Motörhead - March ör Die

Enviado por El Marqués el Mar, 01/02/2011 - 01:31
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1.Stand
2.Cat Scratch Fever
3.Bad Religion
4.Jack the Ripper
5. I ain´t no nice guy
6.Hellraiser
7. Asylum Choir
8. Too Good to be True
9.You Better Run
10.Name in Vain
11.March ör Die

Vamos con un disco de Motörhead discreto, que haberlos haylos. Se pueden contar, eso sí, con los dedos de la mano de un kanamita. Los kanamitas son unos seres del espacio exterior con la cabeza de un tamaño descomunal, que salían en una serie de ciencia ficción de los años 70, “Dimensión Desconocida”, y tenían tres dedos. Uno menos que los personajes de los Simpson. Y es que trabajos de Motörhead flojillos me salen éste, y poco más. “Iron Fist” nunca me ha gustado mucho, pero tiene seguidores que lo defenderían con los puños. Algún otro como “Rock and Roll” del 88 suele ser vapuleado por la crítica, pero a mí ese me parece un discazo.

Hoy día, con el estreno de un biopic en ciernes, y exitosas giras con salas llenas todas las noches, Lemmy parece estar muy de moda, pero en realidad nunca estuvo alejado del mainstream. Siempre a su manera, eso sí, y sin traicionar su esencia. Pero a comienzos de los 90 se había instalado en Los Ángeles y se dejaba ver con la flor y la nata del hard rock americano.

Un divorcio con su Inglaterra natal, donde consideraba que las emisoras de radio no promocionaban sus canciones y nadie compraba sus discos, fue lo que llevó al viejo cascarrabias de las verrugas a desplazarse a la Costa Oeste, y no tardó en recoger los frutos de esta maniobra. “1916”, el extraordinario album del 91, fue nominado a los premios grammy en la categoría de mejor Lp, compitiendo con clásicos como el “Black Album” de Metallica, “Rust in Peace” de Megadeth, o el “Badmotorfinger” de Soundgarden entre otros.

Aparte, una de sus canciones fue escogida para aparecer como sintonía en un programa de la World Wrestling Federation, y todo un Ozzy Osbourne le pidió que tomara parte en la composición de alguno de los temas que el madman grabaría en “No More Tears”.

Sobre ese dato que he indicado del rencor de Lemmy hacia las Islas Británicas por no apoyar su música, debo decir que Mr Kilmister siempre ha estado al tanto de estos detalles. Le recuerdo en las entrevistas despotricando contra los ingleses por no comprar sus discos, y también le recuerdo en un concierto en mi ciudad, en la gira de “Snake Bite Love”, presentando un nuevo tema y preguntando a la audiencia: “How many of you have bought the new album?” Al ver unas cuantas manos levantadas, torció el gesto y nos dedicó un simpático “Fuckin´Liars!”. Genio y figura, el autor de “Overkill”.

Con un nuevo batería en sus filas, el actual Mikkey Dee, que venía de tocar con King Diamond, y la pareja de guitarristas compuesta por Wúrzel y Phil Campbell, con quienes llevaba ya casi diez años trabajando, se encerró en un estudio en Los Ángeles, y grabó “March ör Die”, que sería su décimo trabajo en estudio, sin contar los múltiples recopilatorios y discos pseudo oficiales de rarezas.

Respecto a la labor en los tambores, hay que decir que el batería sueco no grabó todas las canciones. Philty Animal Taylor, “invitado” por Lemmy a dejar la banda por su poca implicación e interés en esa segunda etapa, fue reemplazado provisionalmente por el histórico Tommy Aldridge, miembro por aquel entonces de los Whitesnake de David Coverdale. Para la gira, eso sí, Mikkey Dee se integraría como miembro de pleno derecho, y hoy día sigue acompañando al capo Lemmy y asombrándonos con la precisión y la potencia de su pegada.

Centrándonos en la música, he recuperado y escuchado este disco repetidas veces en los últimos días, y me reafirmo en que, sin llegar a decepcionar ni a resultar indigno, sí que suena poco inspirado.

Y es una lástima. Lemmy lo pasó mal a mitad de los ochenta cuando la clásica formación de los días de “Ace of Spades” se deshizo. Con “Orgasmatron” tuvo que demostrar en 1986 a todas las nuevas bandas de Thrash Metal quién era el jefe. “Rock and Roll” se consideró un paso atrás, pero con “1916” alcanzó la gloria. En todos estos años se había visto envuelto en litigios contractuales con las Compañías Discográficas, y de su nueva vida en Los Ángeles podía haber salido otro bombazo que hubiera hecho de Motörhead una banda de primera fila a nivel popular que compitiera con los cuatro jinetes o con Guns ´n´ Roses, absolutos amos entre el 88-92.

Pero “March ör Die” no le salió muy brillante. Empieza muy bien, con una estupenda “Stand”. Varios guitarrazos nos introducen de lleno en el universo Motörhead. Lemmy masculla un “U can make it!”, y un buen riff de Würzel y Campbell, seguido de un magnífico redoble a la batería presentan la canción más movida de todo el disco, con los dos guitarristas cruzándose en los solos centrales.

El riff de “Cat Scratch Fever”, la versión de Ted Nugent, entra como un rinoceronte. Queda bien en la voz de Lemmy, de hecho él y el cazador de búfalos de Detroit parecen haber sido hechos para encontrarse un día en un motel de carretera americana y jugarse los favores de la camarera de turno a golpes de Bourbon. Otra cosa es preguntarse si Lemmy necesitaba de veras incluir una versión en la segunda pista de su nuevo Cd. Eso ya me mosquea un poco, y me habla de cierta sequedad en el caudal creativo.

La tercera, “Bad Religion”, quiere ser machacona y dura, pero no termina de cuajar y termina haciéndose pesada. Y con la siguiente, “Jack the Ripper”, ocurre lo mismo. Pretenden sonar cavernosos, intimidantes, pero todo resulta demasiado desestructurado y vacío.

Llegamos al capítulo de la colaboración con Ozzy Osbourne. El sexto tema, “Hellraiser”, fue compuesto por el ex – cantante de Black Sabbath, su guitarrista Zakk Wylde y Lemmy, y ambos artistas lo incluyeron en sus respectivos discos. Antes ha sonado “I ain´t no nice guy”, una balada comercial e insulsa, en la que Lemmy y Ozzy unen sus voces sobre la acústica de Wylde.

Al igual que hizo con “Hellraiser”, Ozzy quería incluir esta balada en “No More Tears”, pero Lemmy estaba muy orgulloso de la canción y se la quedó para "March ör Die”, invitando al madman a que cantara junto a él unas estrofas.

De las restantes, en “Name in Vain” y “Asylum Choir” pisan ligeramente el acelerador y suben el nivel, “You Better Run” es un blues rock convencional, en la línea de “Just cos´ you got the Power”, que cuenta con la guitarra invitada de Slash, y el tema título quiere ser inquietante y épico como lo eran las piezas lentas y más experimentales de “1916”, pero de nuevo el cuarteto falla el tiro.

Hay un tema, “Too Good to be True”, donde Lemmy, Phil y Würzel se divierten metiendo un montón de melodías casi punkies en los estribillos, y consiguen transmitir emoción al oyente, que encuentra algo distinto. A mi es el tema que más me gusta junto a “Stand”, al menos es el que recupero siempre de forma aislada. Claro que lo compusieron en 1992. Si lo llegan a hacer en el 95 la prensa los fulmina, acusándoles de querer sonar como Green Day.

La portada, de las peores en la carrera de esta banda, también tiene su historia: Un Lemmy cabreado con el mundo prescindió de Joe Petagno, su ilustrador habitual, creador de la célebre mascota Snaggletooth, y escogió ese simple dibujo de la calavera con cuernos de jabalí, y una estola con el nombre del disco entre las dos tibias. Petagno, ante esa ilustración tan sosa, difundió en su fanzine la imagen que él habría entregado para la cubierta de “March ör Die”, y Lemmy, admitiendo que era mucho mejor, la utilizó después para la portada del siguiente, y mucho más recomendable, “Bastards”.

Todavía le quedaban a Motörhead unas cuantas fechas y momentos complicados, pero tras la marcha de Würzel en el 95, la formación se asentaría, y los buenos discos llegarían como rosquillas.

“March ör Die” tiene ya casi veinte años, y es el último paso en falso que dio Lemmy. Sólo por eso le pondremos tres cuernos, que tampoco es mala nota.

Lemmy Kilmister: Bajo, voz
Würzel: Guitarras
Phil Campbell: Guitarras

Músico en estudio No Acreditado:

Tommy Aldridge: Batería

Invitados en "I ain´t no nice Guy": Ozzy Osbourne, Zakk Wylde

Sello
Epic