Girlschool - Guilty as Sin

Enviado por ChrisJiménez el Mar, 27/07/2021 - 09:47
Girlschool

1. "Come the Revolution" - 3:45
2. "Take it Like a Band" - 2:46
3. "Guilty as Sin" - 3:39
4. "Treasure" - 3:50
5. "Awkward Position" - 3:37
6. "Staying Alive" - 4:00
7. "Perfect Storm" - 3:36
8. "Painful" - 3:43
9. "Night Before" - 3:08
10. "Everybody loves Saturday Night" - 2:37

(11. "Coming your Way" - 3:25
12. "Tonight" - 2:24
temas adicionales
)

[Full album]

Más de cuatro décadas desde su aparición, a lo largo de las cuales se han enfrentado a experiencias buenas y malas, traumas, elecciones decisivas y trágicas pérdidas; aun así Girlschool no parecen muy amargadas por la forma en que le han ido las cosas.
Kim McAuliffe confiesa "Estoy muy orgullosa de que seamos la banda de chicas que más ha durado; y todavía somos unas buenas amigas que disfrutan sentándose juntas en el pub...incluso "Enid", que no bebe".

Denise Dufort añade "Quizás no deberíamos haber bebido tanto cuando se suponía que teníamos que estar ensayando y componiendo...". Por desgracia estas mordaces palabras cargan con un importante peso, y es la triste muerte de Kelly Johnson a la edad de 49 años de un cáncer espinal; dedicado a ella, las londinenses publican un álbum tras un tiempo de silencio, "LEGACY", monumental esfuerzo donde entra a participar un desfile de invitados especiales (desde Neil Murray a Ronnie Dio pasando por Eddie Ojeda, Tony Iommi y cómo no sus inseparables Motörhead).
Éste se lleva el aplauso de la crítica y el pleno reconocimiento de los fans; para entonces la nativa de West Yorkshire, Jackie Chambers, quien entra a principios del nuevo milenio para llenar el hueco que han dejado Johnson y Cris Bonacci, y la reencontrada Dinah Williams, ya forman parte del nuevo "line-up" oficial de la banda. Lanzarán una especie de interesante reedición de su trabajo más exitoso, "HIT AND RUN", para celebrar el 30.º aniversario, y entonces se meten en los estudios Ecology Room con un nuevo proyecto en mente (eso sí, entre ambos pasan otros cuatro años...); allí también vuelve junto a ellas el bueno de Chris Tsangarides.

Sin embargo el pobre hombre no se encuentra muy bien de salud (poco después fallecerá de neumonía...), así que las sesiones van un poco atrasadas. En éstas, según contó Williams, las integrantes componen y escriben aglutinando ideas que desarrollan bien en solitario o en equipo, aportando cada una sus gustos y perspectivas con respecto a cómo han de sonar las Girlschool actuales; este método es lo que determina la dirección del nuevo disco, que ya parece marcado por la mala suerte al tratarse del 13.º del grupo (publicado, para más inri, un viernes 13 de Noviembre).
Pues al igual que sucede con los actos de una obra de teatro o una película, el "tracklist" de "GUILTY AS SIN" (tengamos en cuenta la edición especial en digipack) parece deliberadamente dividido en tres grupos bien diferenciados con cuatro temas de similar estilo y enfoque musical contenidos en cada uno (todos entremezclados, ya que resultaría muy obvio de no ser así...); el primero está conformado por esas canciones con las que las chicas regresan de algún modo a sus primeros tiempos, los más "rockeros" y "heavies", las siempre adoradas por sus fans. La demoledora "Come the Revolution" es una perfecta muestra de la energía que pretenden capturar las británicas.

Energía procedente de una época lejana, pero cuya esencia es también susceptible de perderse del todo. Magnífica para abrir boca, de carácter hímnico al estilo Doro Pesch, con la conjugación de una batería atronadora y unas rudas guitarras, y dirigiéndose la descarga de decibelios a unos versos que, escupidos con chulería, desembocan en un estribillo pegadizo cantando todas a coro; la producción se recrea en la estridencia sonora, con especial atención en la fuerza de los "riffs" y la contundencia de la base rítmica. Le siguen de cerca dos piezas hermanas, desarrolladas sobre acordes y ritmos casi idénticos, "Take it Like a Band" y "Night Before", veloces, sudorosas e impregnadas de suciedad callejera, en la línea de los Motörhead más desenfrenados.
En ellas, cantadas por una rabiosa McAuliffe, se rescata la otrora garra punk que brilló en "HIT AND RUN" (de hecho en esta edición hallaremos una versión modernizada del clásico "Tonight"). Pero lejos de estas fieras perlas de puro heavy metal que podrían haber tocado AIRBOURNE o los mismos KROKUS, se encuentra el segundo grupo de temas, donde las Girlschool revelan su gusto por las melodías con más gancho comercial, lo cual hace recordar a su etapa ochentera post-abandono de Johnson; precisamente la canción-título, si bien amparada por punteos gruesos y baquetazos secos, posee un cariz bastante festivo, redondeado por sus adictivos estribillos "poisonianos".

Así emerge el espectro de "RUNNING WILD" y "NIGHTMARE AT MAPLE CROSS", exhibido en "Coming your Way " (que ya apareció en "NOT THAT INNOCENT"), de alegre inicio en coro y "riffs" contagiosos, y en dos "covers", igualmente inesperadas: la del clásico de Serendipity Singers "Everybody loves Saturday Night" (ya una versión cuya original ha sido adaptada millones de veces), cubierta por los oropeles estilísticos del glam de antaño, y el mítico himno disco "Staying Alive", que pese a estar bien concebida desde el prisma del heavy y con un ritmo que uno se presta a seguir con el cuerpo, peca de un gran fallo: su duración, volviéndose monótona "ad infinitum". Eso sucede con los temas de un tercer grupo que termina de armar el esqueleto del LP.
"Treasure", compuesta sólo por Williams, es su modelo: de machacona base rítmica, avanzando gracias a sus insistentes "riffs" y destacando sus evocadoras interpretaciones vocales; aquí se mira de reojo al heavy más actual a la vez que a ese rock de aires alternativos que imperaba a mitad de los '90, logrando dicha propuesta una mezcla de L7 y Crucified Barbara. Siguen por la misma senda las poco inspiradas "Awkward Position", el "medio-tiempo" "Perfect Storm" y sus insoportables melodías vocales, y una "Painful" que se salva gracias a sus ácidos y crudos rasgueos y la poderosa garganta de McAuliffe.

Y es que el querer adaptarse a las pautas del metal más moderno no casa del todo bien con las inglesas, al menos en esta ocasión, pues "GUILTY AS SIN" en absoluto será recibido con el mismo entusiasmo que su antecesor. La excitante versatilidad de aquél se ahoga en esta ocasión por las ambiciones individuales de las integrantes.
Por ahora este trabajo, con sus pros y sus contras, marca el final de la discografía de estas artistas veteranas, quienes contemplaron una vez más (y por enésima vez...) la partida de Williams, reemplazada por la vieja conocida Tracey Lamb. Con tantas idas y venidas de miembros y el descontento parcial de éste, su último plástico, su futuro aun es incierto, tanto más cuanto que ya han pasado seis años desde su publicación. ¿Qué vendrá ahora?, ¿la regrabación del "SCREAMING BLUE MURDER" por el 40.° aniversario?

Por mi parte yo ya he alcanzado mi 30.a reseña. En fin, tendré que decirlo: Up the Maidens!

Canción favorita: "Come the Revolution"

Jackie Chambers: Guitarra/voz
Kim McAuliffe: Guitarra/voz
Dinah "Enid" Williams: Bajo/voz
Denise Dufort: Batería

Sello
UDR