Darkthrone - Goatlord

Enviado por MetalPriest el Vie, 25/07/2014 - 18:54
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1. Rex
2. Pure Demoniac Blessing
3. The Grimness Of Which Shepherd
4. Sadomasochistic Rites
5. As Desertshadows
6. In His Lovely Kingdom
7. Black Daimon
8. Towards The Thornfields
9. (Birth Of Evil) Virgin Sin
10. Green Cave Float

Black metal noruego, capítulo 1.933.980: Todos los entendidos (e incluso los solo iniciados) sabemos que el Blaze In The Northern Sky es el primer trabajo de black metal editado por Darkthrone, allá por los comienzos de 1991, pero lo que unos pocos saben es que antes que ese clásico del black (por el cual siento una extraña indiferencia) otro disco más había sido escrito. Un álbum de transición, de cambios musicales. Si bien no se semeja en nada al Soulside Journey, tampoco llega a parecerse mucho a lo que vendría a ser el A Blaze... ¿Luego... qué demonios es esto? Es black metal, pero del más primitivo y pintoresco que uno se puede echar a la cara si busca entre las obras de los inicios de los noventa.

Vale que el álbum salió en 1996, pero mientras lo escuchen no dejen de recordar: esto fue íntegramente compuesto a principios-mediados de 1991, a excepción de las voces, las cuales las añadió Fenriz tres años después junto con pequeñas colaboraciones del tío Satyr. Este es el Goatlord pues, uno de los más impopulares y despreciados trabajos del dúo noruego, y no es porque sea un desastre de álbum exactamente, es que sencillamente se queda en tierra de nadie dentro de la discografía de Darkthrone e incluso dentro del enorme movimiento del black metal noruego. Tiene su qué el Goatlord, porque cuando te lo pinchas y dejas que sus trepidantes estructuras te envuelvan descubres un disco al menos interesante, pues al contrario que en la mayoría de las demás firmas de Darkthrone este tiene más complegidad. Los compases se van sucediendo progresivamente, con juegos de voces, guitarras eclécticas y desarrollos completamente inesperados, mezclando arpegios con riffs cacharreros y bajos zumbadores. La pega de todo esto es que buena parte del tiempo toda esta locura se va por caminos incorrectos que no llevan a ninguna parte, y sin contar con la tradicional producción que acompaña a las placas de Darkthrone, que como no, no deja apreciar en su totalidad las florituras instrumentales de Nocturno y Fenriz.

La prueba de lo que digo es la ya desquiciada Rex, que parece querer abrir con las típicas guitarras obsidianas y blackers (arrasando, cojones) pero que al final termina evolucionando en un medio tiempo de baterías esquizofrénicas y voces infernales. Sobrecogedor el trabajo vocal de Fenriz, en serio; incluso ejecuta unos tétricos falsetes que se irán convirtiendo en sello de identidad de este Goatlord. Pure Demoniac Blessing no se arredra tratando de sacar su lado más satánico ya desde su nacimiento. The Grimness Of Which Shepherd aporta pura crudeza, al estilo Mayhem. En otras palabras: el caos sonoro se combierte en el arma de agresión. Goatlord se va volviendo más y más desquiciado y va pasando factura poco a poco, porque no hay melodías a las que aferrarse casi. Es entonces cuando Sadomasochistic Rites llega y aporta algo de lógica a todo esto, manifestándose como un track de black fúnebre, plagado de agudos corales y arrebatos rifferos.

Para cuando llegamos a As Desertshadows berificamos que a pesar de las buenas formas y la complejidad del trabajo, no llega a viciar como debiera, y es que su anarmonicidad pesa demasiado, al igual que la falta de riffs potentes. In His Lovely Kingdom carece de interés casi por completo salvo por las secciones de batería y Black Daimon sube el listón con sus berridos y pasajes tétricos, logrando un resultado perturbador. La procesión de maldad prosigue con Towards The Thornfields, blacker como pocas en este Goatlord, bastante bien manejada compositivamente a pesar de seguir manteniendo un nivel de desorden bastante equiparable al del resto de tracks.

Una vez llegados a (Birth Of Evil) Virgin Sin tenemos que volver a conformarnos con otro tema mediocre en el que solo brilla el trabajo de Fenriz. Es que las guitarras suenan demasiado débiles, en serio. Parece mentira que hasta el bajo luzca con más fuerza. Finalizando el Goatlord Green Cave Float llega como un vibrante corte de melodías de eléctricas acertadas, tratando de sonar lo más melódicas y orgánicas posibles. Le falta un desarrollo claro (¡qué novedad!) pero luce bastante a pesar de todo, sobre todo con los falsetes finales de Fenriz.

Incoherente, mal producido (si se puede decir que está producido), algo estridente y carente de garra. Este Goatlord se presenta ante nosotros como un disco marginal y bastante olvidable. Aptitudes ya dije que las hay (como ya repetí muchas otras cosas también) pero los contras desequilibran la balanza de pros con excesiva facilidad.

En conclusión: fracaso. Menudo sucesor del Total Death y... antecesor al Ravishing Grimness; error anecdótico en la carrera de los incansables Darkthrone. Tres cuernos para Goatlord... un 6,25 por los compases de batería, tranquilamente los mejores compases que jamás compuso Fenriz.

Fenriz: voz, batería.
Nocturno Culto: guitarra solista.
Zephyrous: guitarra rítmica.
Dag Nilsen: bajo.

Artista invitado:

Satyr: coros en tracks 1 y 4.

Sello
Moonfog Productions