Pain - Coming Home

Enviado por MetalPriest el Vie, 27/12/2019 - 13:54
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1. Designed to Piss You Off
2. Call Me
3. A Wannabe
4. Pain in the Ass
5. Black Knight Satellite
6. Coming Home
7. Absinthe-Phoenix Rising
8. Final Crusade
9. Natural Born Idiot
10. Starseed

Peter Tägtgren es uno de esos tipos que te caen bien independientemente de si te guste o no su música. Y sonará a estupidez, pero cuando tienes la simpatía del personal… a poco que conectes con él en este o aquel single, terminarán por encariñarse de algún trabajo al menos. Podríamos estar hablando de Hypocrisy, Pain o cualquiera de los otros proyectos en los que Tägtgren tiene (o tuvo) metido el hocico… en mi caso comencé a tener en cuenta al perillas cuando se supo que sería el compositor del proyecto en solitario de Lindemann. A partir de ahí, me di cuenta (muy de a pocos) que la obra musical perteneciente o relativa a Tägtgren tiene más que ofrecer de lo que parecía. Incluso el proyecto de industrial metal Pain, que en un comienzo se me hacía la mar de mediocre e impersonal, me terminó por hacer tilín y todo ¿Qué sucedió? Pues que de tanto escuchar Lindemann y pinchar Pain de cuando en vez, pues me di cuenta de que aunque sea música con enfoque coñero eso no quita que tenga feeling, sus movidas instrumentales molonas, sus hits apoteósicos, etc. Y así con esta facilidad, uno va cambiando de opinión gradualmente hasta comerse sus propias palabras (de desprecio hacia Pain) de hace un puñado de años.

Aún recuerdo cuando vi que salió este Coming Home y me lo encontré en plena escaramuza piratesca en la red. Recuerdo las buenas vibraciones que me trajo la portada; con su temática cómico/espacial y su composición de colores tan agradable. Fue cuestión de tiempo que terminara por tomarle cariño a este disquito de 2016. De algún modo pareciera que Coming Home pretende sonar especialmente personal y épico; como un poco menos cachondo que los anteriores discos e irónicamente manteniendo el poso comercial o digamos… “catchy” que caracteriza la música de Pain. Y es que a lo tonto desde su fundación en los noventas aún hubo una evolución y crecimiento como proyecto. Lo que comenzaba únicamente como un hobby para satisfacer ciertas inquietudes compositivas, termina por ser algo más valioso de lo que cabría esperar.

No voy a entrar en comparación con este o aquel álbum de Pain porque honestamente se me hace un poco absurdo debatir o darle valor a semejante tema en el caso de esta banda. Ahora bien: hay que darle al César lo que es del César… y Peter, al igual que con Hypocrisy, se lo montó divinamente con Pain. Después de todo el sueco no deja de ser un genio en dentro del metal. Es tan buen compositor como compañero y empresario; y si a esto le sumas el carisma de su icónica figura y sus habilidades como productor… pues es totalmente entendible el éxito que obtenido ¿no?

Pero no nos alarguemos dando vueltas y hablando de temas tan globales y tratemos de ser más directos e ir al grano y hablemos de Coming Home: Este octavo álbum de Pain puede no ser la panacea, pero al menos tiene ese buen gusto del que hablaba más arriba. Desde Designed to Piss You Off, que me recuerda en cierto grado a Jesus Build My Hotrod de Ministry en una versión menos cargante, Peter y cía demuestran lo gancheros que pueden llegar a ser. Call Me sin ir más lejos; con Joakim Brodén (Sabaton) como segunda voz principal mimetizándose con el entorno industrial/sinfónico conjurado por Tägtgren. Hay que enfatizar el tremendo trabajo orquestal que podemos escuchar en canciones como esta Call Me o la siguiente A Wannabe (y otras más); abruman por su naturalidad y cohesión con los elementos electrónicos. Y no estoy exagerando nada en esto de las orquestaciones; son trepidantes que te cagas.

La riffera y corera Pain in the Ass y la espacial a la par que elegantona Black Knight Satelice son dos notables tracks más en la línea de Pain, pero luego llega Coming Home y ahí ya sí se te caen los huevos al suelo. Es demoledor lo bien que Peter describe el cansancio de la vida de gira entre hoteles y conciertos y lo perfecto que lo conjunta con su música. Coming Home es una de esas piezas que contienen verdadera carga emocional; hablo de frustraciones, nostalgia, cansancio, soledad… una pasada, vamos. Absinthe-Phoenix Rising sale más alternativa y fiestera, no diré que no es frívola pero… sigue teniendo miga y partes meritorias. Final Crusade quizá solo rechine por esos “left-right, left-right” tan forzados, por otro lado tiene unos breakdowns bien guapos. Finalmente cierran Natural Born Idiot (puro Pain) y la espacial Starseed, dando un cierre tan dinámico como el inicio y el nudo del Coming Home.

Es que ese es el tema: ya no sólo componer de puta madre o saber poner los arreglos adecuados (que también), sino el ser capaz de ofrecer cierto dinamismo para mantener nuestra atención siempre en el álbum. Y de algún modo Peter Tägtgren lo suele conseguir. Coming Home es de esos discos que te pueden enganchar a la agrupación que toca, a Pain. Repito que no son unos gigantes del industrial ni una agrupación “top-5” del rollo, pero ahí le anda con la tontería. Y, mientras se siga manteniendo este nivel… difícilmente cambiará esta dinámica de crecimiento en Pain.

Cuatro cuernos. Un 7,5.

Peter Tägtgren: voz, guitarra, bajo, teclados, arreglos, producción y mezcla.

Músicos de Estudio:

Ardek: orquestaciones.
Sebastian Tägtgren: batería y percusión.
Joakim Brodén: voz en track 2.

Sello
Nuclear Blast