Heavy Load - Death or Glory

Enviado por Witchfyre el Jue, 17/10/2019 - 01:52
Heavy Load

“The guitar is my sword, I'll fight 'til I die. Rock 'n' roll is my lord 'til the very last sigh”. ¿Pero cómo puede no ser bueno un álbum que proclama algo de esa guisa? Pues eso mismo.

Mucho antes de que a Tony Iommi se le diese por cantar sobre vikingos. Mucho antes de que Quorthon se pasease en taparrabos por las afueras de Estocolmo. Incluso antes de que Manowar decidieran impregnar de aceite sus fornidas anatomías para aquellas terroríficas sesiones de fotos, ya estaban los hermanos Wahlquist cantando a mayor gloria del metal y narrando heroicas epopeyas nórdicas. Bueno, si soy sincero, en su seminal Full Speed at High Level (1978, ojito) no iban mucho más allá de rendir sincero tributo a los Judas de Sad Wings of Destiny pero, oye, cualquiera les quita ese mérito también. Eso sí, para 1982, su característico sonido épico de vigorosos riffs y armonías vocales ya estaba forjado a fuego.

Ya Metal Conquest había dejado claro un año antes que los vikingos habían vuelto para quedarse, pero este Death or Glory es ya una conquista en toda regla. Asociado musicalmente con la NWOBHM, la propuesta de los hermanos Wahlquist es muy equiparable a lo que se podría considerar la vanguardia del heavy metal para 1982. No veo yo en ningún momento este Death or Glory obsoleto ni inhábil poniéndolo sobre el tapete con los The Number of the Beast, Restless and Wild, Iron Fist o Screaming por Vengeance que servían de punta de lanza para el movimiento en ese mismo año. Y eso es mucho decir. Ojo, que no lo estoy poniendo al nivel de ESOS discos, pero no suena ni primitivo ni básico si osamos a confrontarlo y en el apartado técnico poco tiene que envidiarles. No está aquí detrás ni Martin Birch, ni Tom Allom, ni Dieter Dierks, pero esto suena a las mil maravillas. Se ve que los hermanos Wahlquist regentaban un estudio en Estocolmo y que ellos mismos produjeron sus trabajos con un mimo asombroso, obteniendo unos resultados insólitos para una edición independiente como la suya.

Sí, eran ellos solitos quienes cazaban al oso y vendían su piel. No sólo componían y grababan sus propios trabajos, si no que seguían la, de aquella, tan poco habitual filosofía del DIY autoeditando a Heavy Load a través de su propio sello, Thunderload Records. Seguramente no fue la estrategia más inteligente a nivel promocional para aquellos tiempos, pero ignoro el alcance de la infraestructura musical en aquella Suecia de principios de los 80. Más allá de Abba poco se extienden mis conocimientos y de Europe todavía no se había ni oído el nombre. Loable esfuerzo el de los hermanos, pero seguramente también responsable de su escasa repercusión internacional a pesar de tener material de esta calidad entre manos.

Obvias pueden ser las referencias a bandas como Saxon, Judas Priest, Iron Maiden o Accept, pero el personal enfoque con esos riffs tan heavies, voces muy melódicas y cuidadísimos coros, acompañados de esa atmósfera tan guerrera, los sitúa como claro precedente para todo el movimiento de metal épico que se desarrollaría en Estados Unidos con bandas del pelaje de Manowar, Manilla Road, Virgin Steele, Brocas Helm, Medieval Steel, Omen, Warlord, Liege Lord... hacia mediados de los 80.

Con las tareas vocales repartidas, muy a la manera de nuestros Barón Rojo, se van alternando temas más rápidos como Heavy Metal Angels (in Metal and Leather) (¡toma título, ni los mismísimos Manowar!) o Still there Is Time, con un ligeramente más aguerrido Ragne a la voz, con otras mas melódicas y épicas en la línea de Something New o Little Lies cantadas de forma más melodiosa por Styrbjörn y Eddy Malm quienes, personalmente, me recuerdan bastante en tono a los británicos Brian Ross de Satan o Russ North de Cloven Hoof. Sí ambos, sé que suena extraño, pero es que, salvando ligeros matices, las voces de los tres vocalistas tienen un timbre muy similar y agradable. Toda una anomalía que lógicamente, condicionaba el estilo de la banda plagado con esos coros tan grandilocuentes, como poco habituales para la época.

Might for Right, que abre con un mini sólo de batería y tiene un potentísimo riff que recuerda, así de refilón, al Breaker de Accept. Es buena muestra del nivelazo de Heavy Load como músicos, algo evidente en una estupenda sección central con solos de mucho gusto y buen despliegue técnico. Junto a las ya mencionadas, me gustan particularmente la hímnica The Guitar Is My Sword, cuyo estribillo utilicé para abrir la reseña, y la épica clausura con Daybreak Ecstasy, pero da igual cuál nombre, si es que me gustan todas, cada una en su estilo. No parece Death or Glory la precipitada obra de una banda novel con la urgencia de la juventud, si no el resultado de la más madura reflexión de una banda de profesionales. Un trabajo meditado y estudiado hasta la saciedad y grabado con una meticulosa dedicación.

Heavy Load aún publicaron otro LP de calidad similar un año después con la colaboración del mismísimo Phil Lynott al bajo en dos temas, un indigno single en 1985 y, cuentan los rumores, que también llegaron a grabar un cuarto álbum en 1987 con Paul Gray de UFO en sus filas, pero que nunca vio la luz del día. Fue la muerte lo que recibieron, sin embargo era la gloria la que estaba predestinada para los hermanos Wahlquist y ese guerrero vikingo que aparece aquí luchando contra un oso polar en un paisaje nevado (¡que nadie me critique la portada, que a mí me encanta!) se quedó sin blandir su hacha por Europa adelante con tanta soberbia como la calidad de estos temas merecía. Hoy en día sí gozan de reconocimiento dentro de círculos entendidillos, pero creo yo que había mimbres aquí para haber conseguido bastante más en su día. 4 cuernazos de guerra para estos vikingos en su segundo asalto completo.

8,5/10

- Ragne Wahlquist: guitarras y voces (1, 5, 6, 7 y 9)
- Eddy Malm: guitarra y voces (3 y 8)
- Torbjörn Ragnesjö: bajo
- Styrbjörn Wahlquist: batería y voces (2 y 4)

Sello
Thunderload Record