Dead Congregation - Sombre Doom

Enviado por MetalPriest el Mié, 26/08/2020 - 18:54
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Seguramente todos hemos escuchado la escueta expresión “ir lento, pero seguro”. Y, asimismo, tal vez la hayamos utilizado. Porque si algo nos ha enseñado la vida (sobre todo en los primeros años), es que si haces las cosas que valoras de manera intrépida y poco meditada, probablemente te termines comiendo una hostia o, como poco, cometiendo un error indeseable. Pues bien: los griegos Dead Congregation parecen ser de los seguidores de este famoso dicho.

Anastasis (A.V.), miembro fundador y cabeza pensante de la banda, ha demostrado tanto con palabras como con hechos que sabe en lo que consiste el Death Metal. Que lo mismo que venera y se conoce al dedillo a los más grandes y clásicos engendros del movimiento, se conoce también las razones por las que muchas de esas agrupaciones se fueron al traste. Llámalo desacertados con los grandes sellos discográficos, bajadas de pantalones, meteduras de gamba en la mezcla y producción de sus discos o lo que sea. Por esa razón, Dead Congregation no solo van lentos y entregando lanzamientos cojonudos, sino que van por libre auto-produciendo su Death Metal con el respeto, paciencia y la autenticidad que saben que se merece. En la música de Anastasis y cía, no hay sello que meta el hocico ni productor que eche por tierra sus composiciones con producciones artificiales o sobre-saturadas. El Death Metal tiene que sonar saturado per sé, no debería precisar de retoques o maquillaje para conseguir su objetivo, y Anastasis lleva con voluntad ciega ese credo tocando siempre las canciones de a una, todos juntos.

Hoy, tocará hablar del último lanzamiento (hasta la fecha) que tenemos de Dead Congregation: el EP Sombre Doom, salido en 2016 bajo el propio sello de la banda. Que… a ver: no será el imbatible Graves Of The Archangels (2008) ni el también cojonudo Promulgation Of The Fall (2014), pero eso no quita que sus dos temillas merezcan igualmente su escucha si realmente te va el rollo de los Dead Congregation. Ya sabéis: ese estilo tan discípulo de Incantation, Timeghoul o Immolation. También es menester en este punto de la crítica el decir que los griegos ni se limitan expresamente a copiar o imitar… sino que hacen un Death Metal que, aunque se le identifiquen sus padres y madres, eso no quita que tenga valor propio per sé. Dicho en otras palabras: que Dead Congregation no inventarán nada, pero saben devastar con sus creaciones sonoras, acojonar y sonar tremendamente convincentes. Una banda por la cual llevarías merchandise suyo. Por otra parte, Sombre Doom nos trae (como de costumbre) un artwork a la altura de las circunstancias y, hasta cierto punto, continuador de la estética ofrecida hasta el momento. Eso sí: en esta ocasión firmado por el español Raúl González (Horrendous, Morbus Chrom, Sarcasm, Ataraxy…). Ver una pintura de “naturaleza muerta” no es novedad en el metal extremo, pero esa elección de colores, esas formas difuminadas y sombras abstractas… sin duda aportan un plus especial. Y es que además, este artwork es de esos que lo mismo no te contarán lo que esconden… pero sí que te lo dan a entender.

¿Y qué hay tras esos árboles caducifolios y aquel mortecino horizonte fucsia oscuro? Pues como venía diciendo, hay dos piezas bien diferenciadas: La primera y más larga Redemptive Immolation, y la segunda y más directa Wind’s Bane. Redemptive Immolation es de esas canciones que se van construyendo poco a poco, con una arquitectura quizá tibiamente retorcida pero a su vez fácil de seguir por la naturalidad en la que se van sucediendo los diversos pasajes que la conforman. Aquellas chirriantes guitarras iniciales que dan paso a una meseta Death/Doom espectacular. Los tempos parecen arrancar y entrecortarse varias veces, las guitarras se complementan y se cubren las espaldas la una con la otra… y Anastasis, cumple con su roll de vocalista con su habitual gutural y letras difusas. De entre todo el catálogo de Dead Congregation, esta Redemptive Immolation ha de ser de las composiciones más completas, características y sólidas que sacaron adelante. Al menos hasta la fecha. Luego vendría Wind’s Bane, que como digo, no es tan sutil, carismática ni tan elaborada como la anterior, pero sí que nos proporciona las dosis de velocidad, dureza y malevolencia a la que solemos estar más acostumbrados cuando se trata de Dead Congregation.

Ambas composiciones tienen grandes rítmicas, muy orgánicas ellas… y del mismo modo saben evocar un ambiente tenso, mortecino, pesado y peligroso. Y es que cuando digo que los de Anastasis saben fabricar Death Metal, lo digo muy en puto serio, del mismo modo que cuando digo que van con calma a pasos firmes, pues también. Sombre Doom no será de esas obras que permanezcan vigentes con el paso del tiempo, pero sí que es un notable EP que hará las delicias para cualquier fan o simpatizante de Dead Congregation. A cualquier adepto del Death Metal más oscuro le gustará este artefacto… eso sí: creo que solo lo recordarán los seguidores de los griegos en el futuro. La pregunta es, ¿serás tú uno de ellos?

Siendo rácanos y lo más objetivos posibles… no bajaría este EP de los cuatro cuernos sólidos. Pongamos un 7,75. Todo lo que suena aquí es brutal y muy auténtico. No cabe duda… Pero siguen siendo únicamente dos canciones. También podríamos rescatar aquel dicho de: “lo bueno si breve dos veces bueno”, cierto. Pero vaya, aunque Sobre Doom sea un trabajo totalmente auto-suficiente, eso no quita que más de uno se quede con ganas de más.

¿Qué dices tú?

V. V.: batería.
T. K.: guitarras.
A. V.: voz y guitarras.
G. S.: bajo.

Sello
Martyrdoom Productions