Avatar - Feathers And Flesh

Enviado por Dieguitoacdc el Dom, 20/12/2020 - 23:22
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1. Regret
2. House of Eternal Hunt
3. The Eagle Has Landed
4. New Land
5. Thooth, Beak & Claw
6. For the Swarm
7. Fiddler’s Farewell
8. One More Hill
9. Balck Waters
10. Night Never Ending
11. Pray the Sun Away
12. When the Snow Lies Red
13. Raven Wine
14. Sky Burial

Aunque su fundación date del año 2001, no hace tantos años que llevo siguiendo los pasos de los suecos Avatar, una de las bandas contemporáneas que más me transmiten con cada nuevo lanzamiento. Y es que, a día de hoy, sigo sin encontrarles un solo disco malo, aunque un par que podrían considerarse “menos perfectos” que los grandes clásicos. El caso es que los naturales de Gotemburgo llevan facturando buenas canciones desde que en 2006 viera la luz “Thoughts Of No Tomorrow”, su primer disco de estudio en el que, realmente, se compilaban ideas mostradas en dos demos previas tituladas “Personal Observations” y “4 Reasons to Die” (ambas del año 2004). Su estilo, aunque con los años se ha expandido considerablemente, podemos tratar de etiquetarlo de Death Metal. La solidez del grupo, así como la mayor explosión en tanto en fama como en nivel creativo, llegaría con los años, gracias a un perfeccionamiento de la voz de su superdotado cantante Johannes Eckerström, así como la incorporación a la sección de guitarras de Tim Öhrström para conformar junto a Jonas “Kungen” una de las duplas más técnicas y feroces que han surgido en los últimos tiempos.

Tras el LP homónimo de 2009 vendrían dos discos aclamados por la crítica como “Black Waltz” (2012) y “Hail The Apocalypse”, siendo este último el verdadero golpe sobre la mesa de un grupo con motivos suficientes para dar de qué hablar en tiempos futuros. Las cartas estaban echadas y la gente necesitaba más Avatar en sus vidas por lo que, ya en 2014, el quinteto volvería a entrar en el estudio para dar a luz a “Feather & Flesh”, un disco que sorprendería a todos los seguidores de la banda porque demostraría la versatilidad de unos tipos que nunca renunciaron a experimentar con su sonido hasta llevarlo a otras dimensiones. Ambicioso se queda corto.

Hay que señalar que “Feather & Flesh” es el primer disco conceptual del disco y toma como inspiración una fábula del celebérrimo Jean La Fontaine titulada “El Águila y el Buho”. En el disco se nos habla de un búho que va a la guerra contra un águila para evitar que salga el sol. Las criaturas de la fábula representan una serie de comportamientos diferentes. Este conflicto puede visualizarse en la portada.

Nuestra aventura empieza con la sorprendente, además de breve, “Regret” y su curiosa melodía de fondo que evoca a una de las canciones principales de la BSO de “Los Niños del Coro” (no recuerdo ahora el título). Johannes canta con más elegancia que ira y las guitarras crean una base técnica sobre la que no tardarán en irrumpir la batería y el bajo con un ritmo más rápido y machacón. El cuerpo, de esta forma, se prepara para subir las revoluciones con un número más complejo y veloz que con los años ha ido escalando posiciones en la carrera por convertirse en un clásico. Hablo de “House Of The Eternal Hunt”, corte sobre el que, ahora sí, Johannes exhibe una mayor amplitud de registros, subiendo y bajando su tono, rasgando la garganta hasta las tesituras más Death. El puente nos lleva siempre a un estribillo memorable y cortante. Atención al outro de clavecín tan variopinto que cierra el tema, así como el previo arranque más cercano al Power Metal con el que las revoluciones terminan de alcanzar su culmen.

Aunque para clásico ya tenemos “The Eagle Has Landed”, la canción que más trascendió de esta obra y que, como curiosidad, tiene un videoclip logradísimo en todos sus aspectos. Las guitarras suenan juguetonas para introducir una canción malévola. Una vez más hay que hablar de Eckerström y su frescura tras el micrófono, desgañitándose y, al mismo tiempo, teatralizando la letra con esa personalidad tan curiosa que este tiene. Tampoco me gustaría dejar de recomendaros la escucha de esta canción en formato acústico que la banda ha interpretado en eventos más pequeños y que suena, aún si cabe, más diabólico.

“New Land” muestra una versión más accesible y distorsionada del grupo. Johannes apuesta por una interpretación más limpia por momentos (¿no os recuerda al Ozzy de los años 80?), aunque sin renunciar por completo a algunos guturales. Los cambios melódicos crean un aura de misterio que particularmente me gusta. Pienso que esta es la típica canción que, de haber alguna similar en la misma obra pasaría desapercibida, pero tiene la suerte de ser única.

Mucho más salvaje es “Tooth, Beak & Claw”, corte en el que Johannes llama la atención al inicio por ese registro similar al de Marilyn Manson (aunque al abajo firmante le guste mucho más el sueco), aunque nada comparado con esas guitarras playeras al más puro estilo Pulp Fiction. Death y Surf Rock…curiosa combinación, ¿no?

Rara como pocas, así como difícil de describir, pero también extremadamente pegadiza. Hablamos de “For The Swarm” y ese ritmo martilleante (por momento parecen zumbidos de abeja) que se repite hasta su contundente final (enorme estribillo con grito agonizante incluido). En directo esta pieza funcionó realmente bien.

Aunque “Fiddler’s Farewell” nunca trascendió, a mí me parece una Power Ballad realmente elegante y con diversos detalles a destacar como el dramatismo encarnado por Johannes, esos arpegios de guitarra tan bonitos o el desarrollo estructural de la canción y su tono más accesible. Menos entendible es la falta de reconocimiento de “One More Hill”, una de las mejores canciones del disco. Sobre una base de batería que roza lo marcial surge un riff de guitarra similar al de “Let It Burn” y, pocos compases después, mutar en una suculenta combinación de Death Metal melódico con Heavy Metal más clásico. La grandeza de Avatar resumida en una sola canción.

Y es el turno de “Black Waters”, otra sorpresa oculta del disco cuya fórmula no volvió a repetir el grupo nunca más, lo cual no me parece del todo bien. Es difícil encontrar canciones que puedan incluirse en esa especie de subgénero propio del Western llamado Dark Country, pero mucho más complejo es una pieza de este tipo pero con dosis añadidas de Metal. La canción parece anunciar la llegada del forajido más temido del Lejano Oeste. No tiene desperdicio.

Como ya comentaba previamente, lo enriquecedor de “Feather & Flesh” es la cantidad de pequeños tesoros que esconde. “Night Never Ending” es adictiva y dulce, con un estribillo impecable en lo coral que podía haber tenido una mayor presencia en los directos de Avatar (¿no os imagináis en un concierto saltando al son de esta pieza?). Eso sí. La dulzura durará poco ya que se nos viene encima en pocos segundos la thrasher “Pray the Sun Away”, una exhibición monumental de esa dupla de guitarras tan espectacular que conforman Tim Öhrström y Jonas Jarlsby, aunque servidor se queda con la riqueza de los riffs y licks de la posterior “When The Snow Lies Red” que suenan más cercanos a lo Doom (otro de mis temas a destacar del disco).

Seguramente “Raven Wine” dibuje unas lágrimas de emotividad en los seguidores más antiguos del grupo. Y es que esta canción suena tremendamente similar a las que conformaron sus primeros discos, con una tormenta de guturales, cambios de ritmo sin anestesia y mucha presencia de las melodías. La banda termina de manera suave con “Sky Burial”, una pieza completamente desconcertante en la que Johannes canta con un tono desolador y triste la letra de “Regret” mientras van apareciendo poco a poco el resto de instrumentos (especial mención a los teclados, los tambores y los violines).
Siete minutos que parecen el cierre de una película. La edición deluxe del grupo incluye, además de una anecdótica y metalera versión de la divertida "I've Got Something in My Front Pocket for You” que aparecía en un episodio de South Park, así como "Det Är Alldeles Försent", una canción que fue descartada inicialmente por el grupo pero que terminaron por incluir como un extra.

“FEATHER AND FLESH” no es el disco más famoso de Avatar, pero sí su obra más ambiciosa en cuanto a sonidos abarcados. En sus 14 piezas hay mucho Death Metal, pero también reminiscencias de Metal Clásico, Doom y alguna que otra sorpresa como ya hemos podido comprobar.

¡Cuatro cuernos altos!

Regre y House Of The Eternal Hunt

The Eagle Has Landed

For The Swarn (Live)

Black Waters

One More Hill

Johannes Eckerström – Voz
Tim Öhrström – Guitarra
Kungen – Guitarra
John Alfredsson – Batería
Henrik Sandelin – Bajo

Sello
Entertainment One