal de la muerte.

Este disco pareciera que se sepultó él solo con el nombre, porque no entiendo cómo tanta calidad quedó bajo la sombra, tal vez sea porque llegó demasiado tarde, en 1997 no traían nada nuevo a la mesa. La banda podrá no inventar nada, pero es que esto es un Death Metal tan bien tocado...que no puede caer en el olvido, la banda querrá quedarse siempre en el Underground (al menos en ese momento), mas hoy yo quiero que sean un poco más conocidos y en vez de que sean 5 personas quienes los conozcan sean 6 (el número es un decir).

El disco del `97 fue la cima de esta banda, que a pesar de que en Metallum salen como "Active" para mí están "Split-up". Aquí pulieron lo ya expuesto en "Let Us Pray" e "Into Cold Darkness" llevándolo a otro nivel, se refinaron un poco en el proceso, mas en NINGÚN momento perdieron su característica intensidad y brutalidad, simplemente le agregaron más sustancia. Nada nuevo en el horizonte, cierto ¿Pero para qué quiero novedad?

Mi corazón quisiera otorgarle los 5 cuernos lustrosos a este disco, por eso de que fue uno de mis primeros discos de Death Metal y ha aguantado muy bien el test del tiempo, pues sigue pareciéndome tan bueno como el día que lo descubrí. Mi cabeza no puede darle más de un 9.0 por más bueno que me parezca y ojo con la nota, un 9.0 no es ninguna tontería de todas formas, es una nota bastante altota para un material más que notable.

Aún, este álbum teniéndolo todo, ha sido ignorado a comparación con otras obras de los norteamericanos. Es triste que este grupazo sea más conocido por el nombre de Benton que por su propia calidad...

VITAL REMAINS son una de cal y una de arena, con tantos cambios de formación han entregado maravillas y regularidades por partes partes iguales. Yo lo único que puedo hacer es recomendar que te aferres a este "line-up" y no te sueltes. Mantente siempre bajo tierra.

Anthony Lazaro: Guitarras (rítmica), Bajo, Voz de apoyo en "Divine in Fire"
David Suzuki: Batería, Guitarras (líder), Bajo
Joseph Lewis: Bajo, Voz

Sello
Osmose Productions