Carnivore - Carnivore

Enviado por BurnRain el Jue, 21/09/2017 - 18:25
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1. Predator (4:33)
2. Carnivore (3:22)
3. Male Supremacy (7:31)
4. Armageddon (4:14)
5. Legion of Doom (3:31)
6. God Is Dead (4:13)
7. Thermonuclear Warrior (5:38)
8. World Wars III and IV (10:13)

Como salidos de Mad Max tras el holocausto nuclear, los Carnivore irrumpen dispuestos a devorar el mundo con una firme transgresión sonora y verbal. Alejados de la cuidada estética de cuero y remaches de Judas Priest o la parafernalia escénica de Iron Maiden, Carnivore quieren contar su propia historia hurgando en las llagas y levantando ampollas. Para ellos no hay una base literaria de terror, brumas o brujas como en los grupos británicos, hay malsana intención de ser crudos y no dejarse nada dentro aunque sea primario o visceral. Han surgido de la legión de intercambiadores de cintas, del underground americano post NWOBHM. No sólo violentamente dispuestos a comerse vivos a los grupos de hair metal, su objetivo es mucho más amplio: devorar todo lo que este vivo.

No se si quieren emular al loco de Max o ser una especie de superhéroes de un mundo postradiactivo, héroes que sólo buscan su propios intereses o más bien fantasean con ser parte de la turba de asesinos y malhechores pobladores de la carretera polvorienta y asesina. Bien metidos en el papel se ponen a lanzar dentelladas a diestro y siniestro.

En Carnivore confluyen elementos fundamentales para apreciar una obra diferente: un carácter libre e indómito, salvaje, rabioso, destructivo y, por supuesto, bromista que emanaba de la particularísima personalidad de Peter Steele. Es cierto que otros ya hacían cosas parecidas pero estos chicos se salieron del camino para dejar su toque “radiactivo” y también de humor ácido tirando a negro. Todo es un juego macabro, una broma jodidamente seria. Cuando otros lanzaban sus mensajes a toda velocidad con enrevesada técnica, Carnivore es carne de cassette, sonando genuinamente auténticos entre la imperfección de su ruido.

Entramos en la mente de Peter que disfruta provocando, transgrediendo, escandalizando. Así llega "Predator", rabiosa y caníbal, tras la explosión los guerreros se lanzan al ataque tras el cavernoso grito de su líder. Estamos en el mundo postapocalítico, la guerra nuclear continúa, en la anarquía sobreviven los más fuertes, los más salvajes. La película de serie B con gore light ha llegado, arrancan atronando, blandiendo una energía ruidosa y algo caótica, liderados por la voz de Peter Steele cantando pleno de rabia, hambriento, vaciando sus locas fantasías. Un trío que se une a la horda de thrashers, por entonces aún sin esta etiqueta. Dispuestos a arrollar al heavy metal venido del viejo continente y aniquilar a los maquillados grupos de hard rock, aborregados del AOR, falsarios en un mundo por destruir.

Si quieres un himno que corear tipejo del submundo para ti llega "Carnivore". Louie Beateaux sigue atacando, en vez de baquetas usa fémur humano y machete, sonido crujiente, incansable revienta cráneos. Keith Alexander arrastra las seis cuerdas, riffs densos, a lo doom metal, y solos que despegan algo oxidados pero dañinos, emponzoñan a todo inocente con el que se cruzan. El bajo a dentelladas acompaña la voz potente y grave con una pronunciación extraña de Peter, nacido como Petrus T. Ratajczyk. Y no es acento polaco de su padre, es una premeditada forma de hacerse notar.

El festín continúa con "Male Supremacy", brutal, misógina, irónica… con tres guerreros apocalípticos que regresan despues de matar y violar, vuelven al hogar, a los brazos anhelantes de sus esposas. Es la guerra no es su culpa mujer o tal vez sí, las mentes enfermas alcanzan su clímax en la libertad del saqueo. Peter descansa su rabiosa voz durante unos pasajes donde aparenta ser amorosamente dulce. Reconocemos al Peter que alcanzaría el éxito con Type O Negative. Otra broma deliciosa, posiblemente lo mejor del disco.

Recordemos que Peter difundió la noticia de su muerte en 2005, otra broma negra del gran Petrus. En 2010 murió de infarto y sus fans creían que volvía a las andadas pero esta vez la broma era bien en serio.

“Armageddon” con el inicio más Sabbath para luego acelerar obsesivamente a lo hardcore, sigue sin dejar a nadie tranquilo. Le sigue la motorizada “Legion of Doom” atacando entre rupturas y quiebros de ritmo. Rápida, salvaje, densa.

Pero si hay un tema donde la voz de Peter retumba y lo ocupa todo es en "God Is Dead", desde el primer momento se sube al púlpito, blasfema y señala a Dios, no deja casi respiro, en la despedida se hierge orgulloso, indómito:

And of course no regret give me freedom or give me death
you're flirting with disaster
riding wild running free no one's gonna govern me

Solo se toma un respiro en el estribillo, como para dejarlo bien claro y sorprende acompañándose con ritmos latinos, ¡qué extraño universo hervía en esa cabezota!

Con el nuevo thrash imperante llega “Thermonuclear Warrior” heredero de la NWOBHM, el hardcore punk y mucha mala baba con humor negro. El guerrero termonuclear propone destruir todo aquello imperfecto fruto de la modificación genética y de la ciencia maligna, seguimos inmersos en un mundo sin orden donde el gobierno es corrupto y asesino, donde lo salvaje y la ley del más fuerte impera. Los riffs pesados y rápidos dan paso a drásticos riffs densos y lentos en marcados cambios de ritmo, Petrus sigue escupiendo los infectos mensajes sin descanso.

El colofón “World Wars III and IV” ahonda en el mundo violento, corrupto y anárquico. Un baile de malditos en otro nuevo holocausto nuclear. Todo acaba en explosión con forma de hongo, y en la desolación subsiguiente el himno americano suena en una nueva broma para cerrar un disco lleno de rabia, violencia y malsana fantasías de un mundo apocalíptico.

Carnivore no son ni los más rápidos ni los más pulcros representantes del Thrash Metal donde Metallica ya habían gestado “Kill ‘em All” y Ride The Lightning, Megadeth “Last Rites”, Anthrax “Fistful Of Metal”, Slayer “Show No Mercy”, Voivod “War and Pain” o los más espeedicos Destruction “Sentence Of Death”, pero eran un propuesta ácida con elementos diferenciadores de la horda, todos extraídos de las extravagancias humorísticas de Peter.

Carnivore formaban parte de la horda salvaje, la que venía a aniquilar al Glam metal y a superar a la NWOBHM. Se convirtieron en una de las estrellas del mundo subterráneo donde miles de escondidos fanáticos de los riffs y ritmos más frenéticos y sangrantes se disputaban sus cassettes. En la inquietante marabunta, muchos de ellos meneaban sus cabezas al ritmo de “God Is Dead”, “Male Supremacy” o “Carnivore”.

Haceros un favor, no escuchéis la reedición remasterizada del 2001 que no tiene nada de encanto se pierden todos esos ruidos y chasquidos entrañables. Tragaros la vieja saga Mad Max con Carnivore sonando en la pletina como banda sonora.

-bon appetite-

Lord Petrus Steele: Voz, bajo, efectos sonoros
Keith Alexander: Guitarras, coros, efectos sonoros
Louis Beateaux: Batería, Percusión, coros, efectos sonoros

Sello
Roadrunner Records