Tristania - Beyond the Veil

Enviado por Heartbolt el Mar, 22/09/2020 - 21:22
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1. Beyond the Veil
2. Aphelion
3. A Sequel of Decay
4. Opus Relinque
5. Leathean River
6. ...Of Ruins and Red Nightfall
7. Simbelmynë (Instrumental)
8. Angina
9. Heretique
10. Dementia

Más allá del velo

No podría especular tan manifiestamente yo, que soy desfachatado amante de cuanto ofreciere un género así, que, una vez adentrados en los flemáticos y desérticos páramos de la Noruega aquélla –de níveos pastizales y agrupaciones musicales que heredaron la Escuela post-nietzscheana–, todo aquél descubrirá preciosa dádiva en cada exposición convidada por fúnebres y luctuosos artífices de instauraciones que sucesivamente van inmutando lo impensable.

El Metal Gótico no es para todo el mundo; efectivamente, siendo ya un pedregal extensísimo con miles de incondicionales, es por poco un entresijo resuelto que continúa permaneciendo como tal. Pero, ¿quién quiere que deje de ser así? Ésa es la magia, la superstición que procura TRISTANIA, una vez desprendido de la matriarca arácnida el lacrimoso “Widow’s Weeds” –1998– y abiertas las anchurosas puertas de la catedral nórdica, atronando el campanario desde la localidad de Stavanger. Esa intimidad impregnada de enigma conquista un protagonismo recóndito y siniestro, gracias al estilo de Morten Veland, verdadero creador de la fiera criatura y su maestro en las primeras excursiones, dejando tras su partida un camino labrado en el submundo gótico, perpetuando su perspectiva en SIRENIA.

Si algo queda patente –por lo menos, del modo más evidente aquí–, es que tanto “Widow’s Weeds” como “Beyond the Veil” –1999– congregan una extendida multiplicidad de predominios para hacerse presentes como amalgama de las excepcionales. Sin llegar a lo extremo con lo sinfónico, ni especializarse exclusivamente en las claras influencias de un Death no tan falto de melodía y un Doom cuasi épico, TRISTANIA va como avalancha sonora, arrastrando todo a su paso y agrupando coros eclesiásticos, pianos y violines que representan orquestas enterísimas con guitarras gordas, base rítmica pujante y guturales que recuerdan como poco al Death finés, con secciones donde incluso bordean el mismísimo Black noruego. Una miscelánea asombrosa, aglutinada en una pirámide musical que conjuga toda clase de niveles, para asestar con nueve composiciones que, tal como este servidor lo divisa, son de lo más destacado que el Metal Gótico puede obsequiarnos.

No muchos llegarán a comprender a TRISTANIA, mas aquéllos que queden hipnotizados por su propuesta le hallarán una inacabable y esplendorosa fuente de inspiración, que aborda la belleza y la depresión desde un caleidoscopio lírico que dejaría a libros como El Monje en un altar aún más imbatible. La imaginería sensual y herméticamente dramática es desarrollada por la hermosa Vibeke Stene, a sus veintiún años, ensanchando con quimera sus versos operísticos magistrales, para acompañar a un escabroso Veland con el inolvidable contraste que no hace sino repotenciar las propensiones antediluvianas y prodigiosas que “Beyond the Veil” exterioriza con desahogo.

La atmósfera, llorosa y meditabunda, provee a cada pieza de un “velo” incorpóreo, envolviéndonos en proyecciones mentales lánguidas y apagadas, a la vez que, arremetiendo la agrupación entera –coristas incluidos–, progresivamente es dilatada la capa homérica y expresiva de los compases, aturdiendo para regresar a la calma, al igual que transiciones emocionales en momentos de demencia, abordada con inteligencia por la guitarra de Hidle –miembro fundador, compositor recurrente y el único vestigio, junto al pianista y aportador también resaltable Einar Moen, que queda de los primeros TRISTANIA–, afinada dos rangos arriba que la de Morten Veland, precipitando dos mantos que inducen sensaciones disparejas, pero compenetradas; la una –la de Hidle– explora los suaves tappings y “fraseos” etéreos que van de la mano con un excepcional violín –interpretado por Pete Johansen, colaborador indispensable para la agrupación– sin comparación; la otra –la de Veland– encarna los acordes y legatos más subrepticios del epítome primitivo y oscuro del Gótico –“Gothic”, PARADISE LOST–, llevándonos a campiñas de pesadumbre y desolación.

“Beyond the Veil” va más allá de “Widow’s Weeds” en el terreno sinfónico, llegando incluso a ceder jugueteos electrónicos y experimentales –más naturalizados en “World of Glass”–, pero, a la par, intensifica la base metálica y le da más rienda suelta a Vibeke, sin voces líricas tan abundantes como antaño, pero su participación ahora adquiere un peso superior al incluso variar hasta los rangos desgarrados, observación que he de acotarle también a Veland. “Beyond the Veil” es una transición coherente y sensitiva, que hace destacar la sensual euforia y la fusiona con esencia y triunfo, flagelando con insensibilidad, para luego dar minutos enteros donde son los teclados empíricos y las voces femeninas de ensueño las que nos pasean por otros parajes de la mente. Debido a esto, se ve a leguas que amedrentaría a cualquier mortal, pero quienes lo gozan explícitamente, no pueden sino sumergirse en aguas más profundas, dejados llevar por interludios y epílogos que hacen del cénit de su alocución, proporcionando resonancia para que sean dirigidas piezas enteras, turbias e incognoscibles.

Quien haya naufragado hasta aquí en espera de ser deslumbrado y puesto en absorta hipnosis, lo ha hecho por un sexto sentido que no le ha fallado. “Beyond the Veil”, más que un disco común denominador del género gótico, intenta en toda medida desviarse con atrevimiento para tocar hasta ramalazos industriales, acoplados a una producción cristalina pero no falta de desgarradoras secciones. Entre los instrumentos invariablemente se persevera un orden lógico que le provee protagonismo a un teclado resplandeciente, elegantísimo, de cuentos de hadas, como así a guitarras de pozo Heavy que progresan hasta compensaciones más extremas, interviniendo metódicamente para emprender tanto distorsiones atrevidas como gallardas notas tan melódicas que empalagan entre lágrimas. Una tras otra, cada composición escolta una vertiginosa caída de agua, engendrando conmoción, inexpresable letargo y visiones de una poesía mortuoria pero encantadora.

Cada aportación, aunque se exprese por poco, hace de este trabajo una colección que es para tomar en cuenta. Cada uno de ellos –agrupación y colaboradores– reúne innegable elementos inclusive poco ortodoxos para darle forma a “Beyond the Veil”; embisten desde inicios ensordecedores, desembocando en lagunas solitarias de sinfonías vanguardistas, hasta que retornan a sus nociones inaugurales de suficiencia y lobreguez, expresada con vigorosa zarpa. TRISTANIA nos brinda un Metal muy pesado, grueso y heterogéneo, afrontado con el estilismo de las óperas neoclásicas y los “movimientos” tan habituales en los conciertos de cualidad sinfónica –van de Adagio a Presto con maestría, ahondando en intermedios con Andante y cimas sensacionales de guitarras a dúo con el violín en Vivace–. Y cabe destacar que lo más concluyente de las contexturas de Veland, Moen e Hidle es que, a lo largo y ancho de cincuenta y dos minutos, le dan una muy distinguida participación tanto a los perfiles sinfónicos como a los instrumentos propios del Death/Doom más lírico, sin que se lleguen a oír como “banda acompañada de orquesta” u “orquesta acompañada de banda”. No. El buen Veland dispone el banquete con clarividente elección, más que “fondos” sonoros atractivos, pues los roles son intercambiados con persistencia, y el resultado, notoriamente comprobado desde el tema homónimo hasta la sacudida que me parece “Dementia”, no podría sentirse más seductor.

Un paso más allá de “Widow’s Weeds” y, para éste, uno de los trabajos idóneos para conocer qué es realmente el Metal Gótico, pues si aún hay varias vertientes –una más sinfónica y estilizada y otra más tenebrosa y recia–, agrupaciones como TRISTANIA beben de todas partes para concluir ostentando un sello que es reconocible desde el primer instante. “Beyond the Veil” sintetiza millares de sensaciones espectaculares que al partidario del Metal en sus áreas más trágicas y dramáticamente sugestivas enloquecerá.

Un soberbio trabajo que viene excelente para rescatar estos meses, de imperecederas lluvias, árboles preparándose para el ineludible invierno y todas aquellas impresiones que a los homo sapiens nos hacen sumergirnos en la consideración de nuestras filosofías individuales.

–97%–

Vibeke Stene - Voz (Limpia).
Morten Veland - Voz (Gutural) y Guitarra.
Anders Høyvik Hidle - Guitarra y Coros.
Rune Østerhus - Bajo.
Kenneth Olsson - Batería y Coros.
Einar Moen - Teclados y Efectos.

*Colaboración*

Pete Johansen - Violín.
Rino A. Kolstø, Østen Bergøy, Hilde T. Bommen, Maiken Stene, Sissel B. Stene, J. K. Barkved y Jeanett Johannessen - Coros.

Sello
Napalm Records