M-pire of Evil - Hell to the Holy

Enviado por Hawkmoon el Mar, 08/05/2012 - 22:50
2448

1. Hellspawn
2. Metal Messiah
3. Waking Up Dead
4. Hell to the Holy
5. Snake Pit
6. All Hail
7. Devil
8. Shockwave
9. The 8th Gate
10. M-pire (Prelude)

Tres ex-Venom al ataque: el guitarra Jeff Mantas, el hermanísimo de Cronos, Antton, y el tipo que sucedió a la icónica garganta en los noventa, Tony "The Demolition Man" Dolan. Los tipos vuelven a probar fortuna con sus M-pire of Evil (recordemos que debutaron con el Ep "Creatures of the Black" en 2011). "Hell to the Holy" te espera, chatín.

Si no triunfaron con Venom, si no fueron felices a lomos de una de las criaturas más bélicas, feroces, sucias, oscuro-desparramantes y locuelas del panorama metálico, por cojones, por su propio tesón, les toca dar con algo que les llene. Y, sobretodo, con algo que no lidere, y con mano de hierro, el bueno del tito Cronos (convertido ya, a dia de hoy, en la luz que guía a Venom). Mantas siempre quiso ser el líder y, claro, el vocalista-bajista le hacía sombra, le decía "no" a muchas de sus movidas. Ahora, como amo de su propio reino, y con dos coleguitas con los que ya ha sudado en el campo de batalla, se dispone a soltarnos su invento.

Si ya trataste con los tres elementos citados a través de su Ep-debut, sabrás que el material que nos escupirán tendrá mucho que ver con Venom (sobretodo, obviamente, con los Venom de los primeros noventa, los Venom de la era Dolan). Thrash sucio, pegador, huraño y mal follado, con poca virtud, con pocas ganas de entregar algo nuevo, algo visionario, algo que no repita patrones, pero sobrado en materia potentorra. Tanto a nivel sonido como a nivel entrega, joder, de diez. Mpire of Evil se han curtido bien. Han aprendido la lección, saben de qué va el rollo de parir Metal oscuro y cabrón, además de vacilón.

"Hellspawn", y desde el inicio, secunda mis palabrejas. Puro ataque Thrash con sabor añejo, con su toquecito polvoriento, grumoso, groovie-cortante. Exodus y Venom viviendo como un solo ente. Baterías martilleantes, riffs asesinos y una voz dotadísima para lo que M-pire of Evil nos quieren vender. Música cañera, joder. Ni una mariconada. Mantas, Dolan y Antton, leches. Han sido miembros de Venom. Nunca serán unos mindundis. La onda Machine Head, algo más disimulada, también hace acto de aparición. Mantas quiere público. Le suda la polla de dónde venga.

"Metal Messiah" (doble bombo a toda leche en una onda Motörheadiana-speedica) y "Waking Up Dead" (que podría vivir en cualquier disco de los Venom actuales) se apartan para que "Hell to the Holy", el tema-título, track que ya estaba compuesto para aparecer en su debut, reduzca nuestros huesos a polvo. O lo intente, mejor dicho. La onda más flojilla del trabajete, que quiere ir de hímnica, de groovie y de destroza-almas, pero que se queda a medio fuelle en todo. Me recuerda a "Countess Bathory", pero con una condesa con gripe, cansada, poco malévola, sin ganas de bañarse en sangre de virgen. Se queda simplemente tirada en un sofá, mirando como otros la lian parda con los cuerpos de las pobres doncellas de la zona. Tema vagote.

"Snake Pit", "All Hail" y "Devil", tres hijas de perra de cuidado, vuelven a subir el listón. No nos encontramos ante nuevos "Witching Hours" o "Nightmares", pero cumplen como temas-mazo. Puro despiporre Motörhead-Venom. Complicación nula. Mantas lo tiene claro. No quería apartarse del sonido Venom. Para nada. Su intención era convertirlo en algo más accesible, con espacio para que pueda pulular por su estilo cualquier cosa que le venga en gana. Rock pecaminoso, ondas groovielonas, toque Thrash, sangre, barro, caspa, entrañas de perro... lo que sea. Cabe de todo en el reino de M-pire of Evil. Pero lo bueno, lo que llama, es que el grupo vende chicha sólida, bien compacta. Hay quién mata a lo francotirador: mirilla, paciencia y técnica. Otros, caso de los M-pire, deciden lanzar piedras y aceite hirviendo. La cuestión es matar. ¿O no?

"Shockwave", "The 8th Gate" (ocho minutejos de calor abrasador) y "M-pire (Prelude)" (distorsión y pegada) ponen el punto y final a la premisa, molona y férrea, del tito Mantas. Buen inventote, joder. Gustará al fan de Venom (de todas las eras) y al fan del Metal sucio y maleducado.

Una pieza Thrash-cabrona, con un toquecito modernote, buen sonido y mejores intenciones.

Tony "The Demolition Man" Dolan: Voz y bajo
Jeff "Mantas" Dunn: Guitarra
Anthony "Antton" Lant: Batería

Sello
Scarlet Records