S.O.D. - Live at the Budokan

Enviado por Onán el Jue, 01/03/2007 - 22:00
107

1. Intro 0:36
2. March of the SOD 2:02
3. Sargent D and the SOD 2:47
4. Kill Yourself 2:55
5. Momo 0:43
6. Pi Alpha Nu 2:58
7. Milano Mosh 1:42
8. Speak English or Die 3:37
9. Chromatic Death 1:04
10. Fist Banging Mania 2:32
11. The Camel Boy 0:23
12. No Turning Back 0:51
13. Milk 2:07
14. Vitality 1:23
15. Fuck the Middle East 0:54
16. Douche Crew 2:04
17. Get a Real Job 2:44 (M.O.D.)
18. The Ballad of Jimi Hendrix 0:34
19. Livin in the City (Fear) 2:08
20. Pussy Whipped 3:29
21. Stigmata (Ministry) 2:53
22. Thieves (Ministry) 1:45
23. Freddy Krueger 3:04
24. Territorial Pissings (Nirvana) 2:46
25. United Forces 3:20

¡El vidrio! S.O.D., tras el éxito de Speak english or die, giran un poquillo y en seguida se vuelve cada uno a sus labores. De pronto se juntan en 1992 para un único bolo, y de allí sale un disco en directo que repasa el grueso del repertorio de Speak english... y un vídeo arrollador, infecto y sudoroso, sólo para fans.

La actitud de Billy Milano se nos muestra en todo su esplendor: pedos en el micro, golpes, desprecio absoluto por la seguridad propia y ajena (no os perdáis lo que hace durante la primera canción), faltas de respeto continuas a todo el mundo... en fin, un angelito. A mí me crispa especialmente el momento en que, durante una entrevista de la que aparecen trozos entre canción y canción, muestra a la cámara una copia en CD del mítico Speak english or die y, mientras afirma que fue la hostia, que crossover, que rompió moldes y no sé cuántas cosas más, lo hace trizas sin esfuerzo alguno de sus dedos gordezuelos. Un puto simio.

Scott Ian se sale, y su compañero de Anthrax, Charlie Benante, tres cuartos de lo mismo. El grupo suena conjuntado y poderoso, y la verdad es que hacían una música la mar de difícil. Incluso se cambian a ratos guitarra por batería y siguen tocando a todo rabo, tan felices.

Pero lo que me fascina de este vídeo es el público. En la sala no cabía un alfiler, y la gente, entregada a más no poder, parece una masa compacta de carne y sudor. De vez en cuando, al ser enfocadas las primeras filas, ves cómo alguien salta hacia el público y se queda ahí arriba, hincado en cualquier postura, porque ¡no cabe! De pronto enfocan un poco más atrás y puedes ver también seres humanos subidos unos encima de otros, como si el sudor los escurriera y expulsara hacia arriba. Hay brazos y piernas en cualquier posición, pero aún así los que pueden siguen meneando la cabeza como posesos. Todo un cuadro, un impresionante monumento a la insalubridad.