Riot - Riot Live (EP)

Enviado por HaKi Stargazer el Dom, 11/04/2021 - 20:35
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1. Hard Lovin' Man - 3:08
2. Showdown - 4:30
3. Loved By You - 8:02
4. Loanshark - 5:27
5. Restless Breed - 5:18
6. Swords and Tequila - 3:57

Siempre que hablamos de Riot tratamos de explicarnos por qué una banda con su calidad ha sido tan ignorada durante casi toda su trayectoria. Es evidente que una de las piezas más importantes para entender este puzzle está materializada en el pésimo manejo que tuvieron por parte de Steve Loeb, un sujeto que jamás supo entender lo que en verdad se necesitaba para el óptimo desarrollo de los músicos dentro del ámbito profesional. Y es que esto podría parecer una nimiedad, pero el management llega a tener un peso más grande del que creemos, ya que incluso termina influyendo en gran medida en las relaciones entre los miembros de una agrupación y sus decisiones como conjunto.

Producto de este tipo de problemas fue la salida de Guy Speranza, cantante con mucho carisma y dotes de composición que aportaba una gran energía y melodía al material de Riot desde sus inicios. Tal separación fue algo muy difícil de encajar, pues esto sucedió justo cuando la banda ya comenzaba a ganar una merecida notoriedad después de haberse presentado en la primera edición del emblemático festival de Monsters of Rock (codeándose con otros colosos como Rainbow, Scorpions, Judas Priest o Saxon) y haber lanzado ese álbum tan elemental llamado Fire Down Under. Parecía que el tan ansiado estrellato estaba muy próximo y, sin embargo, terminó quedando como una mera ilusión que jamás llegó. Speranza, por su parte, quedó tan desencantado con el negocio de la música que incluso rechazó la invitación de Scott Ian para unirse a los Anthrax y decidió dedicarse a la exterminación de plagas, trabajo honorable pero delicado debido al manejo de muchas sustancias tóxicas (es muy probable que estas contribuyesen con el cáncer de páncreas que le afectó posteriormente).

Pero sabemos que la esencia de Riot y de su difunto líder, Mark Reale, siempre ha sido la de no rendirse a pesar de que todo parezca estar en contra y de brillar a través de la oscuridad y del dolor (tal como lo establecieran en la legendaria “Warrior”). Es por esto que el guitarrista decidió continuar a pesar de perder al gran Speranza y reclutó a un nuevo cantante que le permitiese seguir aprovechando ese nivel de inspiración que lograría mantener durante muchísimo tiempo. No sólo eso, sino que además Reale se arriesgó apostando por un frontman que poseía una voz diametralmente opuesta a la de su antecesor y que sin duda le brindó una personalidad diferente a la banda: el tremendo Rhett Forrester.

Muchas veces he creído que la etapa con Forrester está muy infravalorada dentro del fandom de Riot a pesar de tener una gran calidad, y no sé ustedes, pero incluso me atrevo a decir que posee una personalidad con mayor definición que la de DiMeo (sin quitarle méritos a esta). Me parece que la poca atención que se le ha puesto se debe a la desventaja que tiene al situarse entre los 2 puntos más álgidos de toda la carrera de la banda: Fire Down Under y Thundersteel. No obstante, esto no debería ser un impedimento para disfrutar de Restless Breed y Born In America, una pareja de álbumes que presenta a unos Riot un poco más endurecidos y en plan de calle, vaya, como si fuesen unos gamberros muy talentosos haciendo composiciones bastante buenas de hard rock/heavy metal. Claro que no voy a negar que, al menos en Restless Breed, hay un pequeño bajón respecto a lo hecho con Speranza, pero no es tanto como algunos dicen.

Riot Live, así sin ningún adorno, es una pequeña muestra de lo que ofrecía la banda durante la gira promocional del Restless Breed, de donde se recoge parte de una presentación del 5 de julio de 1982 en el New Peppermint Lounge de Nueva York. La alineación, que es básicamente la misma del Fire Down Under, sigue haciendo gala de una tremenda compaginación que nos hace aceptar al nuevo cantante sin muchas dificultades. Y este último, a pesar de tener cara de querubín (con todo y sus lindos rizos), sorprende con una fiereza descomunal en su sensacional voz, tal vez no tan melódica como la de Speranza, pero sí con mucha garra y actitud propia.

Precisamente esa actitud de Forrester sobre las tablas resultaba ser un arma de doble filo, pues constantemente causaba dolores de cabeza por su fama de problemático e incluso era palpable su despreocupación al comprometer las presentaciones de una banda de la talla de Riot (aun así el tipo era tan genial que nunca perdía el estilo). Muy curioso verlo lanzando crudos gritos mientras aprovecha para fumar en pequeñas pausas sin miedo a perder el aliento o desentonar en algún momento de la interpretación (chequen la grandeza de la versión de "Restless Breed" aquí contenida). Aún con estos detallitos, jamás diré que esta etapa es mala en comparación con lo que se hiciera con el mentado Speranza o con Tony Moore, simplemente es algo diferente.

Como es de esperarse, cada uno de los integrantes de la banda tiene sus momentos de lucimiento, aún con Forrester tratando de robarse el show en varias partes de la presentación. Encontramos una deliciosa labor en las guitarras en la semibalada “Showdown” y en la juguetona “Loved by You” (en donde el cantante ameniza el concierto con su armónica y hace unos graciosos ruidos que asemejan a los de un cachorrito); por su parte, la base rítmica se muestra descomunal con la demoledora “Loanshark”, una canción que, junto a “Hard Lovin’ Man" (con su genial riff), es difícil de imaginarse en otra voz que no sea en la del rubio; finalmente, es con la insigne “Swords and Tequila” que se ponen a prueba las habilidades del “nuevo” para ver si en verdad da la talla como sustituto, y he de decir que, aunque este realiza un trabajo modesto, es imposible no terminar extrañando a Speranza (sobre todo en el estribillo que termina perdiendo su atractivo).

A pesar de ser un trabajo disfrutable, este pequeño lanzamiento no resulta lo suficiente como para demostrar todo el poderío de los Riot con Rhett Forrester al frente. Me habría gustado que el EP hubiese sido grabado durante la gira del Born in America y así abarcase material en vivo que en verdad lograra impregnarnos del feroz estilo del rubio, pues canciones como “Heavy Metal Machine”, “You Burn In Me” o “Wings of Fire” dan fe de lo que les digo acerca de la calidad de esta etapa (no crean que sólo son especulaciones mías).

4 cuernos bajos para este trabajo que, aún con sus cualidades (que son muchas), resulta ser sólo una pequeña embarradita de lo que ofrecía la banda por esos tiempos. Se me hace un poco insatisfactorio escuchar un registro en vivo así de pequeño (sobre todo con Forrester), pero, por el gran repertorio que contiene, bien puede servir como una buena introducción para el mundo de Riot.

Venga que de estas leyendas vale la pena buscarles hasta sus bootlegs, pues incluso lo más “flojo” de su carrera posee un valor superior al de gran parte del material lanzado por cualquiera de esas bandas que han aparecido en el nuevo milenio tratando de venderse como la segunda venida de Cristo.

Rhett Forrester - Voz, Armónica
Mark Reale - Guitarra
Rick Ventura - Guitarra
Kip Leming - Bajo
Sandy Slavin - Batería

Sello
Elektra Records