Social Distortion - Social Distortion

Enviado por keysersöze el Jue, 01/04/2021 - 21:00
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1.So Far Away
2.Let It Be Me
3.Story of My Life
4.Sick Boys
5.Ring of Fire
6.Ball and Chain
7.It Coulda Been Me
8.She's a Knockout
9.A Place in My Heart
10.Drug Train

Es curioso como hay un buen puñado de bandas que, sin pertenecer netamente al mundo del metal, cuentan con el beneplácito y la simpatía de la parroquia ya sea por su actitud, homenajes, guiños hacia nuestro rollo o unos patrones que maman mucho del mismo. Nuestros colegas de hoy son unos perfectos representantes de esto que les digo. SOCIAL DISTORTION es una banda punk, pero con mucho rock duro y unas raíces que al fin y al cabo se remontan a todo lo que ha fue la movida hardcore punk, crossover, etc. que tan cerca está del thrash y alguna que otra vertiente del metal extremo (pero que entrar en estos derroteros ya sería cosa de otro día, tu).

El caso es que nuestros coleguitas de hoy se dieron a conocer al mundo con un debut (“Mommy’s Little Montser”) en 1983 que distará mucho de su rollete posterior que ya nos enseñan en su cojonuda segunda placa “Prison Bound” de 1988.
Y es que, llegados a este punto, el inconfundible Mike Ness necesitaba ofrecer a la afición un tercer plástico que pudiera marcar un punto de inflexión convirtiéndose en la reivindicación definitiva de lo que fueron dos aperitivos la mar de majos (el segundo más que majo, cojonudo). Y ya des del título homónimo podemos deducir que esto significa un nuevo comienzo, un punto y seguido hacia la gloria en una década de los noventa que será su época dorada.

Y qué mejor que estrenar la década con la ya mítica “So Far Away” que abre todo esto. Demostración ideal de lo que aquí se nos ofrecerá. Una fórmula algo renovada, más suave (las cosas como son) pero tremendamente adictiva. Justamente la adicción será algo recurrente a lo largo de la placa. Y bien que lo demuestra una “Let It Be Me” que es toda una lección de punk melódico (y que se quiten de en medio tantos grupitos que bajo esta etiqueta han pervertido su significado).

Todo lo que aquí se nos ofrece son clásicos ya a esta altura de la película. Pero “Story of My Life” y “Ball and Chain” seguramente se lleven la palma. Qué decir de la primera mentada, el himno de la banda, una preciosa pieza que, aunque sencilla, está perfectamente ejecutada y consigue que uno se quede tarareando esa melodía hasta la eternidad. Y la segunda, pues más de lo mismo, aunque algo más contundente y dura, pero con unos parámetros muy bien enfocados al concepto single, facturando otro pelotazo para la posteridad.

Quedan en el camino una “Sick Boys” bien punk y una “Ring of Fire” a modo de curioso homenaje al maestro JOHNNY CASH. La cover sin ser de otro modo atrapa, y con esto me basta, oiga. Interesantes “It Coulda Been Me” y “She’s a Knock Out”, por la que siempre he tenido debilidad por su fórmula pegadiza y un estribillo marca de la casa que queda a las mil maravillas, siendo imposible no agitar la cabeza como un poseso, por otro lado.

Realmente ninguna pieza de las que nos entregan aquí desentona lo más mínimo, y el remate que se le da al trabajo es fantástico. “A Place in My Heart” aporta buena caña, un tema ideal para el mosh, y tanto que sí. Y es que un plus de velocidad a estas alturas se agradece, las cosas aquí como son. Estos SOCIAL DISTORTION bailongos son estupendos, pero no perder nunca las raíces es algo encomiable a pesar de su clara vocación aquí de querer gustar a las masas (cosa que no me extraña ni un pelo que consigan).
Traca final y despedida con “Drug Train” con ese tono macarrilla que tanto les caracteriza. Sin duda logran ofrecer una placa redonda en todos los sentidos. No será excelsa ni del otro mundo, pero es punk rock y al menos para el que firma todo esto es suficiente siempre y cuando la manufactura sea la que es, de un nivel altísimo; todo ello empaquetado con una seriedad y profesionalidad ejemplares.

Sea como fuere, un género hermano de tantos subgéneros de nuestro querido metal, una placa imprescindible para entender toda una movida que estaba al caer en los noventa en unos Estados Unidos que, como siempre, supieron aprovechar la oportunidad. Uno siempre es más británico en sus preferencias. Pero al César lo que es del César, hoy se quita uno el sombrero (de gángster) ante este más que recomendable trabajo que ya es todo un clásico en nuestros días. Tampoco tienen desperdicio alguno sus tres siguientes placas que aprovecho para recomendar al personal.

No será un “Rocket to Russia”. Pero que les quiten lo bailado (nunca mejor dicho) y aquí van unas buenas cuatro cornamentas de Satán para estos primos hermanos nuestros. ¡A la familia se la respeta, oigan!

Mike Ness: Voz, guitarras
Dennis Danell: Guitarras
John Maurer: Bajo
Christopher Reece: Batería

Sello
Epic Records