Filter - Crazy Eyes

Enviado por Dr.Hollywood el Jue, 28/07/2016 - 16:54
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1.Mother E 3:54
2.Nothing in My Hands 4:34
3.Pride Flag 3:48
4.The City of Blinding Riots 4:16
5.Take Me to Heaven 3:37
6.Welcome to the Suck (Destiny Not Luck) 3:13
7.Head of Fire 5:00
8.Tremors 3:43
9.Kid Blue from the Short Bus, Drunk Bunk 3:56
10.Your Bullets 4:37
11.Under the Tongue 6:10
12.(Can't She See) Head of Fire, Part 2 3:47

Cuando tras el arcoíris llega un reguero de azufre.
Filter da un paso temeroso hacia adelante tras los 2 pasos atrás que supuso el radiable y sobreproducido “The Sun Comes Out Tonight” de 2013. Sin que resulte una jugada completamente satisfactoria y, ni mucho menos, cercana al empaque del espectacular regreso en 2010 con “A Trouble With The Angels”, Crazy Eyes acaba siendo un movimiento meritorio a tener en cuenta de cara a la dirección de Filter en el futuro.

Sin duda alguna, Crazy Eyes es un disco con mayoritariamente buen hacer y cierta dosis de atrevimiento, que no hace más que remitirnos al sonido Industrial de los 90, con influencias directas del lo-fi o a Nine Inch Nails, con una producción poco pulida que facilita enormemente esa angustia que sí llega a transmitir exitosamente en esta ocasión. No obstante, la fórmula del “cambio radical” presenta incompatibilidades cuando esta no es del todo “radical”. En suma, esto se traduce en una homogeneidad prescindible plasmada en la marcada coexistencia de temas frescos concebidos de cero y otros repletos de viejos e inofensivos vicios para suplir la falta de confianza en este supuesto giro de 180º. Crazy Eyes engaña por sus acusados desequilibrios en calidad que, sin bajar del “correcto”, el adjetivo “sorprendente” no se aplica por igual ni por extensión en todo el disco ante el hype de una promesa tan ambiciosa.

Ahora bien, este último esfuerzo de estudio sí que es innegablemente “gris” y sombrío, parcialmente diferente y con momentos dignos de mención. El disco presenta puntos insultantemente fuertes. Si algo sorprende con la primera escucha de la primera mitad del disco es lo poco convencional y desquiciada que resulta “Mother E”, donde se recuperan los gritos de lamento, las baterías machaconas, las estructuras sonoras en constante zig-zag y, sobretodo, el ambiente claustrofóbico, cerrado, opresivo que impregna el disco desde un primer momento. Con lo comentado, Crazy Eyes es un disco de referencias, y esto es más que perceptible en lo heredera del sonido Nine Inch Nails que presenta “Nothing In My Hands”, poniendo de relieve la presencia de los teclados, algo crucial en este disco, junto con sonidos automatizados y metálicos que no podrían saber más a “The Downward Spiral” de maese Reznor. El giro de tuerca no acaba aquí, se puede destacar que se logra compatibilizar parte de esos estribillos melódicos que hicieron a Filter ser Filter, siendo capaz paralelamente de desenfundar guitarras afiladas y apocalípticas propias del alma poderosa pero coherente del disco. Mucho más convincente y digna de banda sonora del club más sórdido de la noche es la auténtica oda al Industrial Rock Club en “The City of Blinding Riots”, más electrónica y actualizada. Llegados a este punto, se hace inevitable recordar cómo se ha rescatado la vertiente oscura del excesivamente pulido y bailable de “The Sun Comes Out Tonight”. Mastodóntica es cómo podríamos definir la infernal “Welcome To The Suck (Destiny Not Luck)”, un medio tiempo repleto de contrastes donde se combinan magistralmente percusiones, instrumentación clásica y contemporánea como vientos o sintetizadores, disonancias; todo ello con tal de crear un claroscuro de intensidades que rozan lo celestial y lo macabro.

Pero he aquí el inconveniente, Filter peca de insistir demasiado en parecer que parte de la variedad del disco tenga que deberse a la incursión obligatoria de momentos innecesarios mucho más genéricos y ya vistos como en “Pride Flag” (independientemente del solo de tapping o una coda curiosa) o la anticlimática “Tremors”. En cierta zona de confort y con menos esfuerzo creativo encontramos las engañosas “Take Me To Heaven”, “Head of Fire” o “Your Bullets” donde el predominio de las melodías sencillas y riffs directos de gran celeridad son referencias Nu-Metal/Punk-Rock solo correctas al discreto “Anthems For The Damned”, aderezadas, eso sí, con la impronta del disco.

Es curioso que bajo la fórmula de la innovación se presenten contradictoriamente ecos de lo ya conocido, ya no en referencia a otros trabajos sino dentro del propio disco. Sin embargo, esta vez las ideas sedimentan, siendo un movimiento estratégico, una oportunidad para dotar de mayor profundización y énfasis en la maduración de ideas primeras, en esfuerzos de atar lazos entre aquellos nexos que el propio disco aparenta haber roto, lo que aporta un aliciente extra para repetir las escuchas en según qué tramos. Por ejemplo, el cierre “(Can't She See) Head Of Fire, Part 2” es la cara más interesante de lo que nos ofrecía el tema homónimo (Head of Fire) de la primera parte, donde ahora se combinan circularmente y de forma fluida pasajes instrumentales acústicos cuasi sureños con siniestras incursiones de voces revertidas y melodías agónicas brindadas con solvencia por los teclados y samplers. A ello, cabe añadir el excelente puente al anterior tema que supone “Under My Tongue”, precisamente segundo y último medio tiempo, por lo que no pasará discreta su naturaleza y su particular forma de romper con lo visto tanto en el disco como en su catálogo. En esta ocasión, Filter se adentra en las peripecias de lidiar con un tema prácticamente instrumental liderado por la cadencia serpenteante de una batería y una exhibición y despliegue completos de registros, tecnología y melodías. No se puede olvidar comentar que ”Kid Blue From The Short Bus, Drunk Bunk” acaba siendo un resumen acertado, recargado y excelso de las innovaciones individuales que aportan temas como los descritos en el anterior párrafo, dejando en evidencia cierta razón de ser. Surge entonces, cierto sentimiento desafortunado de haber apostado por la cantidad en lugar de la calidad.

Adentrándonos en una lectura final, Crazy Eyes es como aquel animal tímido capaz de hacer ruido y sorprenderte pero que no deja de tener miedo al quedarse solo. Presenta disparidad en términos de producción, unos temas gozan de más instrumentación y acabado que otros, así como un rango de complejidad bastante extendido entre temas más directos que aspiran a ser más que eso, otros que requieren de mayores escuchas y bastantes otros que optan por ser temas-trámite de emergencia de digestión rápida. Sin ser lo último un problema ni mucho menos, algunos de los cortes no poseen ese “replay value” que invite a más ni otros son suficientes per se como para reconstruir aquello que parece caerse. Los cortes más barrocos son paradójicamente los más naturales pero algunas ideas más simplistas suenan “simplemente simples” o artificiales en lugar de conceder esa libertad fallida de asimilación donde el oyente pueda hacer varias lecturas abiertamente de una misma premisa hasta lograr asimilarla.

En definitiva, Crazy Eyes es mejor disco que “Anthems For The Damned” o tiene casi tantos puntos fuertes como "The Sun Comes Out Tonight" y cumple su propósito de ser un punto y aparte (en una considerable parte del disco). Sin ni mucho menos ser un álbum mediocre, acaba abarcando demasiado en solo 45 minutos y promete más de lo que entrega, empleando gran parte de la propuesta en demostrarte, por alguna razón, que el cisne negro no siempre tiene tan claro si ser cisne o si ser de color negro. Con suerte, Crazy Eyes supondrá no tanto un avance musical, sino una visión oportuna de qué camino seguir en los próximos años.

Unos 6 Hollywood's, 3 cuernos medios al cambio.

Dr. Hollywood

Richard Patrick – Vocales, guitarra, programación
Oumi Kapila - guitarra, programación, teclados, arreglos de cuerda
Ashley Dzerigian - Bajo
Chris Reeve - Batería
Bobby Miller – Teclados, programación

Sello
Wind-Up Records