Marduk - Heaven Shall Burn... When We Are Gathered

Enviado por Mendoza M. el Dom, 18/11/2018 - 05:33
1993

1. Summon the Darkness
2. Beyond the Grace of God
3. Infernal Eternal
4. Glorification of the Black God
5. Darkness It Shall Be
6. The Black Tormentor of Satan
7. Dracul va Domni Din Nou in Transilvania
8. Legion

Persiguiendo las huellas de magnificencia que dejó "Opus Nocturne", el combo de Marduk prescindía del letal Joakim Af Gravf en detrimento de un Erik "Legion" Hagstedt que venía de participar con Ophthalamia un año antes. Mientras otras agrupaciones hacían maletas y se alejaban de la temática diabólica para dejar caer su sonido hacía el misticismo más hipnótico e experimental, la banda liderada por la joyita de Morgan Håkansson se afianzaba a la ya bastante mascada brutalidad esquizoide con más fuerza y terquedad que nunca.

Y es que si observamos las costas del "Heaven Shall Burn...When We Are Gathered" a través del catalejo, no vamos a ser capaces de observar ni la más mínima porción de innovación en él. No porque padezcamos de mala vista -como es mi caso-, sino porque simple y llanamente esta cuarta arremetida de los suecos nos muestra su cara más arrogante y engreída, anclándose en la por momentos peligrosa repetición de esquemas, pero que muestra nuevamente a una banda comprometida y decidida a descarnar vivo al oyente, lográndolo con holgura en una que otra vez.

La instrumentación esta muy bien trabajada, como es tradición en la agrupación. Poco más de treinta minutos le bastan a Marduk para ejecutar un intratable ejercicio del Black Metal escandinavo más gélido y arisco. Los riffs de Håkansson, lejos de simplificarse, muestran su lado más visceral, a la par de unos vehementes blast beats de manual por parte de Fredik Andersson que quebrantan la velocidad de la luz con total solvencia. Todo en el marco de una notable pero áspera producción que le confiere al disco una potencia extra más que considerable.

Tras una intro de juguete, en "Beyond The Grace Of God" nos topamos con un Legion que hace valer rápidamente su trabajo al microfono, y con creces. Su disparatado registro vocal solo comprende un rango y es totalmente caótico y desproporcionado. El bajo de Bogge Svensson no se escucha prácticamente nunca, pero por entre las sombras seguro que aportó su colaboración en pro de crear aberrantes cortes como "Infernal Eternal", "Darkness It Shall Be" o "Glorification of the Black God", la cual cuenta con un riffeo ciclópeo y descomunal que nunca deja de lengüetear la melodía innata de la escuela sueca.

Cortando abruptamente con el galopante torbellino decibélico, "Dracul Va Domni Din Nou In Transilvania" sumerge el disco en un prolongado coma vegetativo que le sienta de maravilla al trabajo en términos de variedad. Los espasmódicos guitarrazos se van tornando progresivamente más rechonchos hasta caer desplomados sobre la voz de Legion, quien hostiga incansablemente a la melodía con sus mortificantes berridos. A los escasos segundos de terminado el track anterior, la última pieza titulada precisamente "Legion" sostiene al toro por los cuernos y lo vuelve a encaminar en la dirección musical habitual, agregando alguna que otra sorpresita escondida bajo la chistera y un buen puñado de leads de guitarra que se graban a fuego en la memoria.

Y así, cuando ya nos estábamos empezando a emocionar, y sin que apenas nos diéramos cuenta... se termina el disco con soberbio broche de plata. Marduk no oculta absolutamente nada en esta, su cuarta declaración de principios, arraigada cual garrapata en el roñoso pellejo del Black Metal más ponzoñoso y nocivo.

He aquí un material directo y altisonante que sabe reproducir con eficacia pasajes ya vividos anteriormente en "Dark Endless" o "Those of the Unlight", pero incorporándole ahora un nuevo portavoz a la aborrecible y sacrílega campaña que los suecos llevan a cabo.

Una instrumentación intensa, comandada por un Håkansson no tan inspirado, pero sumamente tóxico y perjudicial, le brinda a sus cortas pero contundentes creaciones el faro de luz a seguir por entre la oscuridad. Esto sumado al acierto que significó el fichaje de Legion y su capacidad interpretativa, redondean un álbum muy afable para el fanático habitual del estilo. Trabajo sumamente entretenido y tenaz como los orcos de la portada; quienes esta vez no luchan en nombre de Sauron, sino en nombre de Marduk.

He aquí un álbum inferior a sus prestigiosos antecesores, pero que sin lugar a dudas se logró afianzar con obstinación como un deleitoso plato del Black Metal de pura estirpe, sin perifollos ni adornos. Tres cuernos altos, formidables y espléndidos.

Legion: Voz
Morgan Steinmeyer Håkansson: Guitarra
B War: Bajo
Fredrik Andersson: Batería

Sello
Osmose Productions