Destruction - Mad Butcher

Enviado por Hawkmoon el Vie, 03/12/2010 - 03:31
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1. Mad Butcher
2. The Damned
3. Reject Emotions
4. The Last Judgement

Corría el año 1987, cuando Destruction, en pleno intento de conquista del feudo Thrasher alemán (y mundial), se enfrentaban al tan temido mundo de los cambios de formación. La banda de Mike y Schmier, con un trazado de material musical histórico hasta el momento, y que comprendía discazos seminales en la escena como el E.P "Sentence of Death", "Infernal Overkill" o "Eternal Devastation", iba a darle una nueva esencia al sonido Destruction. El cambio de su batería de toda la vida, Tommy, por Oliver Kaiser, era uno, la inclusión de un nuevo guitarra (Harry Wilkens), era otra, y la última, derivada de la segunda, era que el trío Thrasher se convertía ahora en cuarteto, con todo el plus de sonido, fechorías musicales y soporte, que una guitarra extra le da a un trio, ya de por sí, extralimitado en cuanto a rudeza, a fuerza y a canibalismo sónico.

Para dar a luz a la nueva formación no se optó por un disco al uso, sinó que se escogió el formato E.P (muy extendido por aquella época). A modo de aperítivo, Destruction nos iban a enseñar como se las gastaban ahora, con sangre nueva en el combo, y con más ganas que nunca de brillar en una escena, que cada vez entregaba más calidad, y por tanto, se hacía más y más competitíva. Llegaba el turno de la matanza brutal y sádica, llegaba el turno de "Mad Butcher".

La portada del disco es impagable por lo icónica que resulta para todo fan del grupo. En ella, vemos al "carnicero loco" al que hace mención el título de la entrega, mirándonos en plan psicótico y dejando ver, por la escena del lugar, que éste tio no es de fiar. Lo dicho, una ilustración que estampa perfectamente que significa éste pedazo de trabajo, una carnicería loca, ni más ni menos, y ése carnicero, el disco en sí mismo, te va a dejar hecho trizas. Por entrar donde no te llamaban. Iluso.

Un riffeo malsano y ascendente, a golpe de cuerda afiladísima, nos sirve de antesala a una vorágine de baterías voraces, mucha intensidad y mucho énfasis en la pegada de la batería y en saber cortar a base de riffs. La voz de Schmier es ya un símbolo del grupo, y ese tono agudo y ardiente, que sabe combinar de lujo su limitada voz ayuda, y mucho, a que el tema nos masacre enteritos. No me extraña que el tema sea, sobradamente, uno de sus tres temas más conocídos y respetados de la banda. El tema contiene, a groso modo, un perfecto resumen de lo que sígnifica Destruction, o sea, Thrash en esencia pura, sin florituras, desnudo, sacrílego, insano, voraz. "Mad Butcher", el título de semejante arsenal, es un comienzo magnífico, ensordecedor, incontestable. Menudo bombardeo. Infaltable tema para cualquier Thrasher.

"The Damned", la segunda granada, no le va a la zaga a lo anterior escuchado. La versión de Plasmatics se convierte, en manos de éstos locos belicistas, en una pieza oscurísima, candente y con una atmósfera tremenda y calculada al milímetro. Poco a poco, la banda al completo, se lanza a la carrera por levantar el vuelo y en cuestión de segundos, estamos volando a 50 Km de tierra, dando vueltas en un caza de la segunda guerra mundial, donde sólo podemos esquivar dañínos solos en forma de láser y baterías cuyos ecos, nos hacen virar y perder el norte. Nunca he escuchado el tema original, pero ni falta me hace. No hay quien supere la magia Thrasher de éste "The Damned". Ni la banda original puede. Cruce monumental entre los mejores Venom de mediados-finales de los ochenta y la mejor escuela germana. Nunca supe que era una versión hasta pasados muchos años, pero jamás me importó. Éste es uno de los mejores temas de Destruction en toda su historia, y no es que tengan pocos los mamones.

Por lo visto, Schmier lo pasaba mal con su novia de por aquel entonces. La tia, por lo visto, le era infiel con cualquiera, se las hacía pasar canutas, y amparándose en el amor que el bajista y vocalista sentía por ella, ésta le puteó lo suyo todo lo que pudo. Cuando Schmier reunió el coraje para mandarla a tomar por donde amargan los pepinos, actuó en doble fila, primero la mandó a hacer puñetas, y después le dedicó un tema a la doñita, "Reject Emotions", una pasada total. Con unas líneas de bajo leves y un clima digno de balada inmortal, pero sabiamente enrarecído, despega un tema con ira, fuerza Thrashmetalera de cojones y mucha vacilada en cuanto a feeling, composición molona y directa. Gracias a ésta chica, Destruction parieron un himno, y nosotros, los Thrashers tenemos otra joya para la colección. Gracias, zorra. La comunidad Thrash agradece tus putadas. Dicen que en malos momentos surgen, de la nada, las mejores composiciones. Schmier puede dar fé. Tú tambien. Escucha el tema entero y dime que no has flipado.

"The Last Judgement", la última ofrenda de los dioses del Thrash, y de carácter instrumental, comienza con técnica para evaporarla, deconstruírla y convertirla en un ente de tamaño, peso y armamento descomunal. Guitarras chirríantes, vibrantes, pura velocidad malsana...una maravilla. Rareza total, que combina elementos de diferentes etapas musicales y actúa como ejemplo de lo quien fusionados que andaban los guitarristas, Mike y Harry. Cierre moloncete para una tripleta Thrasher magna.

4 Cuernos altos para una de las mejores entregas de Destruction, y que funciona de antesala genial a esa joya en la sombra que fue "Release from Agony". Material así de tremendo y directo ya no se hace.

Schmier : Bajo y Voz
Mike Sifringer : Guitarra
Harry Wilkens: Guitarra
Oliver "Olly" Kaiser : Batería

Sello
Steamhammer