Elvenking - Heathenreel

Enviado por Marcapasos el Mar, 23/07/2019 - 21:42
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1. To Oak Woods Bestowed (00:46)
2. Pagan Purity (04:35)
3. The Dweller of Rhymes (04:48)
4. The Regality Dance (05:46)
5. White Willow (05:59)
6. Skywards (05:32)
7. Oakenshield (06:37)
8. Hobs an' Feathers (02:27)
9. Conjuring of the 14th (06:37)
10. A Dreadful Strain (04:14)
11. Seasonspeech (07:39)

De la camada de bandas de Power Metal nacidas en Europa a finales de la década de los 90’, no cabe duda de que una que logró forjar un estilo musical fácilmente identificable, diverso y muy bien aprovechado es Elvenking.

Hoy en día es fácil hablar de esta formación italiana que tan genuinamente ha sabido compaginar el Power Metal con la música folk. El combo encabezado por Aydan y Damnagoras, pese a no llegar al nivel de boom como lo han sido HammerFall, Sonata Arctica o DragonForce, puede jactarse de haber dejado huella en el género, respaldando su historia una discografía que alcanza actualmente los nueve álbumes de estudio (difícil ignorar joyitas que nos han dejado como The Winter Wake o su más reciente Secrets of the Magick Grimoire) y que aún sigue en pleno auge, sorprendiendo y agradando a las oleadas de fans que les siguen en todo el mundo.

Cierto es, también, que no les fue para nada sencillo llegar a este punto. Hubo, desde luego (y muy importante tenerlo en cuenta), mucha lucha y persistencia por salir adelante durante los primeros años de la banda, cuando esta fue fundada en la localidad de Sacile, en la provincia italiana de Pordenone. Todo comenzó con la unión de dos amigos, Jarpen y Aydan, músicos y guitarristas ambos, quienes compartían el afán de fundar una banda que conjuntara sus dos grandes pasiones musicales: el Metal y el Folk.
Aun con la llegada de Sargon consiguieron llenar el espacio para el bajista, el proyecto en ciernes apenas avanzó durante los meses siguientes debido a las dificultades a la hora de encontrar al resto de miembros necesarios para llevar a cabo los planes para la banda. Afortunadamente, en marzo de 1998 Damnagoras se suma a la alineación ocupando el puesto de vocalista principal, seguido por Zender, quien tomaría el rol de baterista y concluyendo la primera formación completa de Elvenking (hallando por fin la ansiada estabilidad, de paso).

Llegó, por el momento, la hora de darse a conocer en su tierra natal, dando conciertos y labrándose ya un nombre en la escena underground italiana. Al poco, inclusive, alcanzaron a producirse su primer demo, To Oak Woods Bestowed (en el que no se pudo contar con Sargon debido a su marcha poco antes, encargándose Damnagoras del bajo además de las voces). El éxito seguido al lanzamiento de la maqueta pilla a la banda totalmente de sopetón y de sorpresa. Por si fuera poco, consiguen firmar contrato con AFM Records para la producción de su primer álbum de estudio, el cual fue grabado por Luigi Stefanini, masterizado por Fredrik Nordström y lanzado al mercado en el mes de julio de 2001 bajo el título de Heathenreel (ya con Gorlan al bajo).

Heathenreel no fue sino la gran confirmación de que Elvenking era en sus inicios todo un cúmulo de buenas ideas, con una fórmula basada en la dualidad Power/Folk que no dudó en explorar terrenos más extremos.
De por sí, el comienzo del disco, la introductoria To Oak Woods Bestowed, es una preciosidad folclórica que nos transporta a la belleza natural y la espesura de los bosques. Magia, hermosura, flautas y encantos de diversa índole nos esperan en este viaje, siendo Pagan Purity toda una declaración de intenciones y una muestra fehaciente del sonido defendido por Elvenking: Power/Folk cañero, melodioso y con notables influencias que van desde Helloween hasta Skyclad (realmente notoria esta última). Vale resaltar también la interpretación de Damnagoras, que resuena motivacional y bien conjugada con el conglomerado instrumental.

Asimismo, las guitarras eléctricas y acústicas de Aydan y Jarpen son dirigentes absolutas en composiciones como The Dweller of Rhymes (un track enérgico de tenaz percusión y buenas dosis de solos y riffs), The Regality Dance (en que, envueltos por el embrujo de los teclados, dichas cuerdas eléctricas danzan al mismo son que los elementos folk con asombrosa naturalidad) y White Willow (en el que el dúo de hachas refulge como truenos de apabullante melodía en una tormenta repleta de fugaces elementos de belleza y emoción).
A su vez, Skywards es otra pista cuya calidad cae por su propio peso. Se trata de una balada de sabor celta, medieval y trovadoresca, con un Damnagoras que se encuentra en su salsa. Atención merece su último minuto, el estelar momento en que, tras la paz ambiental, y aprovechando el discreto crescendo que se ha ido perfilando, la música pega un brusco impulso hacia el Black Metal más agresivo, dando resultado a un movimiento contundente que despide la primera mitad del plástico.

Gran punto de inflexión (y una de las mejores canciones del CD para un servidor) es sin duda Oakenshield, el tema épico y caballeresco por excelencia, con gran prevalencia de los coros majestuosos, el ritmo de marcada intensidad y el espíritu solemne, recordando mucho a grupos coetáneos de la banda como Holy Knights o Rhapsody.
Notable resulta también Hobs an' Feathers, canción breve pero llena de energía, alma alegre y bailables armonías, ensombrecida, no obstante por el noveno track, Conjuring of the 14th, un tétrico tema recubierto de sombras que, sin perder el sentido de la melodía y los toques Power, introduce elementos de excelsa teatralidad, brujería y encantamientos a la luz de la luna.

Ya en la recta final, se presenta a la escucha A Dreadful Strain, pieza que, aunque bien escrita e interpretada, no ofrece nada nuevo más allá de ese Power Metal de poderosos riffs y deslumbrantes punteos. Así las cosas, la guinda del disco es Seasonspeech, una de esas canciones que mejor defienden el postulado musical de Elvenking (hasta el punto de que se ha convertido con el tiempo en un clásico muy querido de la banda) a través de ese festival de voces que van desde la principal de Damnagoras hasta las femeninas y las guturales, una estructura con exclamativos giros compositivos, un estribillo que ensalza alegría y pasión y un instrumental a la altura de la gruesa complexión mostrada.

Los reyes élficos italianos no pudieron tener un debut mejor, llevando sus exaltados melodías y cánticos de la mano con una producción muy bien cuidada, un track list sensacional siendo su primer paso en el mundillo con no pocos temas para el recuerdo y una primera muestra excepcional de su sonido característico de Power Metal europeo y música folk, que, para mayor inri, iría a más con lanzamientos posteriores como Wyrd o el excelente The Winter Wake. Toda una multitud de buenas ideas puestas a prueba y aprobadas con nota alta y con apenas peros que tenerles en cuenta.

¿Te gusta el Power Metal? ¿Te gusta el Folk Metal? ¿Qué aún no les has echado el guante a Elvenking? ¿¡A qué estás esperando!? Esta es tu banda.

¡Cuatro cuernos sólidos para los italianos y su primera andanza power-pagana!

Damnagoras / Voz
Jarpen / Guitarra, voz gutural, coros
Aydan / Guitarra, coros
Gorlan / Bajo
Zender / Batería

* Músicos de sesión *

Pauline Tacey / Voz, coros
Luigi Stefanini Guitars (track 1)
Laura DeLuca / Voz (track 11)
Cristiano Bergamo / Teclado (tracks 4, 6, 7, 9, 10)
Paolo Torresani / Teclado (tracks 2, 3, 5)
Umberto Corazza / Flauta
Paolo Polesel / Violín, viola

Sello
AFM Records