Opera Magna - Poe

Enviado por Marcapasos el Sáb, 20/12/2014 - 05:12
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Una banda currante de veras, y una a tener muy en cuenta actualmente, es Opera Magna. Su primer disco, cuya grabación duró más de seis años, acabó recibiendo críticas altamente positivas por parte de diferentes medios. A partir de entonces, aquellos que gustamos de este Power Metal que realizan estos valencianos, vimos en ellos una nueva muestra de cómo evoluciona la música: muchos grandes se van, otros acaban empobreciéndose, viviendo de su propio pasado, y… surgen nuevas bandas revelación con ideas de lo más frescas. Y esta última idea es la que nos refrescó la mente nada más aparecer.

Desde sus inicios, Opera Magna demostró que podía llegar a ser, en el futuro, una grandísima banda, y un exponente magnánimo del Power español, y es que tenía todos los requisitos: excelentes instrumentistas, buena inventiva, cantante espectacular, puestas de escena de lujo y, sobre todo, una calidad a la hora de tocar en directo abrumadora.

Y a cuatro años de su álbum debut, Opera Magna vio realizado su segundo disco. Si el primero trataba temas de índole caballeresca y juglaresca, aquí cambian mucho el chip. Pues bien, el protagonista y núcleo central de este segundo CD no es ni más ni menos que la figura del histórico escritor romántico Edgar Allan Poe. Y así es cómo se llama este trabajo: "Poe". Aquí, la banda tratará diversas obras, poemas y cuentos del propio autor, selectos con precisión, llegando a completar así el compendio musical. La cosa pinta no menos que interesante, contando además, con dos nuevos fichajes en la alineación: Rubén Casas entra como teclista oficial del grupo, y Adrian Romero sustituye a Fernando Asensi (uno de los partícipes musicales de “El Último Caballero”) a la batería, pasando este segundo a encargarse de aspectos de carácter técnico.

¿Sería su primer disco obra del caprichoso azar? ¿Sería todo tan sólo un simple amago señuelo de la gloria?
Todas estas preguntas conocerán respuesta a continuación: ¡allá vamos!

El disco comienza con uno de los poemas míticos de Poe, "El Cuervo", track introductorio con orquestaciones místicas e imponentes, así como pasajes narrados:

"Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada meditaba sobre varios libros de sabiduría ancestral y asentía adormecido, de pronto se oyó un rasguido, como si alguien, muy suavemente, llamara a mi portal…"

El narrador aquí presente se trata ni más ni menos que de Luis Posada, consagrado actor de doblaje, famoso por doblar a actores como Jim Carrey o Johnny Depp.
Casi sin darnos cuenta traspasamos al primer tema, "El Pozo y el Péndulo", una pieza verdaderamente rompedora, cuya intención es poner las cartas sobre la mesa al primer instante, y por fe doy que consigue atrapar a uno enseguida. Muchísima pasión, líneas con mucha energía… incluso palpitamos las características de la senda por la que está yendo la banda, elaborando un Power Metal más orientado hacia el neoclasicismo (estilo Stratovarius), incluso corrientes barrocas (al más puro estilo Rhapsody).

"Un Sueño en un Sueño" es un poema de Poe de interesantísimo análisis y reflexión, cuya lectura aconsejo fervientemente. Irónicamente, lo mismo he de decir con el tercer track del álbum, precisamente el que más me enamora del álbum (que no por ello es el mejor). La manera en que Broseta nos conduce a través de los pensamientos de Poe es simplemente increíble, y… ¡cómo canta, por Dios! Y encima grandilocuentemente acompañado de persistentes teclados y coros abismales. Hay una parte, sin embargo, que me obliga a negarle la puntación de 10/10, y es la parte previa del instrumental, la escena corista, muy parecida a la perteneciente a la canción “Warrior of Ice” de Rhapsody (por no decir que es descaradamente idéntica). Por suerte el resto de esta pedazo de canción hace a uno olvidar este detalle. Joya que brilla por sí sola.
"La Máscara de la Muerte Roja" es otra que daría mucho que hablar. Sus teclados introductorios nos harán sentir como en el mismísimo siglo XIX, hasta que rompen las velocísimas guitarras, donde Mompó y Nula prometen mandar los decibelios hasta las más altas estrellas. Aparte, el tema plasma muy bien la esencia del propio libro, la locura y la desesperación del ser humano por sobrevivir, así como la impotencia ante el siniestro reloj hallado en la séptima sala escarlata de la abadía del príncipe Próspero. Vamos, este tema es un verdadero detallazo.

"Annabel Lee" es un interludio orquestal, acompañado con voz femenina. Son dos minutos de puro relax, donde la paz y la armonía se abrazan en mutuo acuerdo y armonía. También ofrece momentos más reflexivos para quien haya leído alguna vez dicha obra poética de Poe.
Tras el breve descanso, continuamos con "El Demonio de la Perversidad", tema más oscuro y pesado, con riffs más durotes, sin perder, por supuesto, el sentido enérgico y vitalicio que lleva mostrando el disco. El tema cuenta, además, con la honorable participación de Nos, vocalista de la banda valenciana de Death Metal Acriter.
La siguiente, "El Entierro Prematuro", cuenta, de principio a fin, con una ambientación exquisita. Por su parte, el propio estribillo se encuentra situado y compuesto al mínimo detalle y con muchísimo genio, logrando, así, uno de los momentos más sobrecogedores del trabajo.

Y aquí tenemos a la balada: "El Retrato Oval", canción lenta (pero muy poderosa) y excelentemente interpretada, en el que apreciaremos un dueto excepcional entre Broseta y Julia Möller, aclamada actriz teatral y musical.

A su vez, "El Corazón Delator" se trata de uno de los más grandes exponentes del disco, y no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta la obra en que se basa. El track guarda un brillante equilibrio entre potencia, velocidad y melodía. Y sí, ya es definitivo: Broseta es un intérprete de lujo. Es asombroso cómo se pone en el triste lugar del protagonista del cuento, personaje acogido por la más cruel y sufrida pérdida de todo ápice de cordura. Y al loro, el solo de guitarra está para dedicarle una reverencia a este increíble dúo guitarrístico.
Y asimismo, "La Caída de la Casa Usher", puede resultar el tema que menos llama la atención del disco, tal vez debido a su simpe estructura. Y aún siendo el más flojillo, se deja disfrutar muchísimo. Las melodías principales de las guitarras y los fondos melódicos (casi celestiales) están que se salen de su línea.

El disco cierra con un tributazo final al autor en sí, Edgar Allan Poe, relatando a la perfección su carácter psicológico, plasmado en sus obras, y magnificando gratamente su indiscutible legado artístico y literario. Y musicalmente no se queda atrás, ni mucho menos, con diversas partes orquestales, solistas y vocales que determinan, definitivamente, el punto y final al disco.

Ni dragones, ni elfos, ni hadas en vinagre; el mismísimo arte es el terreno lírico a explotar en Opera Magna, ¿y qué mejor manera que seguir un disco caballeresco con uno tributo al mismísimo Poe?
En resumen, se trata de un trabajazo REDONDO (así, bien mayúsculo), donde la música avanza a muy buen paso y ritmo. El pulido final es implacable también. Y, no queda ni que decir que cada integrante de la banda se deja el alma a la hora de tocar cada canción.
“Poe” gustará a todo el que guste de Power Metal de calidad, tratándose de un álbum que, tanto por su atmósfera y ambiente melódico, así como su brillante apartado lírico, merece altamente su atención y escucha. Y quien haya leído de antemano alguna de las obras aquí tratadas, también se llevará sus alegrías. Dos pájaros de un tiro, ¿qué más pedir?

Muchísimas gracias, Opera Magna, por traernos tal discazo.

¡Cinco cuernazos para Opera Magna y su entorno gótico!
¡Y a seguir así!

Alejandro Penella / Bajo
Jose Vicente Broseta / Voz
Rubén Casas / Teclado, piano
F. Javier Nula / Guitarra
Enrique Mompó / Guitarra
Adrià Romero / Batería

*Colaboraciones*

Nos (Acriter) / Voz en "El Demonio de la Perversidad"
Julia Möller / Voz en "El Retrato Oval"

Sello
DFX Records