Vandenberg - 2020

Enviado por BurnRain el Dom, 12/07/2020 - 17:43
2559

Adrian Vandenberg rescata la banda con su nombre en este 2020. Deja Moonkings aparcado y ficha al cantante de moda en el hard rock: Ronnie Romero. No es poca cosa, siendo ese binomio la propulsión principal del disco llamado escuetamente “2020” y da como resultado un trabajo con una carga añeja del viejo hard rock, el de toda la vida. Completando la formación están Randy Van Der Elsen (TANK) al bajo y Koen Herfst (HDK, I CHAOS, Ex -EPICA, Ex -AFTER FOREVER) a la batería.

Una mirada a una época en la que reinaron Led Zeppelin, Black Sabbath y Deep Purple. Y no, no hay mucho de los holandeses Vandenberg de los 80, bueno el baladón “Burning Heart”, pero poco más porque el disco es heredero de Ritchie Blackmore por una parte y de WHITESNAKE por otra. Normal que Adrian se decantara por Ronnie Romero para cantar sus nuevas canciones porque se mueve como pez en el agua en ese estilo clásico. La serpiente albina no podía faltar, el punto más álgido en la carrera de Adrian pero sorprende el homenaje que se marca al Hombre de Negro. Pero vayamos al disco que es lo que toca.

Comenzamos con un híbrido Whitesnake/Blackmore, “Shadows Of The Night”. Rezuma a los primeros discos de la serpierte albina donde el blues rock era sello principal. Tal vez el estribillo bien pulido nos lleva más hacia finales de los 80 y la sombra Blackmore se deja ver en la parte solista y en el sonido añejo de las seis cuerdas. Un buen punto de arranque, enérgico, con poderío y con una importante carga nostálgica. Hard rock de toda la vida, muy bien cocinado.

“Freigh Train”, el título es 100% hard rock y el tema no defrauda. Esto lo canta Brian Johnson y AC/DC seguro, pero lo hace un tal Romero que esta que se sale por todas partes. Es un tema directo, incendiario, con una banda que apunta a hacerlo de lujo en directo. Esas baquetas medidas pero peligrosas de Koen Herfst y con la guitarra tan certera como con feeling de Adrian Vandenberg que va dirigiendo el cotarro.

Con “Hell And High Water” entramos en los Rainbow más épicos en la voz de Romero. Las seis cuerdas van llevándonos por un camino más empinado y la voz se acerca a tocar el arco iris. Evocando a esa asociación mágica entre las seis cuerdas de Blackmore y la voz de Dio lanzando sortilegios. Por ponerle una pega, los teclados finales tienen pinta de ser improvisados, un poquito más de finura en las teclas podría haber dado un mejor broche.

Con “Let It Rain” damos un salto de más de 20 años. Si soportas ese vértigo, te das de enfrente con los Gotthard más aclamados. Un medio tiempo melódico, muy destacable con una elegancia sobresaliente. Muy buenas líneas vocales donde ya no sorprende que Romero siga triunfante. Vandenberg sigue marcándose solazos bien medidos con un feeling experimentado.

“Ride Like The Wind”, riff movidito protagonista cruce entre Blackmore y Schenker. Tema accesible con un trabajo a las seis cuerdas que sigue siendo muy destacable. Aunque trabajada le falta algo más para sobresalir a pesar de lanzarse a un final en todo lo alto.

Hasta aquí sin muchas noticias de los Whitesnake de 1987 en adelante. Pues ahora llega “Shout”, 1987 en luces gigantes de neón. Todo conduce hasta allí salvo la voz de Romero que esta más cercana a la de Dio por lo que es curioso el experimento. Un tema pensado para pegarse como goma de mascar y corear hasta ruborizarse en directo.

“Shitstorm”, hard rock del bueno. Tema a tope de naftalina con una guitarra que rasga y rompe y un estribillo que sabe a gloria. Para añadir más carga nostálgica y añorar tiempos pretéritos en el tema tocan dos ex –Whitesnake Brian Tichy a los parches y el legendario Rudy Sarzo a las cuatro cuerdas, blues rock a la antigua usanza dando un tema que podría haber vivido a caballo entre los 70 y los 80.

“Light Up The Sky”, parece que en cualquier momento Romero va a entonar aquello de Bad Boys del 87, uno de los temazos más reconocibles de Whitesnake. Tal vez un poco más maquillado este tema podría tener un pase. Un pequeño tropiezo muy bien ejecutado por cierto.

De los Vandenberg holandeses hay una muestra y es su buque insignia, “Burning Heart”. Baladón, esta nueva versión con Romero supera a la original. Las acústicas deliciosas y la voz cargada de feeling del chileno llevan el tema a lo excelso.

“Skyfall”, de lo mejor del disco para rematar. Todo esta en su sitio y fluye con energía. Un estribillo con gancho, una guitarra elegante y con maestría. Unas bases rítmicas compactas. Una voz que sigue aportando la carga necesaria en cada envite. Un final que deja un gran sabor de boca.

Si te gusta Blackmore y Whitesnake, es decir, el hard heavy elegante, el disco te va a enganchar. La asociación de Adrian Vandenberg y Ronnie Romero esta en perfecto equilibrio, el resultado es para disfrutarlo, “2020” esta hecho con mimo y con maestría por un gran guitarrista y compositor que lleva décadas de oficio. Lástima que el Covid haya trastocado los planes de Vandenberg para salir a los escenarios y tocar estas canciones, esperemos que solo sea un paréntesis breve y ese día llegue porque los temas y la banda promete en directo.

¡¡A disfrutar amigos de la naftalina!!

Adrian Vandenberg: Guitarra y composición
Ronnie Romero: Voz
Randy Van Der Elsen: Bajo
Koen Herfst: Batería

Rudy Sarzo: Bajo en el tema 7
Brian Tichy: Batería en el tema 7
Bob Marlette: teclados

Sello
Mascot Records