Boris - Absolutego

Enviado por xJhellfire7x el Lun, 24/03/2014 - 03:50
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01. Absolutego (01:05:34)

Es totalmente comprensible el como aveces nuestros oídos por más que lo intentan no pueden asimilar ciertos sonidos y estilos a los que son sometidos, sin duda también aveces atribuimos nuestra falta de compresión o paciencia hacía los mismos como "falta de musicalidad" abduciendo el como algo no es ni tan siquiera música, algo totalmente comprensible y valido por más, ya sea por falta de melodía, dinámica, coherencia o quizás las tres juntas. Uno de los estilos que ha caído en esta categoría es el mancillado Drone Metal, un sub-género basado en los pasajes ambientales alimentados por las bajas frecuencias que poseen las guitarras y la lentitud del mismo, el Drone no es precisamente un género para ser disfrutado y mover la melena con una cerveza bien fría en la mano, es más bien un sub-género para ser sentido y abrazado, dejarse llevar por esas super-sonicas frecuencias que pueden durar de 20 minutos hasta una hora y quizás sean todas estas características las que hacen del Drone un sub-género tan criticado. Aún recuerdo la mala recepción que tuvo el "Monoliths & Dimentions" cuando fue reseñado en el portal, algo que por otro lado no me sorprendió, aunque hoy por supuesto no vengo hablar de Sunn O))), sino de algo que en mi opinión es mucho más grande y triturador, el disco debut de Boris, Absolutego.

"Absolutego" es un disco bastante difícil de definir a pesar de no tener una complejidad musical asombrosa (o siquiera algo musical), porque simplemente es como un enorme y profundo agujero negro que te va absorbiendo poco a poco mientras sus paredes emiten una rimbombante vibración que atraviesa nuestro cuerpo como papel, es en verdad un sensación de opresión y agobio bastante lacerante y adictiva al mismo tiempo, al menos en lo que a mi respecta.

A medida que el tema se va desarrollando más elementos se suman al mismo, como las monstruosas y graves guitarras de Wata cuyas lentas notas no cortan la mantequilla, sino la derriten con una baja frecuencia que hasta podría aturdir a un elefante, y no es en vano que en conciertos de Drone hay personas que inclusive salen con vómitos o incluso desmayadas debido a lo jodidamente abrasivas que son las guitarras en este estilo y las frecuencias tan aplstantes que envían los amplificadores dejando aturdido a más de uno, pero por supuesto, no todo se basa en la guitarra, al menos en este tema los efectos electrónicos ambientales juegan un gran papel sobretodo a medida que se va desarrollando el disco.

Entre mis partes favoritas del disco está la que empieza a partir del minuto 12 pues es cuando en verdad creo que la canción empieza a arrancar ya que todo está en su preciso lugar, la distorsión brutal de las guitarras, las bajas y densas notas del bajo, los toques ambientales abrasivos, y de repente entra el sonido de lo que parecen espadas chocando, todo es como un cóctel de destrucción y oscuridad que explota en nuestras caras dejándonos suspendidos en un espacio de materia negra en donde el tiempo transcurre a cuenta gotas y unas paredes negras como el espacio nos empiezan a triturar dejándonos en un espacio totalmente reducido, solo con nuestro pensamiento.

Al rededor de los treinta minutos el tema se transforma en un Doom Metal totalmente espeso y oscuro con la aparición de los contundentes batacazos de Mizuno los cuales nos manda al suelo sin siquiera darnos la oportunidad de levantarnos, pero irónicamente es la parte del álbum en donde se podría hacer menos engorroso porque ya no es solo ambiente, ahora todo es un caos imperante que escurre nuestras almas como trapos cualquieras, un toque que en general se deslaza del Drone más puro y ambiental como el de unos Sunn O))) o Earth (estos son uno de los principales artífices de este catarsis auditivo) y en general es otro de esos momentos a lo largo del tema que me apegan más a él porque el Doom, y más aún el Doom pesado, oscuro y fangoso me la pone tiesa como no tienen idea y lo que logra Boris en esta sección del tema es la definición de las palabras pesado, oscuro y fangoso.

Al rededor del minuto 50 el sonido se empieza a desvanecer quedando solo un extraño sonido que se repite una y otra vez hasta que la canción se detiene a la hora y cinco minutos. Es como si se estuviera pasando a otro plano astral en donde un tunel resplandeciente nos guía a sitios desconocidos y ese peculiar sonido suena en todo el transcurso del viaje, nada más que quince de minutos de puro escape sonoro que dejaría en blanco a cualquier desprevenido que no este acostumbrado a este estilo o inclusive a los que de igual manera lo están. Una experiencia crispante y atronadora que te dejará el cerebro dando vueltas.

Está de más decir que cualquier calificación que esta obra reciba es totalmente valida. Coñazo, cacharro, truño, infumable, entre otras, pero al menos los terminos a usar de mi parte serían diferente, desconcertante e interesante. "Absolutego" es uno de los pináculos del Drone Metal junto a otros grandes como "Black One" o "Phase 3: Thrones and Dominions" e incluso lo pondría un peldaño sobre estos pues "Absolutego" logra de manera impecable e irreprochable todo lo que Drone trata de lograr y quizás algo más.

Decir que de verdad ponerle una calificación a esta obra es bastante complicado, musicalmente y tomando solo aspectos técnicos nos quedaríamos con poco de donde cortar, pero como repetía al principio de la reseña, el Drone Metal no es algo que se base en principios o aspectos musicales que harían de las piezas de este estilo gustables o accesibles, al contrario, el Drone se trata más de una experiencia que te puede enganchar o repudiar, es un estilo que se basa simplemente en los arreglos ambientales y opresivos cortesía de las frecuencias aplastantes que las guitarras distorsionadas envían a través del sistema auditivo, es acerca de crear un estado de animo, y "Absolutego" es uno de los epitomes de estas características que envuelven al Drone, por lo cual este disco debut de Boris se llevaría la máxima puntuación, por ser uno de los máximos exponentes del estilo y ahí queda eso.

Puntuación final: 9.5/10

Takeshi Ohtani: Bajo, guitarra, voz
Atsuo Mizuno: Batería, voz
Wata: Guitarra, voz

Sello
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