Deicide - To Hell With God

Enviado por Hawkmoon el Lun, 02/05/2011 - 22:00
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1. To Hell With God
2. Save Your
3. Witness of Death
4. Conviction
5. Empowered by Blasphemy
6. Angels of Hell
7. Hang in Agony Until You're Dead
8. Servant of the Enemy
9. Into the Darkness You Go
10. How Can You Call Yourself to God

Después de unos años de sequía creativa, y unos trabajos algo deslucidos (todos recordamos esos aburridotes "Insineratehymn" o "In Torment In Hell"), Deicide, el megacombo deather de Glenn Benton, hizo lo impensable: se deshizo de los hermanos Hoffman (algo así como el Kerry King y el Hanneman de los Deicide) después del acertado "Scars of the Crucifix", y replanteó la movida. Jack Owen (ex-Cannibal Corpse) y Ralph Santolla (Death, Obituary, Iced Earth...) fueron los reemplazos. Y, joder, menudos reemplazos. Puede que los Hoffman fuesen "iconillos" en el grupete, pero, uffff, Owen y Santolla forman un pack demoledor, como ya habían demostrado, tiempo atrás, con sus respectivas bandas.

Deicide, desde sus inicios, siempre entregaron un material brutal, veloz, malsano e infernal, adornado, siempre, con rugidos, pegada, intensidad y fuerza, sobretodo fuerza. Ser uno de los "Big Four" del Death Metal (junto a los ilustres Morbid Angel, Obituary y Cannibal Corpse) no evitó, a finales de los 90, el derrumbe total de su leyenda. Y eso, desde luego, para el fan del grupo, y el propio grupo, no se podía tolerar. Las cosas debían cambiar. Un disco de Deicide no podía volver a ser, nunca más, un bochornosa sucesión de temas, a cuál más aburrido e insustancial. Eso se acabó.

"The Stench of Redemption" y "Till Death Do Us Part" devolvieron al combo americano la fiereza, el poder, y cierta gloria perdida, que, ya, parecía que nunca jamás iban a recuperar. Eso si, cierto poso melódico, y menos agresividad, supongo yo, tuvieron que ver con el hecho de que la banda empezó a vender, de nuevo. Hay que añadir ingredientes al plato, no hay otra. El tercer paso junto a los "revitalizadores" del sonido Deicide no se podía hacer esperar más, y así, en pleno 2011, y a un año, supuestamente (y por todo el tinglado de las profecias mayas) de irnos todos a tomar por el culo, Deicide se adelantan y, gustosos, nos traen otro pedacito de Armageddon metálico. Si el mundo se tiene que acabar, antes que un Tsunami, o una lluvia de meteoritos, prefiero agonizar a base de buen riffeo deather. Y tú también. ¿O no?

Que se jodan los fans que dieron la espalda al grupo, que se jodan las bandas que, aprovechando el flaco momento de fuerza de Benton y compañía, se han adelantado, y mucho. Que se jodan los que creen que Benton es una parodia (yo soy uno, vaya) y que se joda, sobretodo, Dios. Personaje al que Benton parece no tener mucho aprecio. "To Hell With God" viene a arrasar, a devolver la gloria a un nombre que, veinte años atrás, fue todo un ejemplo de carisma metalero, de cojones y de atrocidad. Lo mínimo que se le puede pedir a uno de los "Big Four" deathmetaleros. Llega la hora de volver a sentarse en un trono. Aunque esté hecho de huesos de bebé lactante y, aún, huela a sangre. Un trono siempre es un trono.

Una portada bien cañerita (que llama la atención, vaya) y con cierto tufillo a la portada del film "Mortal Kombat" (en su versión americana), con su mesías en portada, y ante un público "de muerte", nos sirve de antesala para prepararnos. Deicide deben de traer, de nuevo, el infierno a la tierra. O eso, almenos, es lo que se proponen.

"To Hell With God", la primera blasfemia, salta a la cara, y a base de una batería mega-veloz, y unas guitarras calientes como la lava volcánica, destrozan, impactan y sirven una carne, "épico-oscura" y rítmica, que quita el sentido. Benton suena realmente cabreado y colérico, y la opción de tener a Santolla y a Owen, ahora sí, se ve claro que fue un acierto. Producción cuidada, rifferío molón, caña y técnica. Por fín, la música de Deicide empieza a estar realmente cuidada. Mimada por sus "papis".

"Save Your" (que, por momentos, suena a Vader), "Witness of Death" (velocidad de la maja), "Conviction" (pedazo de Santolla), Empowered by Blasphemy" (sonidazo en la voz de Benton y en la temible batería de Mr. Asheim, además de cierta aura a Slayer, y al Thrash más machacón), "Angels of Hell" (Thrash and Death), "Hang in Agony Until You're Dead" (ésta, con cierto tufillo a los Morbid Angel de "Domination", pero con un latido más enérgico y menos Groove, y bastante más salvajota), "Servant of the Enemy" (Behemoth + Vader + Deicide) e "Into the Darkness You Go" (cuerdas de acero, donde Santolla enseña lo que aprendió en Death, junto al maestro Schuldiner) nos muestran a unos Deicide con un sello personal basado en el trabajo de otros. Batería como un trueno y, Benton, sobrado, se desgañita y ruge como nunca. Se pueden extraer 10.456 referencias distintas en los nueve temas que llevamos, eso sí, los jodidos Deicide dan a luz, a su cachorro sonoro, con estilo, con gracia y salero. No estamos hablando del mejor disco de Death. Ni siquiera hablamos del mejor trabajo de Deicide. Pero, sin duda, "To Hell With God" ha sabido nacer con carisma. Santolla y Owen, definitivamente, son lo mejor que le ha pasado a Benton, y su inseparable Steve, en mucho tiempo. Se nota que vienen de tierras de leyenda y saben lo que hay qué hacer, y cuando. Técnica, hostiones como panes, sonido majo (incluso, quizás, demasiado pulcro y todo, para unos rufianes belicosos como son Deicide, pero bueno) y atmósfera lujosa, dentro del caos. Mola.

"How Can You Call Yourself a God", el cierre, quiere crecer épico y majestuoso, pero, en nada, y como el resto de material del trabajo, enseguida se pone peleón y decide arrasar. Las acotaciones melódicas de Santolla, técnicas, virtuosas y con garra, le sientan de lujo a la maquinaria. Se nota que, desde Century Media, les han soltado eso de "maquillad un poco las cosas, haced solos, y que el fan de Arch Enemy, por ejemplo, también os pueda disfrutar. O vólveis a Roadrunner, a ser tratados como escoria". Hay que acatar, Glenn.

Disco majo, ciertamente melódico (y más, tratándose de los tios que un dia parieron "Legion") pero que reafirma, por fín, la posición de un grupo que parecía que ya no ibamos a recuperar. Thrash, Death, sentimiento, buen trabajo desde la mesa de mezclas, buenos temas. Invento majete. No me quejaré.

4 cuernos (bajos) para Glenn y sus "nuevos" Deicide. Y tres, son por Santolla.

Glenn Benton: Voz y bajo
Jack Owen: Guitarra
Ralph Santolla: Guitarra
Steve Asheim: Batería

Sello
Century Media