Destruction - Metal Discharge

Enviado por Hawkmoon el Mar, 29/03/2011 - 00:43
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1. The Ravenous Beast
2. Metal Discharge
3. Rippin' the Flesh Apart
4. Fear of the Moment
5. Mortal Remains
6. Desecrators of the New Age
7. Historical Force Feed
8. Savage Symphony of Terror
9. Made to Be Broken
10. Vendetta

Destruction vivieron una segunda juventud justo después de su "All Hell Breaks Loose", disco que nos los resucitó, con "Schmier" como icono infaltable, y que nos los llevó de gira por medio mundo. "The Antichrist", su siguiente trabajo, aún más pulido y atronador, constató que el regreso de la banda al ruedo no era algo circunstancial. El hambre de gloria, el sabor a guerra y el ansia destructiva eran señas de indenficación de los añejos Destruction que seguían intactas en el nuevo milenio. La cosa no se iba a parar.

Destruction habían vuelto para quedarse y reinar en el reino Thrashmetalero. Nada iba a cambiarse. No se iba a sonar diferente. Unicamente se iba a hacer pedazos al oyente. Esa era la premisa desde los orígenes del combo alemán. Y así siguen en pleno 2003. Los hay que no cambian. Mejor.

"Metal Discharge" (titulo acojonante, sin duda) nos recibe con una portada bastante simplona, pero con un tufillo encantador al pasado, y al presente. La calavera de "Infernal Overkill" (cuyo "remake" ya nos tragamos para "The Antichrist") vuelve ahora a ser la protagonista. Eso sí, ahora en plateado. Para, encima, brillar en la jodida oscuridad. Hora de continuar el molón disco del 2001...

"The Ravenous Beast", el tema de apertura, y que cuenta con todo un homenaje al inicio del "Immortal Rites" de Morbid Angel, se erige como una bestia parda total. El estilo es cortante, daníno y aplastante, puro Destruction, con "Schmier" pegando esos alaridos que solo él sabe escupir y con Mike afilando su mástil. Marc Reign, el nuevo "aplastaparches" es toda una máquina de destrucción. Ideal para el combo. Fuerza acojonante en el primer track del disco (y a la postre, el mejor). Thrash Metal puro, duro y crudo. Sonidazo.

"Metal Discharge" (sopa al rojo vivo que te hará cagar sangre), "Rippin' the Flesh Apart" (con cierto poso "groovie"), "Fear of the Moment" (con un Marc Reign atronador), "Mortal Remains" (ideal para empezar a calentar el "pit" hasta deshacer, por el intenso calor, las cinco primeras filas, y con cierto devenir "Kreator '89" en las guitarras), "Desecrators of the New Age" (taladrante ejercicio rítmico, y con un "Schmier" innovando, levemente, en su tono vocal) e "Historical Force Feed" (híbrido "Slayer-Exodus-Destruction") nos demuestran que Destruction no quieren cambiar su "modus operandi" de toda la vida. Mike y "Schmier" saben que son buenos en esto de cortar cabezas a base de riffeo y mensaje Thrash y no piensan salirse por peteneras, cortarse el pelo y entregarnos un rollazo "vanguardisto-popero-indie-techno-grunge". Para nada. Destruction fueron, un dia, amos del Thrash europeo y todo lo que les queda en la vida es recordar ese momento sacro y luchar por reencontrarse con la corona. Evolución nula respecto al pasado, o, sin ir más lejos, respecto a "The Antichrist". Como contrapunto positivista: puro y duro Thrash Metal, y con "pedigree Destruction". No gustará al que quiere cambios. Pero molará al fan de los buenos tiempos. Sonidazo de acero para un viaje con ínfulas pasadas.

"Savage Symphony of Terror" se pone veloz y cabroncilla, mientras que "Made to be Broken", que navega algo "groovie-vacilona" opta por convertirnos en víctimas del headbanging insustancial. Mañana ya no recordaremos el tema, quizás nunca más, pero durante unos minutos estábamos solos frente a él. Y ha molado. Eso si, la cosa no parece muy esmerada. Destruction son capaces de componer "mierda" de mayor talante.

La venganza de Destruction va a llegar a su fin y "Vendetta" es la encargada de celebrar el funeral de disco. Atmósfera oscurilla, sonido pulcro y molón, y un buen cierre para un buen disco.

La verdad, la cosa sabe a poco por varios motivos. Los temas atruenan en su mayoría, tienen una producción densa e ideal para la ejecución sónica de los teutones, pero el parecido entre los temas, a veces, descompensa la pegada final. Destruction han demostrado, varias veces, que son capaces de parir joyas de más nivelón que "Metal Discharge", que pese a no ser, para nada, un mal álbum, si que queda algo descompensado entre el pasado, y el futuro, de la banda.

Trabajo de Thrash con un buen par, como debe de ser. Poco más. Ideal para el acólito (irredento) de Destruction.

3 cuernos (bajotes) para "la descarga de Metal" alemana.

Marcel "Schmier" Schirmer - Voz y bajo
Mike Sifringer - Guitarra
Marc Reign - Batería

Sello
Nuclear Blast