Eyehategod - Take As Needed For Pain

Enviado por Junkhead el Lun, 16/11/2020 - 09:01
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1. Blank
2. Sisterfucker (Part I)
3. Shop Lift
4. White Nigger
5. $30 Bag
6. Disturbance
7. Take As Needed For Pain
8. Sisterfucker (Part II)
9. Crimes Against Skin
10. Kill Your Boss
11. Who Gave Her the Roses
12. Laugh It Off

Nueva Orleans, la tierra que vio nacer a Louis Armstrong y el rhythm and blues es también la cuna de una de las movidas metaleras más colgadas y fangosas conocidas por el Hombre. Inmortalizada para los restos por el imprescindible “NOLA” de Down, la escena de esa histórica ciudad de Louisiana es a menudo considerada como uno de los pilares básicos del denominado Sludge Metal, etiqueta pegajosa pero no por ello menos ridícula que la de Grunge: es Doom Metal con un fuerte influjo Punk señores, así de fácil. Por nombrar las bandas clave de este círculo, son obligatorias Down, Crowbar, Acid Bath (no son de Nueva Orleans pero vienen del mismo Estado) y cómo no, Eyehategod, el bebé de los conflictivos Mike IX Williams y Jimmy Bower. Una entidad con una trayectoria harto conflictiva marcada por adicciones, muerte, desastres naturales (Nueva Orleans fue uno de los puntos más devastados por el Huracán Katrina y estos tipos no eran millonarios precisamente), problemas con la ley y sobretodo, un nada disimulado desprecio de gran parte de la parroquia que durante mucho tiempo solo los vio como un montón de adictos inútiles que apenas podían mantenerse de pie en el escenario.

Aunque hoy en día gozan del respeto merecido, Eyehategod nació en la década de los ‘90 representando un lado verdaderamente marginal del Rock. Su aspecto no cumplía ni con el perfil de yonki mojabragas que vendía el Grunge, ni con el callejeo “cool” que vendían Pantera y todos sus imitadores (mas sobre esto en el próximo párrafo), los chicos de Louisiana desprendían verdadero peligro y decadencia tanto en presentación como en música. Sus letras ni jugaban con un victimismo que resultase atractivo ni mucho menos buscaban un gancho radiable, los textos de Mike IX Williams eran más comparables a los pensamientos del Charles Bukowski más violento y depresivo (que ya es decir) y en vez de contar una historia discernible divagaban en un estado mental absolutamente nihilista y autodestructivo, sin un mínimo ápice de glamour o poesía. Todo esto sumado a lo abrasivo de la propuesta musical, que bebía tanto de Black Sabbath como de Black Flag, conjugaba un sonido absolutamente tóxico pero extrañamente seductor, la banda sonora para el callejón más mugriento e infestado de ratas que uno pueda imaginarse. Hablamos de una banda que anunciaba un tema llamado “Sister Fucker” preguntando a los del público si se cogían a su propia hermana como quien pregunta la hora. El epítome de pasarse por el culo absolutamente todo.

Con todo lo dicho, es justo afirmar que Eyehategod es una de esas bandas que separa a los nenes de los hombres. Ahora bien, podrán decir lo que quieran sobre Pantera pero lo que siempre va a haber que reconocerles, es la buena voluntad que tenían con bandas de amigos que difícilmente podían salir del under. En su época llevaron de gira a la mayoría de la escena de Nueva Orleans, incluidos Eyehategod, quienes eran abucheados o directamente ignorados por un público que iba de malote con el mencionado callejeo “cool” de su banda favorita pero miraba con asco cuando les ponían enfrente a una banda realmente callejera como la de Mike IX Williams y el resto de la tropa. Repito, y sin ánimo de echar mierda a los tejanos: Eyehategod separa a los nenes de los hombres y con eso no hay vuelta de la hoja.

“Take As Needed For Pain”, publicado en 1993, es el segundo trabajo en una discografía que por las complicaciones enumeradas al comienzo de esta reseña, se reduce solamente a cinco lp’s pese a una trayectoria de treinta años. Más que un disco, es la prueba de fuego del sonido Eyehategod, además de una de las obras más representativas de lo que conocemos por Sludge Metal. Desde la inicial “Blank” hasta “30$ Bag” hay una seguidilla de clásicos indiscutibles del género, y tras ese terrorífico “descanso” ambiental de “Disturbance” (magistral uso de samples por acá) siguen cayendo himnos y riffs memorables a más no poder en cortes como “Take As Needed For Pain”, “Crimes Against Skin” o “Kill Your Boss”, así que la densidad de material histórico es la mar de suculenta.

Describir tema por tema es totalmente inútil por un par de razones. La primera es que todas las canciones siguen el mismo parámetro: los gritos agónicos de Williams arropados en los sabbathicos y blueseros riffs de Jimmy Bower (que acabaría de baterista en Down, nada menos) y Brian Patton (futuro Soilent Green) y las groovies a la par que aplastantes bases rítmicas del fallecido baterista Joe LaCaze y el bajista Mark Schultz. Con esta fórmula de distorsión y uso y abuso de feedback (mucho regusto al “Streetcleaner” de Godflesh en ese sentido) Eyehategod construye esa marginalidad seductora a la que hacía referencia anteriormente, no es lindo, ni agradable, pero el ADN bluesero de todo el invento (son de Nueva Orleans después de todo) hace que el ambiente turbio lleno de incesto, jeringas usadas y olor a vómito resulte irresistible.

La segunda razón se vincula directamente con la primera: es un disco al que es necesario enfrentarse de principio a fin sin interrupciones de por medio. Ahora, ya caerán quienes digan que es un trabajo repetitivo o aburrido, a lo que yo contesto: denle tiempo. “Take As Needed For Pain” no es un álbum fácil de escuchar ni mucho menos, pero el ejercicio de descubrimiento al que nos embarca si lo permitimos es sumamente estimulante. Lo que a primeras suena como un cúmulo de riffs y acoples que no parece ir a ningún lado, con un poco de digestión comienza a tomar sentido y a revelar sus verdaderas intenciones: una obra oscurísima que documenta mediante gritos y distorsión el fondo del tarro de la sociedad norteamericana, un canto a los olvidados, los marginados, los abusados, los que perdieron absolutamente todo y tienen como único consuelo el próximo chute de heroína.

Pese a lo fácil que puede parecer imitar el sonido de Eyehategod (cualquiera que sea capaz de enchufar un amplificador puede aprenderse el riff de “Sister Fucker Part 1” en cuestión de un rato), lo cierto es que nadie puede transmitir ese mensaje con la pureza que Mike Williams y sus amigos imprimen en el plástico. Y es que la actitud que se traen estos tipos está por encima de todo. Es esa actitud la que les permite volarnos la cabeza con unos cambios de ritmo tan simples como los de “$30 Bag”, de los mejores ejemplos que tiene este disco a la hora de demostrarnos el hacer mucho con poco. Los riffs en su mayoría se desenvainan lentamente y por un instante no parecen cerrar del todo, pero en todos los casos (y sin excepción) siempre llega esa nota que le da sentido a todo el punteo y nos deja absolutamente extasiados y esperando impacientes a la próxima progresión. La escala pentatónica es algo maravilloso en las manos correctas, y estos tipos la exprimen hasta la última gota, con un estilo y un carisma que sus incontables imitadores ya quisieran para sí.

Es ese perfecto romance entre Blues, Doom y Punk lo que hace de este trabajo aquello que probablemente buscaba Greg Ginn cuando compuso la cara B de “My War” con sus Black Flag, el fin de una evolución de influencias con la que otras bandas comenzaron a jugar en los 80’s pero en “Take As Needed For Pain” alcanza su forma definitiva.

En síntesis, un disco clave al que es recomendable dejar reposar el tiempo necesario para poder sacarle todo el provecho. Hay que estar con un humor y un estado de ánimo particular para poder disfrutar a pleno ya sea de “Take As Needed For Pain” como de cualquier disco firmado por estos tipos. Una vez conseguido el click, la adicción es asegurada, de eso no hay duda. La música y mensaje de Eyehategod no perdonan, o bien te adaptas a su suciedad o te dejan en el camino, y por eso son unos grandes. Por esa actitud y por una habilidad a la hora de labrar riffs que los eleva como unos auténticos “riff masters” no solo del Sludge sino que del Metal a grandes rasgos.

Pasada toda la tormenta de abuso de sustancias y tragedia (cuyos últimos golpes fueron el fallecimiento de Joe LaCaze en 2013 y un trasplante de hígado a Mike IX Williams en 2016 que le salvó la vida por los pelos), la gente de Eyehategod parece estar en un mejor lugar a día de hoy. De la formación de este álbum solo quedan Williams y Bower pero no deja de ser agradable saber que después de una historia tan turbulenta, puedan seguir dedicándose a esto sin el hándicap que tuvieron durante sus años mozos. Una banda especial, reyes en lo suyo por muy denostados que sean por algún sector que se dice metalero.

Mike IX Williams: Voz
Jimmy Bower: Guitarra
Brian Patton: Guitarra
Mark Schultz: Bajo
Joe LaCaze: Batería

Sello
Century Media