Destruction - Eternal Devastation

Enviado por Hawkmoon el Jue, 18/11/2010 - 13:54
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1.Curse the Gods
2.Confound Games
3.Life Without Sense
4.United By Hatred
5.Eternal Ban
6.Upcoming Devastation
7.Confused Mind

1986 fue un año de lo más rentable y certero para el mundo del Thrash Metal. Parece que algo ocurrió en el feudo, porqué no pararon de editarse, a lo largo de ese año, joyas del género que cautivaron a toda una generación y forzaron a multitud de músicos a cambiar su premisa original y a esmerarse como nunca en esa frenética "carrera de la muerte", en la que se convirtió la escena. Recordamos que, 1986, fue el año de edición de clásicos eternos como : "Master of Puppets" de Metallica, "Darkness Descends" de Dark Angel, "Pleasure to Kill" de Kreator, "Among the Living" de Anthrax, "Reign in Blood" de Slayer, "Peace Sells" de Megadeth, "The Dark" de Metal Church...en fín, que cada segundo aparecía algo que doblaba lo anterior y lo catapultaba aún más lejos. Cada disco era mejor que el anterior, cada vez se notaba más la ira y la innovación, cada vez que se editaba, ese año, un disco con sabor Thrash acababa siendo toda una maravilla.

Pero desde Alemania aún no se había dicho la última palabra, y a pesar que desde 1984-85, la escena germana, con Sodom y Kreator a la cabeza ( y toda una legión en la sombra que estaba por venir como Helloween, Tankard, Avenger (futuros Rage), Assasin, Holy Moses, Warrant, Angel Dust...) estaba dando caña de la buena , era ahora el momento de formar al otro lado del charco una férrea red defensiva contra el Thrash americano. La Bay Area iba a conocer un territorio tan salvaje, crudo y animal que se iba a asustar de su propia creación y de lo lejos y cambiada que había llegado a tierras teutonas. Alemania era ahora la candente portadora de la llama Thrash", ya que las grandes bandas americanas del estilo, y al fin y al cabo sus creadoras, fichaban ya por multinacionales, con todo lo que eso conlleva ( cambio de un mensaje sonoro bestial por uno más audible, videoclips que tampoco podrán pasarse demasiado con las ideas raras, concesiones al mercado musical). El Thrash de los americanos había sido enorme, seminal, definitivo, pero ante el boom del género ese año, el movimiento, almenos en U.S.A se iba a domesticar, y realmente, para pena de muchos, así pasó. 1986 marcó para siempre el fin de una era...y el comienzo de otra. La era del Thrash alemán. "El rey ha muerto...larga vida al rey".

Destruction, que se formaron inicialmente bajo el nombre de Knight Of Demon y practicaban un furioso Metal muy deudor del sonido de grandes como Venom, Motörhead, Metallica o Slayer, eran una de las formaciones alemanas que más estaba haciendo por su música, ya que contaba a sus espaldas con dos trabajos que les habían puesto en el punto de mira de la comunidad Thrasher mundial, el E.p "Sentence Of Death" y el genial "Infernal Overkill". El tercer paso no podía ser dado en falso, y Destruction se lo curraron a muerte, editando una nueva joya a añadir a ese glorioso 1986. "Eternal Devastation" es su nombre, y todo lo que lleva el disco en su interior, es "la ley". ¿Te pica la curiosidad? ¿Habré exagerado?. Compruébalo tú mismo y prepara tu cuerpo ímpio para la "eterna devastación" a la que vas a ser sometido. Recuerda algo, ésto ya no es Thrash americano, ésto es Thrash Alemán, y viendo como se las gastaron éstos en los años 40, imaginad lo que harán convertidos en hordas Thrashers, armadas con bajos, guítarras y baterías paridas por el mismo Lucífer. ¿Sabes rezar?. Empieza...

Lo prímero que viene a nosotros (siempre y cuando hagamos los deberes y tengamos a mano un disco, un CD o un clásico cassete), es, obviamente, la portada, y ésta, la tengo grabada a fuego en mi mente de metalhead fascinado por la tópica y típica iconografia Thrashmetalera. En ella, vemos una ciudad (¿será L.A?), en plena devastación sónica (supongo que por que Destruction están tocando a toda mecha) y observamos los rostros de los tres músicos de la banda, con un halo fantasmagórico, insertados en ese tornado de Thrash, balas, sangre y dolor decibélico de calidad garantizada. No diré que la carátula del trabajo es un oda a la originalidad ni que se trata de una portada icónica, pero a mí, me encanta y no la cambiaría ni por un dibujo del mismísimo Derek Riggs (el ilustrador de Iron Maiden). Destruction son unos clásicos imperecederos, y, como no, la portada es clásica. "Si algo no está roto, no lo intentes arreglar", que dicen los sabios del lugar. Sacamos el CD de su cajita y lo ponemos en nuestro reproductor musical. 3,2,1...empieza la cuenta atrás. ¡Corre!

"Curse the Gods", un nihilista canto salvaje contra la religión y sus seguidores cegados por la ignorancia, se abre con una guitarra en neblinas, que poco a poco se destapa, para crear una "melodía-estallido de tema espectacular (por no decir jodídamente espectacular). La guítarra de Mike se ensambla con el bajo de Schmier, el "vikingo Thrasher" (quién se entrega a una de las voces más afiladas en el reino y viajan así hasta el fin del mismo, a un rítmo vertiginoso, en una aventura sonora disparada a todo trapo y plagada de "bombas" en forma de riffs y atronadoras pegadas a los parches del mítico batería Tommy. No creo que pasar por un campo lleno de minas sea más peligroso que ponerte delante de un amplificador mientras suena éste primer grito de guerra teutón. La influencia de Slayer y Metallica es palpable, pero el propio sello de Destruction lo es más. Un clásico en toda regla, no ya de la banda ni del Thrash alemán, no, un clásico eterno del mundo del Metal. "Curse the Gods" es un tema nacido para ser estandarte de un movimiento. No merece menos. Puro salvajismo bélico. Los alemanes perdieron la guerra, sí, pero porqué no contaron con éste trío de "Motörheads Thrashers" en aquel entonces. Auténticos bestias, y más en 1986. No imagino lo que tuvo que ser para un metalhead de 14 años hacerle frente a semejante tanque musical. Bárbaro.

"Confound Games", nos es anunciada a través de unos inocentes platos que parecen anunciarnos lo inevitable. La masacre no va a cesar, y la montaña de riffs se va a acumular ahora encima de nuestras cabezas sin nada que podamos hacer por evitarlo. Schmier, en una total onda Tom Araya en Show No Mercy, fuerza sus agudos y hace actuar su garganta como si de otra "cuerda de mástil" se tratase. La danza macabra entre guítarra, bajo, voz y batería, todo ello condensado en tres bestias pardas, se unifica a medio tema para empezar con unas cadencias rifferas de lo más acertadas que te enganchan y te enganchan, hasta el corte del tema en seco, algo que sin duda, te deja con hambre. Hambre voraz de guerra...ya estamos contaminados.

La técnica no está reñida con la furia sonora de Destruction, y Mike, el más técnico y capaz del combo, viste a "Life Without Sense" con las mejores galas rifferas para que, veamos, que la banda, además de matar y volar por los aires tu cerebro, también sabe como ejecutar, de forma brillante, directa y más que trabajada, sus violentos mensajes apocalípticos. Tema ideal para los directos. Todo energía y compleja llamarada Thrasher de nivel volcánico. Otro temazo a sumar. Arrollador tema que hace temblar el planeta entero, incluída la Bay Area.

Un solo eléctrico y ecléctico, a la par que bizarro y megatécnico para las hordas teutonas del momento y lugar, se encarga de presentarnos "United by Hatred". Más ira, más arena en los dientes (que resultan ser finalmente nuestros dientes hechos trizas) y un trabajo de batería genial son los máximos valores del tema, que ya de por sí, no necesita de tanto adorno (pese a que se agradece) por su alta calidad y fuerza en la misma columna vertebral del tema. Geniales los alaridos de Schmier, que dota de un sello ultra-agresivo cada parcela de tema en la que cae el eco de esos gritos devastadores.

"Eternal Ban" y "Upcoming Devastation" son dos soldados sin miedo de ese poderoso cañón que resulta ser ésta tercera entrega de Destruction. Reminiscencias a Exodus, a Overkill o a Venom, eso sí mutadas, se pueden apreciar en ambos temazos. Incluso los que hoy en dia son maestros en el Thrash, tuvieron a sus maestros, igual que ellos tuvieron los suyos propios. Destruction coge el mensaje extremo de gente como Slayer o Metallica y lo hacer arder. Thrash metal hirviente. Servido al rojo vivo y al punto de sal...y sangre.

"Confused Mind", el último tema, se abre lentamente, con unas líneas concisas y bellas de bajo y guitarra que se enlazan y dibujan una melodía, no excesivamente original, pero sí que cumplidora. Pero todo era fachada, y al segundo, la banda se pone a hacer lo que nació para hacer : Ira hecha disco. Chirríantes solos de guitarras, tempos de locura y cambios de rítmo voraces y, dignos de ser lo que han acabado siendo, joyas. Maravilloso cierre de tema (y disco) con esa desapareción de la melodía progresiva. Impagable ,el momento Outro, con ese desgarrador lamento de fémina. Ya ha acabado la guerra...pero ésta vez, han ganado los alemanes. Y por goleada. Que régimen de brutalidad metalera hemos vivido, señores, que lujo.

Ejemplar y elemental fragmento de ese puzzle maravilloso que acabó siendo el Thrash Metal germano.Junto a Kreator y Sodom, sin duda alguna, Destruction, son los últimos bastiones del género, en su más cruda y ruda esencia

4 cuernos ( bajos, ya que la producción es mejorable, muy mejorable), pero 4 cuernos, al fín y al cabo, para ésta maravilla de nombre "Eternal Devastation".

Schmier : Bajo y Voz
Mike : Guitarra
Tommy : Batería

Sello
Steamhammer