Black Country Communion - Black Country Communion

Enviado por abbakid el Jue, 11/11/2010 - 18:43
2349

1. Black Country
2. One Last Soul
3. The Great Divide
4. Down Again
5. Beggarman
6. Song of Yesterday
7. No Time
8. Medusa
9. The Revolution in Me
10. Stand (at the Burning Tree)
11. Sista Jane
12. Too Late for the Sun

............Y estaba yo hace unos días preguntándome "cuándo carajos iba Glenn Hughes a publicar un nuevo disco"!!! Y es que al portentoso vocalista lo "redescubrí" hace unos 8 años cuando me dio por pillar un pack con sus discos "Feel" y "Addiction" (impresionantes). No hacía más que mirar la portada y me decía a mí mismo "de qué me suena a mí el tío este, ¿Glenn Huhges?" Tonto de mí, no caía en la cuenta de que, aparte de haber sido el bajista del Mark III / IV de Deep Purple, también hacía los coros........y, a veces, también cantaba. Ya decía yo que a David Coverdale le cambiaba mucho la voz en algunas canciones de aquella época!!! Desde aquel "redescubrimiento" no he parado de escuchar trabajos propios de "The Voice Of Rock", un montón de colaboraciones, etc, etc. Su último disco en solitario, "First Underground Nuclear Kitchen", es del "lejano" 2008. Ya empezaba a notar cierto "mono" de Glenn y lo de la reunión del Mark III parece ser toda una utopía. Tengo que añadir que me gusta mucho la faceta "Funky/Soul" de Glenn, sobre todo en su últimos discos, pero necesitaba imperiósamente una buena dosis de Rock. Y vaya si lo ha conseguido, pero no bajo su nombre, sino juntándose con otras tres megaestrellas del firmamento Rock: Joe Bonamassa, Derek Sherinian y Jason Bonham (toma ésa). Al proyecto se le ha denominado "Black Country Communion" y es, sin lugar a dudas, junto a Chickenfoot y a Them Croocked Vultures uno de los acontecimentos más grandes de los últimos años y confirma que la "vieja escuela Rock" todavía puede facturar grandes trabajos y patear el culo a la inmensa mayoría de las bandas jóvenes de la actualidad que, con sus "novedosas" propuestas, al tercer disco están ya quemadas y pasadas de moda.
Bueno, no quiero ensañarme con lo de las bandas actuales porque cada cuál tiene sus gustos y hay que respetarlo. En mi caso, cuando se habla de Rock, aunque me puedan gustar, no pienso ni en Cradle of Filth, ni en Avenged Sevenfold, ni en Slipknot. Ni siquiera pienso en Megadeth, por ejemplo, que me gusta mucho. Cuando se habla de Rock se habla de Rolling Stones, de la Creedence, de Led Zeppelin, de Deep Purple, de Ac/Dc, de Van Halen y, si me apuran, de Iron Maiden, por ejemplo. Pues bien, éso es lo que nos vamos a encontrar en este flamante debut de Black Country Communion: ROCK con mayúsculas. Y es que contar con el bajo y la grandísima voz de Glenn Hughes (Trapeze, Deep Purple, Black Sabbath) y el hijo del gran Bonzo, Jason Bonham, que no sólo ha heredado el apellido de su padre, es garantía suficiente lograr para tal hazaña en los tiempos que corren. Y, por si éso no fuera suficiente, tambien cuentan con la "ayudita" de, segúramente, el bluesman más en forma de la actualidad, Joe Bonamassa. Pero no os engañéis porque este tío también sabe correr por el mástil y aquí lo demuestra en más de una ocasión. También pose una nada desdeñable calidad vocal, atreviéndose a recoger el testigo de Glenn Hughes en algunos temas. Ah!!! y un pedazo de teclista del copón: Derek Sherinian, que aparte de haber tocado con martistas como Kiss o Alice Cooper, también se encargó durante un tiempo de las teclas en Dream Theater. Casi nada.
Está bien, entremos en materia. La primera de las canciones se llama "Black Country". Trallazo para empezar. El mísmisimo Glenn Hughes la ha calificado como la nueva "Inmigrant Song". Parece ser que también pensó en el fallecido Ronnie James Dio al hacerla. Sincéramente, a mí el riff principal me dio mucho aire a Iron Maiden en cuanto lo escuché. De hecho, parece ser que el mísmísimo Steve Harris llamó a Glenn para decirle que le había parecido una pasada de canción. En cualquier caso, el tema es fantástico y te vuela la cabeza con sólo escuchar la entrada con el bajo que hace Glenn Hughes. Muchos, quizás no lo sepan, pero Glenn es también un soberbio bajista. Fué uno de los pioneros en introducir la música Funk en el Rock con su grupo Trapeze, antes de unirse a Deep Purple. En esta "Black Country" también deja claro que su estado vocal es impecable............y está a punto de cumplir 60 tacos. Todos los músicos están en un excelente nivel. Derek en un segundo plano, porque la canción así lo exige. El protagonismo instrumental es, sobretodo, para Bonamassa, que se marca un espectacular solo de ésos que te hace pensar "¿pero este tío no es Blues lo que hace? Sí, toca Blues con mucho gusto y, además, también sabe correr po el mástil. Como toca el pavo!!!
"One Last Soul" es lo que viene a ser el single del disco. Sencillo, directo y con ese toque a fórmula que nunca falla. Ese toque que cuando escuchas las primeras notas sabes que estás ante un himno atemporal como aquel "clásico" del 2005 del Glenn Hughes, "Soul Mover". Todo es perfecto en "One Last Soul", desde la voz de Glenn, que por momentos parece elevarse al infinito, a los colchones que hace Derek a los teclados. Sencillamente perfectos. La batería de Jason, sin chuminadas. Ejecución impecable. Ésto es Rock, prima el buen gusto sobre los malabares. Ya tendrán momentos para el lucimiento. Y lo mísmo para Bonamassa. A sus solos no parece faltarle ni sobrarle una nota. Con esta canción nació el proyecto y mejor no lo podían haber hecho.
"The Great Divide" se torna épica desde principio a fín. Con un ritmo más lento que las anteriores, lo que sobresale por encima del resto es la voz de Glenn. Canta suave, casi angelical al principio de cada estrofa para luego destrozar tímpanos con una voz que parece sacada del mismísimo Averno. Sincéramente, a veces, como en esta ocasión, Glenn parece chotearse del resto de cantantes. Lo que él hace con un facilidad pasmosa a cualquier otro mortal le costaría unos buenos nódulos en sus cuerdas vocales o incluso en plantearse el retiro con tan solo pensarlo. Y encima el tío tiene gusto haciéndolo.
El track número 4 es otra buena dosis de Rock del bueno. Por momentos me parece la mezcla perfecta entre Deep Purple y Led Zeppelin. Me gusta especialmente la aportación de Derek Sherinian. Y, aunque la autoría es compartida por Hughes, Bonamassa y Sherinian, creo que es una de las canciones que más suenan a Hughes. Parece sacada de su "Songs in the Key of Rock".
A estas alturas uno se da cuenta que la estrella que más sobresale, sin lugar a dudas, es Glenn Hughes. Su aportación compositiva es la mayor con diferencia. Si a ello sumamos que es el mayor (podría ser el padre de cualquiera de los otros), y es el que más nombre y trayectoria tiene y que, además de ser el cantante principal, también es el bajista, queda claro que él es el director de orquesta y el resto de miembros así lo consideran también. "Beggarman" es la primera de las tres composiciones que firma "The Voice of Rock" en solitario. Una canción veloz y sin concesiones. Rock en estado puro.
Pero en todos los discos, por muy buenos que sean todos sus temas, siempre hay algunos que destacan por encima del resto. En "Black Country Communion" tenemos varios picos absolutos. Uno de ellos es el track número 6. Feeling en estado puro. Y como no todo el mérito iba a ser para Hughes, "Song of Yesterday" llega para confirmarnos que ésto no es sólo un proyecto de Glenn con otros tres más. La canción es una absoluta obra maestra y, en esta ocasión la autoría es de Bonamassa y el productor, Kevin Shirley, en la parte musical, y de éstos dos más Hughes en cuanto a las líricas. Cantada a dúo por Bonamassa y Hughes, todos, absolutamente todos tienen espacio para desarrollar sus habilidades. Sus más de 8 minutos daban para éso y bien que lo han aprovechado. Joe Bonamassa se descubre como un excelente vocalista y como un fuera de serie con las seis cuerdas (qué gustazo tiene este hombre tocando). El aporte de Sherinian, absolutamente majestuoso. Jason Bonham confirma que no le pesa el apellido para nada. Y Hughes, aparte de dar réplica a Bonamassa en la voz (excelente como siempre), vuelve a demostrar que es un bajista muy dotado.
El sigueinte tema es la potente "No Time". Segundo tema en el que la autoría pertenece sólo a Hughes. De nuevo tenemos la síntesis perfecta entre Deep Purple y Led Zeppelin. Es un tema típico de Rock setentero, una especie de diálogo entre el riff principal y la parte vocal al estilo "Black Dog" de Led Zeppelin o "Still of the Night" de Whitesnake, pero con la rápidez de Deep Purple. La parte central, con esas "cuerdas arábigas" a lo "Kashmir", es segúramente el momento más "zeppeliano" del disco. La canción sólo tiene un problema: aún siendo un buen tema, palidece al estar colocado entre dos de las joyas del disco, la anterior "Song of Yesterday" y la siguiente, "Medusa", el tercer aporte en solitario de Hughes. "Medusa" es un tema que ya grabó Glenn Hughes hace la friolera de 40 años con su banda Trapeze y hoy en día suena tan innovadora como entonces. Un señor temazo al que si le quitas la voz de Glenn y pones la de Ozzy, te crées que es de los mismísimos Black Sabbath. Lo curioso del tema es que fué grabado el mismo año en que los de Birminghan grabaron su primer disco. Una increíble coincidencia, una visión compartida de lo que sería el Rock en un futuro. Todos los componentes están inmensos, pero hay que quitarse el sombrero, otra vez más, ante el señor Hughes.Aquí vuelve a demostrar que, aparte de ser un magnífico bajista, hoy por hoy no tiene rival cantado, llámese Plant, Coverdale, Gillan, Halford, Dickinson, Rodgers, Perry, Kiske, Cornell, Lande o Allen. El mismísimo difunto Ronnie James Dio bromeaba con Glenn sobre quien era mejor cantante del mundo. Mientras Glenn citaba a Dio, éste hacía lo propio con Glenn. Y si el mismísimo Dio lo decía, va a misa y punto pelota!!!
"The Revolution in Me" es segúramente lo más "purpeliano" del disco. Pero, curiósamente la autoría pertenece a Bonamassa y Sherinian, con letras del primero. También se encarga de las voces el guitarrista. Un tema que me recuerda bastante a canciones como "Into the Fire" del célebre "In Rock" de los "púrpuras". La sección central es algo más progresiva, con un Bonamassa sacando fuego de sus dedos. El teclado y la batería, muy logradas.
Si en el anterior tema, Glenn Hughes pasa algo más desapercibido, en "Stand (at the Burning Tree)" vuelve por sus fueros. Un tema hecho a su medida. Me recuerda al estilo de sus discos de finales de los noventa y principios del nuevo milenio. Sherinian consigue más protagonismo, dando réplica a Bonamasas en los solos. Los pre-chorus son geniales.
"Sista Jane" es posíblemente el corte más comercial del disco. Tiene el estribillo más pegadizo, al que se llega poco a poco, aumentando la intensidad a cada segundo en unas estrofas en las que se turnan Hughes y Bonamassa a la voz. Los casi dos minutos y medio del final, sin cantar, son una pasada. Sherinian está acertadísimo con sus colchones, sobre los que se sostiene un solo de Bonamassa al estilo de la vieja escuela, dejando claro de dónde viene. El bajo no se queda atrás, pero, para mí, lo mejor de todo es la batería. Jason Bonham, que, por si a alguien no le había quedado claro hasta ahora, hace honor a su apellido pegándose los casi dos minutos y medio a base de redobles y más redobles. Ahí queda éso, para los que tiran de "doble bombo" en lugar de "muñeca".
La última pista, "Too Late for the Sun", viene firmada por todo el grupo junto al productor Kevin Shirley. Las letras son de Glenn Hughes y está cantada a dúo por éste y Bonamassa. Temazo épico, de ritmo lento, que es otra de las piezas que mejor sintetizan ese estilo a medio camino entre Zeppelin y Purple. Es otro de los puntos fuertes del disco. Una canción que, con más de 11 minutos, tiene la sección insrtumental más larga de todo el disco, la que ocupa aproximádamente desde el minuto 5:00 hasta el final. Más de 6 minutos en los que todos demuestran su categoría como instrumentistas, especiálmente Jason Bonham y un Dereck Sherinian que segúramente se habrá dejado el bigote como Jon Lord para sonar así de auténtico. Si alguien todavía creía hasta ahora que éstos dos músicos estaban sólo como meras comparsas, aquí queda claro que no. Chapó!!!
Cuatro pedazos de músicos a los que hay que añadir la participación de Aldo Nova encargándose de las partes orquestadas y de Patrick D'Arcy toacando la gaita irlandesa y el "whistle" (instrumento de viento irlandés similar a la flauta). También hay que destacar la labor de Kevin Shirley (Iron Maiden, Journey, Aerosmith, HIM, Dream Theater o Led Zeppelin) tras la mesa de mezclas. Uno de los más grandes de la actualidad y toda una garantía para sacar el mejor sonido posible, como aquí queda demostrado.
Así que ya sabes, si en algún momento pensaste que, en los tiempos que corren, en el Rock estaba ya todo dicho y era mejor centrarse en otros estilos de música, aguarda un momento, compra, copia, descárgate o roba una copia de este "Black Country Communion" porque su escucha, no te quepa la menor duda, te ayudará a recordar porqué te gusta, porqué nos gusta tanto el ROCK CON MAYÚSCULAS!!!

Glenn Hughes: Voz y bajo
Joe Bonamassa: Guitarra y voz
Derek Sherinian: Teclado
Jason Bonham: Batería

Sello
Mascot Records