Iced Earth - Festivals of the Wicked

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 31/12/2011 - 21:31
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1. Dark Saga
2. Vengeance Is Mine
3. Burning Times
4. Declaration Day
5. Prophecy
6. Birth of the Wicked
7. The Coming Curse
8. Ten Thousand Strong
9. Travel in Stygian
10. Dracula
11. A Question of Heaven
12. Iced Earth

Iced Earth, los paladines comandados con mano de hierro por el incombustible Jon Schaffer, se han ganado, y no con poco sudor, sangre, esfuerzo y lágrimas, el puesto que hoy en dia tienen. Está claro que la banda americana no llena pabellones ni está al nivel, si hablamos de ventas, de titanes como Iron Maiden, Judas Priest, Blind Guardian o Helloween. Pero eso poco le importa a sus seguidores, que cada vez son más, pues al fan de la banda, al que devora todo lo que sale del coco de Mr. Schaffer, le basta con entregarse al material, oscuro y dantescamente riffero, que el combo nos regala cada vez que se mete en un estudio de grabación. Cuando la banda pone un pie en el escenario, ufff, es entonces cuando el seguidor se entrega al ciento por ciento y llega hora de sudar la camiseta de "The Dark Saga".

Iced Earth es una banda muy compacta en estudio. Trabaja cada surco, cada rincón de un disco. Schaffer mima a su criatura a niveles que rozan lo enfermo. Enfermo de Metal, adicto a la buena épica sónica. Ése es Jon Schaffer. Un tio que ama el Heavy Metal y hace todo lo posible por llevarlo a la máxima potencia, ante el máximo número de fieles, para que el género nunca muera y se nos extinga. Se alimenta del poder de los Iron Maiden ochenteros y recubre el invento con una capa sólida, casi de kevlar, basada en el aura de los Metallica pre-"Black Album", o sea, los Metallica thrashers. Heavy Metal portentoso, y ayudado por la energía adrenalítica de la Bay Area. Y en vivo, hermano, uffff, ahí sí que la banda sube enteros. Pura y dura energía guerrera. Comunión total entre banda y fan, luchando cada frente por ser el que más se entrega. Círculo vicioso, eléctrico y más Heavy que las mallas de Steve Harris en "Live After Death".

Soy un devoto del sonido del combo, y algo como "Festivals of the Wicked", molón pack parido entre DVD's en directo y material en vivo, formato CD (el que comentaremos), me pone las pilas, macho. El paso del ex-Priest, "Ripper" Owens, nos dió un par de buenos disquetes de Metal y el retorno del hijo pródigo, Matt Barlow, nos alegró la vida. Tampoco es que nos regalase algo a la altura de lo esperado, algo que estuviese en consonancia de lo que parió en su primera estancia en el seno de los de Schaffer, pero, aún así, la cosa sonaba moloncilla. Barlow había vuelto y todo parecía que marchaba bien.

Y jodienda total, colega. Barlow anuncia que se pira, Schaffer se pone a buscar nuevo voceras (que acabaría siendo Stu Block) y, mientras, haciendo tiempo para preparar "Dystopia", Iced Earth nos regalan, a modo de despedida de la era Barlow (y, joder, ya para siempre, pues no creo que Schaffer tolere más desplantes), un compendio de varios shows (el Metal Camp de Slovenia, el Wacken y el Rock Hard Festival), para hacer mucho más llevadera la espera de nuevo material. Schaffer, que no es tan cabrón como todo el mundo piensa, se acuerda de "Ripper" y le deja sitio en cuatro tracks. La voz de "Jugulator" se esmeró en su paso por Iced Earth y no es plan, tal y como le ha pasado en Priest, de que se le ignore. La era Owens, sobretodo con "The Glorious Burden", entregó buen nivelón. En Priest se le ha ninguneado, pero en Iced Earth, almenos algunos, le recordaremos.

Matt Barlow, Tim Owens y Jon Schaffer en el legado final. La despedida de dos voces, una más querida que la otra, que lo darán todo para que nunca les olvidemos (como si eso fuese a ser posible). Vamos a pegarnos un buen homenaje, hombre. Aquí no se llora. Los heavys no lloran. Aquí no hay tiempo para despedirse con abrazos y con pañuelito en mano. Aquí, quieras o no, se viene a rendir tributo a una era que ya queda atrás, un cierre de etapa. Un buen festivalazo riffero. Dos iconos en vivo, y por el precio de uno. Un reino, dos titanes (tres, contando a Schaffer, voceras en "Night of the Stormrider"). A darle duro.

Aterrizamos en Slovenia, concretamente en el Metal Camp 2008. Matt Barlow, rapado a lo Metal God, ya asoma el hocico. El humo lo llena todo. Bienvenido al infierno metálico de Iced Earth. Que dé comienzo el espectáculo. "Dark Saga" abre el show. Cuerdas limpias, aunque no privadas de misterio, y la voz de Matt ya nos ponen en situación. La masa riffera se expande, el cabezón ya tiene vida propia y no podemos parar. "Vengeance is Mine", "Burning Times" (el mejor tema de comienzo posible para un show de los americanos, su "Aces High") y "Declaration Day" (Barlow reinventando el material Owens, aunque no puede con él) siguen con la orgía decibélica. Sonido perfecto, orgánico y pegador. Iced Earth se miman, se gustan y no quieren sonar menos devastadores que en disco. Guitarras rítmicas con más fuerza que un toro, solistas de acero y baterías atronadoras. El remate, el vozarrón de Barlow, que, como siempre, se sale. Aullador, rugiente, con esa onda "Hetfield-Halford" impagable que tanto nos gusta. Primer tramo, joder, de sobresaliente. Para variar.

Hora de visitar el festival metalero por autonomasia (sin contar el Donington ochentero o el añejo Dynamo), hora de emborracharse y mear en tienda ajena, hora de Wacken. Hora de "Ripper". "Prophecy", "Birth of the Wicked" y "The Coming Curse", los tres temas que conformaron en 1998 el grueso de su más temida trilogía, hacen ahora acto de aparición. Y sin Barlow para defenderlas, sinó con Owens, demostrando que, sin ningún tipo de problema, el ex-Priest puede calzarse ondas de los mejores tiempos del combo en el que sirve. La saca trilogía se vende sin problemas. El sonido no es el mejor del mundo. La movida, almenos en versión CD, no está enseñando, realmente, lo que ocurrió en el Wacken 2007. La onda DVD, de calle, plasma mucho mejor el momento Owens. En versión CD, a pesar de contar medios, la historia se palpa apagadota, sin tanta garra como se puede esperar. A Owens, parece ser, siempre le toca bailar con la más fea. No obstante, un muy buen show. "Ten Thousand Strong", el mejor momento que nos lega Owens, nos da de lleno. Tema con un carisma total, que se hace grande conforma avanza su minutaje. Que pena que no todo lo que dió la unión "Ripper"-Iced Earth fuese del nivelón de "Ten Thousand Strong". Metal de dioses, colega. Más durote y te arranca el cebollón.

Volvemos a la era Barlow, para no olvidarnos, supongo, que quién manda a nivel vocal. Para no dejar de lado, jamás, el eco de la voz que nos hizo amantes del combo americano. Así como Bruce Dickinson definió a Iron Maiden, Matt Barlow definió a Iced Earth. Sin más. La voz del pelirrojo, a medio camino entre la pura épica y la ira más huraña, siempre nos ha impactado, nos ha parecido la definitiva. Es normal que, ahora, en plena despedida, se recurra a Barlow. Sellando una era de lujo, señores. "Travel in Stygian", "Dracula", "A Question of Heaven" y "Iced Earth", todo tracks que el fan añejo se ha memorizado como su carné de identidad o el número de la calle en la que vive, detonan. Y, joder...¿qué decir? Más Heavy, más guitarras rítmicas cortando tendones, más aventura y muchas ganas de aplastar a las audiencias. El Rock Hard Festival se queda flipando. Iced Earth exhiben su corona. Iron Maiden reinaron en los ochenta, mientras que Metallica o Pantera lo hicieron en los noventa. Es la hora de Schaffer y su premisa, es la hora de Iced Earth. O, como mínimo, es la intención de los tracks. Hacerte suyo, y por siempre.

Una buena despedida, sin duda. Matt Barlow y Tim "Ripper" Owens han sido dos tremendas opciones, dos tremendos vocalistas que lo han dado todo para que Iced Earth estén donde ahora descansan. En un lugar bien alto, aún alejados de los dioses, pero, si Crom no lo evita, pronto usurpando el trono a los titanes.

No es un "Alive in Athens", hermano. No estamos ante una obra magna del directo. Pero sí que hemos disfrutado. Y un cojón. Un aplauso, y bien grandote, para los cojoncillos de Iced Earth. Siempre aguantando, siempre en la brecha.

4 cuernos (medio-altos) para el CD de "Festivals of the Wicked". Un pack de puta madre para ver como se las gastan en vivo los soldados de Jon Schaffer.

Matt Barlow: Voz ( tracks 1, 2, 3, 4, 9, 10, 11 y 12)
Tim "Ripper" Owens: Voz (tracks 5, 6, 7 y 8)
Jon Schaffer: Guitarra y voces
Troy Seele: Guitarra
Freddie Vidales: Bajo
Brent Smedley: Batería

Sello
Century Media