Sickening Gore - Destructive Reality

Enviado por Heartbolt el Mar, 31/12/2019 - 15:40
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1. Ancestral Hate
2. Blood for Tears
3. Obscene Existence
4. Massacre of Innocents
5. Free of Conscience
6. Covered in Blood
7. Psychopathic Butchery
8. Suppression of Being

Realidad destructiva

Que del reino Death sale cualquier cantidad insana de guerreros dispuestos a acabar con el orden establecido a punta de espadazos y flechazos… no es una mentira, es la más hosca de las realidades. Aquí, y sólo aquí, nos vemos las caras con familiaridad, sabemos de qué va esta paliza y cuál será el resultado.

Death Metal en caliente, traído desde Suiza para variar las cosas. Buen ejercicio del género, sin más ganas que las de crear un campo de devastación sonora, al ritmo de galopantes piezas y composiciones destructivas y apasionadas por la guerra, tal como se puede apreciar en este “One-Shot” (o tirada única) como lo es el debut y póstumo disco de SICKENING GORE.

SICKENING GORE, tal y como lo demuestran tanto en su música, líricas y arte gráfico, está totalmente influenciada por grupos clásicos del género, teniendo como principal maestro de la guerra a los británicos BOLT THROWER, de quienes aprendieron bastante para producir su propia placa tectónica en constante movimiento. Desde esos riffs que simulan caballos alzándose y corriendo por planicies llenas de sangre hasta en el gutural sónico que va de aquí hasta allá, vociferando blasfemias y generando cánticos a la muerte como el mejor warmaster en todo el lugar.

Quien disfruta el Death Metal como podría disfrutarse el café por la mañana, o la cena navideña (ya que estamos en esa época), imposible que no resalte alguna de las mágicas propiedades de este Destructive Reality (1993), treinta minutos muy dinámicos y fieros que te lanza al océano y te despedaza como tiburón. Un trabajo que es de notar, con una mezcla muy interesante entre el Death Metal americano y el Death Metal europeo, afincándose precisamente en este último, con las más exquisitas bombas que sólo en el Viejo Continente, con ácido y nitroglicerina, podría fabricarse.

Destructive Reality es un álbum hecho a la medida del Deather headbanger que mueve su cabeza al ritmo de latigazos y patadas, además de imaginarse mientras destruye el recinto que es un Robin Hood malévolo en busca de la Arca Perdida, en una batalla cósmica contra alienígenas. Así de volada, además de sideral, es la música de SICKEKING GORE, extremadamente recomendable para esas batallas, cuando quieras que riffs de guitarras empiecen al revés y terminen al derecho, cuando te apetezcan solos delirantes que no siguen ninguna escala, amén de una batería de artillería. Los hermanos Burr (Matt y Alex) destrozan sus instrumentos de cuerda a espadazos, creando una verdadera carnicería y banda sonora del horror.

Este disco tiene temas rápidos y memorables, no tan directos como la rama del Grindcore (de la que también, en menor medida, bebe), pero sí eficaces y se graban rápido e ipso facto. Es un delirio que quieres repetir varias veces, no falla como el águila cuando se lanza por la liebre y la devora en pleno aire. Sin dudas la desgracia, el dolor y el pánico, acompañados de un sentimiento de estar a punto de ser quemado vivo, son sentimientos que SICKENING GORE plasma bien en Destructive Reality, álbum que, repito, no demora demasiado, es el fusilamiento al indigente que atraparon hace un rato.

Habiendo tomado de todos lados elementos para componer su música, SICKENING GORE no nos va a mostrar nada novedoso, pero es a lo que me remito sin pena ni pausa: no hace falta que lo haga. Es el Death arcaico y cabrón de toda la vida, de esencia noventera (cómo se nota que la cosecha del 1993, pese a no ser tan mágica como la del 91 o la del 92, donde se recogieron hasta las habichuelas mágicas, también tuvo lo suyo) y con un sonido explosivo que nos termina de aclarar que sólo un producto tan maniaco y psicópata podría venir de nada menos que Massacre Records. Quien conozca a esta casa discográfica, sabe que no andan con rodeos a la hora de poner el mundo en jaque. Y no exclusivamente por este disco, que apenas es una gota en su océano.

Sin excusa, Destructive Reality es un trabajo viciante, tanto por lo corto como por lo mostrado, cuyo sentir es imposible de ignorar e invita al movimiento violento en los conciertos, al ritmo impagable de melodías gruesas y distorsionadas al máximo, con gran uso del poder indiscriminado para inducir al ser humano a la euforia, además de explorar los terrenos más oscuros, viles y depravados de la mente para hacer la banda sonora de la post-guerra. Si BOLT THROWER la comenzó y terminó, SICKENING GORE la revivió y la hizo igual de devastadora que hacía lustros.

Realmente, sin problemas, confieso que no nos encontramos frente a algo que pueda llegar a tornarse de lo más increíblemente abrasivo y descarnado. No es una banda de renombre ni gente que cambió el rumbo del género, pero igual de enfocados en lo suyo que hasta el Don Quijote y Sancho Panza temieron de cruzarse en ese desierto de sangre y heces donde apenas es posible que exista la vida. Viéndolo como lo veas, aquí hay un fuerza brutal que colapsa y se reinventa a cada tema, sorprendiendo con su verdadero estilo demoledor que incita a todo, y cuando digo todo es a TODO. Especialmente si amas tanto el género no puedes dejar de viciarte con cada una de las muestras retorcidas que aquí y allá se hagan visible, sea en Estados Unidos, Brasil, Suecia, Japón o Suiza, una escena de Metal Extremo no tan reconocida como otras, pero en donde lo asombroso se mezcla con lo gélido y avasallador para poner a parir al homo sapiens común y demostrarle cuánto se equivoca si ha creído saber lo suficiente. Con un disco póstumo, rescatado del infierno, apenas nos hacemos una idea de lo que en Zúrich estaba cociéndose en ese tiempo. Black, Death, Doom… de todo, especialmente con guitarras cargadas con un filo de clase alta. SICKENING GORE no serán las armas de calibre más pesado, pero impactan en la diana y, al día de hoy, se disfrutan al igual que otros exponentes.

Sabrosa mixtura, un Death Metal que, si lo rescatas, lo podrías encontrar más que gustoso.

Más que una particular placa de Death Metal suizo.

SICKENING GORE.

Matt Burr - Voz y Guitarra.
Alex Burr - Guitarra.
Danny Büsch - Bajo.
Chris Huwiler - Batería.

Sello
Massacre Records