The Crazy World of Arthur Brown - The Crazy World of Arthur Brown

Enviado por Kaleidoscope el Dom, 27/08/2017 - 21:55
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1. Prelude/Nightmare (Arthur Brown) – 3:28
2. Fanfare/Fire Poem (Brown, Vincent Crane) – 1:51
3. Fire (Brown, Crane, Mike Finesilver, Peter Ker) – 2:54
4. Come and Buy (Brown, Crane) – 5:40
5. Time (Brown) – 3:07
6. Confusion (Crane) – 2:08
7. I Put a Spell on You (Screamin' Jay Hawkins) – 3:41
8. Spontaneous Apple Creation" (Brown, Crane) – 2:54
9. Rest Cure (Brown, Crane) – 2:44
10. I've Got Money (James Brown) – 3:09
11. Child of My Kingdom (Brown, Crane) – 7:01

Disco completo

Orígenes. Delimitar los orígenes de algo es complicado. Cuando sacas una raíz sale otra y caes en un bucle que posiblemente no tenga fin. Lo que se puede hacer es ver las conexiones entre raíces y sacar conclusiones. El que pretenda llegar a lo más profundo se perderá entre paredes de estiércol y tierra, sin luz, sin aire.

Arthur Brown es un cantante capital a la hora de entender de dónde salieron muchas cosas. Olvidado en las arenas del tiempo, recordado por su gran single “Fire”, pero el resto de su obra ignorada. Sumergirse en el círculo de fuego del mundo loco de ARTHUR BROWN hace conectar los astros y con ello entender las constelaciones.

“The Crazy World of Arthur Brown” fue producido por el manager de THE WHO, Kit Lambert, en asociación Pete Townshend, el cual, creo yo, no necesita presentación. Hicieron un trabajo impecable, se nota la experiencia. El dominio del volumen, la nitidez paradójicamente sucia y el overdub redondeaban el ambiente que quería crear Arthur: uno surreal, onírico y espeluznante. El álbum tuvo bastante éxito, llegando a ser No. 7 en los Billboards. Mucha culpa tuvo el superhit “Fire” que sorprendió al mundo, llegando a ser No. 1 en Reino Unido, No. 2 en Estados Unidos y No. 1 en Canadá. Las ventas y popularidad me importan un comino, pero lanzo el dato porque me sorprende que un eslabón tan importante haya quedado relativamente en la sombra teniendo tanto éxito en su salida. Muchos habrán tachado ya a THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN de grupo de un hit, pero son muchísimo más que eso. Yo pensaba que se limitaban a “Fire”, pero cuándo escuchas su disco debut vez que la genialidad llegaba más lejos, muy lejos.

Una banda con prominentes teclados, una voz cálida y grave que no teme sacar agudos afilados como katanas ¿No os recuerda a algo? Evidentemente, a THE DOORS. Pero Arthur con su “mundo de las locuras” lleva la cuestión más lejos. Un dramatismo digno de manchar los pantalones, un rango vocal apabullante y una modulación que da vida a sus actuaciones. Cuando oyes sus agudos puedes ver claramente que Ian Gillan escuchó mucho a Arthur Brown. Es evidente que DEEP PURPLE en 68, luego de sacar su debut, prestaron atención al homónimo de THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN y apuntaron a esa dirección ¿Saben lo que es eso? Sigo sin entender como quedaron relegados a ser los locos que cantaron “Fire” ¡No lo comprendo! ¡Son una de las piezas capitales a la hora de entender el rock! Aquí está la semilla del shock rock (sin olvidarnos de ALICE COOPER), rock psicodélico, rock progresivo y si apuras hasta Heavy Metal “¿Se volvió loco este chico? ¿Heavy Metal?” Sí, ya en el 68 estaba la semilla de lo que sería MERCYFUL FATE o en la actualidad, GHOST. El señor Arthur Brown fue pionero de muchas cosas, no solo en lo musical. Si ya no bastaba con escuchar a MERCYFUL FATE en esos falsetes del infierno o encontrar gran parte del génesis del sonido DEEP PURPLE, me viene Brown y cambia la forma de actuar en las tablas. El lunático se empieza a pintar la cara de blanco y negro, usando disfraces ocultistas con fuego en la cabeza, creando una atmósfera aterradora en pleno 1968 (desde antes, en realidad). Así es, ni KING DIAMOND, ni KISS, fue Arthur Brown y su banda los primeros en usar la parafernalia completa o el más tarde llamado “Corpsepaint”. Si estiramos más la raíz damos con SCREAMIN´JAY HAWKINS, pero a pesar de no negarle su estatus de pionero, aquello estaba todavía muy crudo, en cambio Arthur Brown lo lleva 5 pasos más adelante y hace algo que, aún 49 años después, sigue sonando fresco. Una bestialidad.

Hace gracia ver como Gene Simmons forma líos reclamándole a todo cristo que use pintura, afirmando que es el dueño de dicho estilo de maquillaje, cuando Arthur Brown ya hacía lo propio en el escenario y de mejor manera que KISS. Hablar de THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN es hablar de una de las páginas sueltas más interesantes e hipnóticas del Rock. Son varias cosas que dejan absorto al escuchar este record: la primera, la fecha. Cosas que muchos dicen que comenzaron a finales de los 70´s o en los 80´s ya existían a finales de los 60´s. Hay incluso gente, sobre todo los jóvenes, que afirma con toda la seguridad del mundo que GHOST son innovadores con su parafernalia Papa-satánica y su estilo musical. Por estas cosas siempre digo que hay que saber de dónde viene lo que uno escucha porque si no te las cuelan muy fácil. Muchos son los que te venden su música de innovadora, pero la realidad es otra: muchos tan solo reescriben esas páginas olvidadas e inteligentemente las reclaman como su propiedad. Las personas olvidan y es normal, les vuelven a servir el mismo plato de comida y ni se dan cuenta que se lo comieron 40 años atrás. No es solo que el pasado fue mejor, es que el pasado fue más creativo y auténtico. Sonaré conservador y algunos pensarán que soy un viejo cuadrado cuando es lo contrario, pero es la pura verdad. No digo que hoy en día no haya creatividad, pero muchos “inventos” son mezclas de mezclas, tiene su mérito, no me malinterpreten, pero en la primera gran mitad de la música popular, tal como la conocemos, casi todo se sentía compuesto “desde cero” y aunque no fuera el caso, la sensación está ahí. Cuando me sumerjo en los 60´s y 70´s entro en otra galaxia, ninguna otra ha sido tan hermosa y alucinante. Me pregunto qué comían las personas por esas épocas y rápidamente recuerdo que desayunaban unos ricos hongos y luego merendaban una jeringa.

El álbum homónimo de THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN es como consumir un bowl de psilocibios con leche, a modo de cereal. Es alucinante, en el sentido literal de la palabra. Las magníficas letras infernales no son rebuscadas, como se acostumbra en la actualidad, pero son muy inteligentes y elaboradas. En 1968 el infierno aún era un tema sensible, por lo que el disco se tuvo que dividir en dos mitades temáticas. La primera habla puramente del horror del infierno, Arthur, quería hacer el disco una ópera completa del averno, ígnea y abrasiva, pero Kit Lambert, manager y productor, quería darle un giro más comercial convirtiendo la segunda cara en un surtido de canciones originales y covers como “I Put a Spell On You” de SCREAMIN´JAY HAWKINS y “I´ve Got Money” de JAME BROWN. Irónicamente, lo que más tuvo resultado fue la seminal “Fire” y las temáticas infernales, que se supone que era lo más anti-comercial. Me imagino que Arthur se rio en la cara de Lambert al ver que él tenía la visión adecuada para el triunfo y la innovación, naciendo así “The God Of Hellfire.

Aunque hubiese sido interesante escuchar la ópera completa que residía en la cabecita incandescente de Arthur, el resultado no pudo ser mejor, con covers incluidos. “I Put a Spell n You” encaja a la perfección con el disco y lo mismo con “I´ve Got Money”.

Arthur Brown es un cantante, creo yo, MUY infravalorado. No solo por su rango vocal inhumano, llegando a ser un barítono con gran solvencia y agudos perfora tímpanos, también por su gigantesca carisma y personalidad, su canto idiosincrático es inconfundible. No es fácil tener tu sello y que nadie más suene como tú, son poquitos los que logran eso ¿Cantar bien? Eso lo hacen muchos ¿Cantar como un Dios y sonar único? Eso lo hace un porcentaje ínfimo de la población. Lo escandaloso de la cuestión es que no solo Arthur se luce, la labor de Vincent Crane es tan vital como las cuerdas vocales del Dios del fuego infernal. Las orquestaciones y teclados son indescriptibles, la única manera de explicarlos es escuchándolas, sintiéndolas, para viajar a esos rincones, que, sin música, serían inalcanzables ¿Para qué quiero yo droga cuando tengo música así? Pero aquí no termina la cosa. La sutil y precisa labor de Drachen Theaker en las baquetas es impresionante. Demuestra que para sonar brutal no se necesitan Blast-Beats, ni doble bombos “engatillados” a mil por hora. Con elegancia y clase intimida y enloquece a la fiera más mortal del recinto. Sus incontables matices y fills camaleónicos suenan laberínticos, dan vértigo. Es la resonancia de los soliloquios de un demente esquizofrénico. Pone los pelos de punta y te crees lo que transmite a través de sus baquetas.

Y ahora que toco el tema de lo extremo, decir que esto deja en pañales a cualquier niño noruego quemando iglesias porque, a pesar de adorar el Black Metal, mucha propuesta es difícil de creer y si quitas todos los mitos que se cuecen alrededor del género pierden mucho. En cambio, aquí no hay mitos, ni amarillismo, sin trampa ni cartón logran acojonar con su música. Y sí, también está la vestimenta y estética, vital para entender THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN, pero a mí me ponen esto sin contexto e igual se me pondrían los pelos de punta y me sumergiría en las profundas llamas del abismo. Para mí no hay color, esto SÍ ES MÚSICA EXTREMA Y RADICAL. Y como amante de la música extrema, alucino en colores. Hay muchos “gritones” ruidosos que se la dan de radicales, cuando no se dan cuenta que ya forman parte de un estándar y de radical tienen lo que yo de abuela dominguera.

Describir canción por canción carece de sentido en este álbum, sería como contar la experiencia de probar una droga: si no lo has intentado jamás lo vas a entender. No obstante, me es imposible evitar destacar la dupla “Come and Buy” y “Time/Confusion”.

El “God-Brother you lie” que hace referencia a Yahveh, con ese volumen tan alto, te pone las pilas. El rango vocal, dominio del vibrato y dramatismo que imprime Brown en sus notas deja estupefacto a los sentidos, de repente empiezas a saborear los sonidos, a sentir los colores y a oler el tacto. Las letras son absolutamente surreales, se siguen fácil e inconscientemente las cantarás con los ojos cerrados, viendo todo tipo de imágenes:

“God-brother, you lie

When you see a fire burning inside your minds eye
Breathe the meaning of the flames before you let them die
Let them burn you through until you know that you can fly
Twisting, turning, falling, burning
Roaring balls of fire
Eyes that see them have no need
Of guides to span the wire
Let the flames burn you right through
To low the burns through higher

Come and see
Come and buy

I can sell you the love
I can buy you the morning sun

You can buy sun from the morning
From suns to the set in the morning for tea
Pockets of love but nothing to buy
Crystals of beauty, the mountain, the sea
Something that ain't through a mind full of pride
Going hands with the sun and set yourself free
Come and see
Come and buy
Come and buy, buy my love…”

“Time/Confusion” luce una batería de diez que suena como docenas de relojes, orquestaciones más sutiles y subliminales, y la susurrante voz de Arthur. Una canción desconcertante, esquizoide, aparentemente calma, pero en realidad es todo menos sosegada. Las palabras recitadas por Brown asustan porque son la pura realidad. Habla del tiempo, nadie se escapa de él y eso...son las cosas realmente aterradoras. Dejo un fragmento que hablará por sí solo:

“Time
Bending faces
Time
Mending places
Time into time

One white hand
Holding silence
Collapses
Ecstacies of violence
Time into time

Time
Let your fist open wide
You'll find the hand and the pattern
Behind which we all hide
Change into time

A bubble of blood
Shed from laughter
Circles death
Before and after
Time beside time…”

La otra mitad de la canción, “Confusion”, muestra ya el lado más fantasioso e irreal de la banda. El cuento de un maníaco perdido en sus alucinaciones que será quemado por su propia imaginación.

“The Crazy World of Arthur Brown” es un disco que hay que escuchar. Imprescindible. El precursor de millares de bandas. Moldeó para siempre la música. Si estiramos el chicle, el Metal no hubiese sido como lo conocemos hoy es sin esto. Con decir que influenciaron a los mismos DEEP PURPLE es suficiente…pero para Arthur y sus chicos no era suficiente, así que fueron más allá inspirando a millares de bandas. Grandes entre grandes y Arthur uno de los mejores cantantes que he tenido el placer de escuchar.

Sin THE CRAZY WORLD OF ARTHUR BROWN (y SCREAMIN´ JAY HAWKINS) el rock no sería lo mismo, ni el metal, ni nada. Un “game changer” que revolvió las cartas de la mesa.

Sencillo: obra maestra.

9.7

Arthur Brown: Voz
Vincent Crane: Teclados, vibráfono, arreglos musicales y orquestaciones
Nick Greenwood: Bajo
Drachen Theaker: Batería
John Marshall: Batería(en "I Put a Spell on You" y "Child of My Kingdom")

Sello
Atlantic Records