Morbid Angel - Abominations of Desolation

Enviado por Hawkmoon el Mié, 16/03/2011 - 22:33
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1. The Invocation / Chapel of Ghouls
2. Unholy Blasphemies
3. Angel of Disease
4. Azagthoth
5. The Gate / Lord of All Fevers
6. Hell Spawn
7. Abominations
8. Demon Seed
9. Welcome to Hell

Discos como "Altars of Madness" (1989), "Blessed Are The Sick" (1991) o "Covenant" (1993) son trabajos reverenciados por (casi) todo amante del Metal extremo. Durante los noventa, Morbid Angel, junto al vocalista-bajista, David Vincent, reinaron totalmente (con la única objección de formaciones como Death, Deicide o Cannibal Corpse) y trás la fuga del cantante-icono, Morbid Angel encontraron a un sustituto de lo mejorcito, Steve Tucker, quién trás dos discos potentes ("Formulas Fatal to the Flesh" y "Gateways to Annihilation") se las piró y fue reemplazado por Jared Anderson (Hate Eternal) para volver a largarse ante el "re-regreso" de Tucker (quien finiquitaría su periplo por el reino de los ángeles mórbidos con "Heretic"). Un carrerón enorme, plagado de intensos y grandes momentos, y como no, con sus sombras. Como toda formación, vaya.

La leyenda del grupo de Trey Azaghtoth es bien conocida, y lo es desde los inicios (discográficos) del combo. Hasta 1989, Morbid Angel no editaron su magno "Altars of Madness", pero no hay que olvidar que la banda nació en 1984. Ensayos, primeras maquetas, cambios de formación, tocar en los peores antros del mundo (bueno, de Florida), situaciones que a uno le harían tirar la toalla, mucha pasión...en fín, la historia de millones de bandas, pero a lo Death, y con cojones totales.

Earache Records, la discográfica (cuna de lo mejor del momento) de Morbid Angel, en 1991, ante la pasión desatada de una parcela enorme, y cada vez más, de fans que amaban "Altars of Madness" y "Blessed Are The Sick" (disco que estaba calentito del todo, recién sacado del horno) y ante la imposibilidad de editar nuevo material, no se lo pensó y decidió lanzarnos, en todo el careto, "Abominations of Desolation". ¿Que qué es "Abominations of Desolation"? Una demo. Un maquetón que iba a ser un lanzamiento oficial en 1986, pero que Trey Azaghtoth se encargó de hacer que no viese la luz, pues el nigromante sónico más molón no intuyó, una vez grabado el trabajito de marras, que la cosa fuese para tirar cohetes. "Mejor guardo la movida, me espero un par o tres de años, y edito el mejor disco de Death Metal de la historia". Bien pensado, Trey. Sabios consejos los que te dieron los antiguos dioses sumerios.

David Vincent (el más molón de los Deathers) y Pete Sandoval (el hijo secreto de Dave Lombardo...o Flash) no siempre han pertenecido al feudo de Morbid Angel. Aunque nos parezca mentira, no siempre fueron así las cosas...

En los albores del tiempo (1986) Morbid Angel estaba formado por Trey (a la guitarra), Richard Brunelle (Guitarra), John Ortega (bajo) y Mike Browning (a la batería, y a la voz). Aún no había rastro del gran Vincent, pero si que se intutía, y un huevo, el futuro reinado de la bandaza. ¿Te apetece ver como podría haber sido el debut oficial de Morbid Angel si Trey no fuese ultra-perfeccionista? Pues ven, no seas marica.

Una portada bien normalita, con el logo del grupo estampado, y de forma enorme, en portada, no me llamó nada en su momento, pero bueno, queda claro que es un disco de Morbid Angel. De eso no hay duda. Como para no leerlo...

Comienza el viaje en el tiempo. Estamos en el 2011. Ponemos 1986 en nuestro Delorean del Metal. 3, 2, 1....

"The Invocation", que no es más que una intro la mar de peliculera y oscurilla, nos deja ante "Chapel of Ghouls" (himno de "Altars of Madness") y nos deja totalmente alucinados, por el despliegue de caña, poder y técnica. No entiendo el porqué de no editar ésto en su momento. La voz de Browning es realmente enferma y directa, y sinceramente, se nota de donde, Vincent, se fijó. Eso sí, a nivel batería, pese a ser genial, no es Pete Sandoval. Se nota que era 1986, pues el aura Slayer no se la quita ni Dios. Trey y Richard, junto a sus guitarrazos, esculpen el sonido de la bestia. Locura riffera y "Lovecraftiana" de primer nivel. Me quedo con la versión de 1989, pero joder, ésta es una maravilla. Menudo sonidazo.

"Unholy Blasphemies" (que sería carne de cañón para el seminal "Blessed Are The Sick") tiene más fuego y garra para regalarnos. Vértigo, velocidad terminal, esquizofrenia sónica...un delirio tremendo. La producción, visceral y poderosa, hace mucho por el tema, ya de por sí, voraz. Sigo prefiriendo la versión de 1991, pero me apunto ésta.

"Angel of Disease" (que volvería a latir, y con más fuelle, en "Covenant"), "Azagthoth" (que es la versión primeriza de su "The Ancient Ones" de 1991), "The Gate" (intro, con olorcillo a fin de tema de Manowar), "Lord of All Fevers" (que es la hermana menor, pero con la misma fuerza malsana, aunque sin tanta ira, de "Lord of All Fevers and Plague"), "Hell Spawn" (atroz, carnívora, con mucha pegada, y un Browning genial como voceras, cuya segunda entrega nos llegaría en 1998, con "Formulas Fatal to the Flesh" y su "Hell Spawn, The Rebirth") y "Abominations" (muy similar al temazo de su "Blessed Are The Sick", casi calcado, pero con una producción menos densa, más "garajera") nos muestran a unos Morbid Angel, que en 1986, ya tenían las cosas muy claras. Se palpa, en cada surco de tema, un amor incondicional a Slayer, pero a la vez, la movida va mucho más lejos. Así como Slayer fueron los hijos más cabrones de Venom, parece que Morbid Angel, y ya desde el primer zarpazo (por mucho que nos llegase con cinco años de retraso) son los hijos más peligrosos de Slayer. Con abuelos y padres así, como no iban a grabar "Abominations of Desolation" con toda la fuerza que otorgan las tinieblas. Y más, las heredadas por sangre. Brutal. Una alternativa, crudota, salvajota y aún por pulir, al magno "Altars of Madness". Menuda demo. Merece su puesto en la estantería.

"Demon Seed", que suena a cruce letal entre los primeros Kreator y los sempiternos Slayer, nos lleva al fín de disco. "Welcome to Hell", que no es una versión de sus abueletes, Venom, sinó la versión, sin pasar el "filtro Altars", de "Evil Spells", nos deja caer más peso guitarrero, mucho ataque al mástil, y eso sí, una mayor lentitud frente a "Evil Spells". También me alegro de que el tono "alegre" del tema se retocase. En "Altars of Madness" supieron dotar el tema de fuerza extra. No obstante, cierre genial.

4 cuernos (bajos) para la era pre-Vincent. El origen del caos. La grieta que dejó escapar lo peor de los pantanos musicales. Impagable. Rareza encantadora. Eso sí, inferior a "Altars of Madness" o "Blessed Are The Sick". Pero menudo comienzo. Ya lo querría para mí.

Mike Browning - Voz y batería
Trey Azagthoth - Guitarra
Richard Brunelle - Guitarra
John Ortega - Bajo

Sello
Earache