Avalanch - El secreto

Enviado por Alexrock el Jue, 09/07/2020 - 18:53
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1. El Oráculo
2. Demiurgus
3. El Caduceo
4. Katarsis
5. El Peregrino
6. Alma Vieja
7. La Flor en el Hielo
8. El Alquimista
9. Decepción
10. Luna Nueva

Hacía ocho largos años que Avalanch no nos regalaba canciones nuevas. Es verdad que Rionda nos trajo Alquimia, que con dos buenos trabajos en 2013 y 2015 ("Alquimia" y "Espiritual", respectivamente), aplacó un poco las ganas de disfrutar del guitarrista, y es verdad que regrabaron "El Ángel Caído" en 2017, imagino que como carta de presentación, para aquellos que sin haber prestado atención al referido proyecto, no conocían al buen cantante Isra Ramos (aunque quien suscribe prefiere el original de 2001 con Víctor García).

Y hablaba de regalos, porque, efectivamente, este "El secreto" es un puto regalo para los oídos de aquellos seguidores de la banda. Y para tan gran ofrenda, el asturiano se ha rodeado de unos músicos excepcionales y con una trayectoria a sus espaldas que habla por sí sola de su inmensa calidad. En efecto, a Rionda y Ramos, se les une Jorge Salán a la otra guitarra, Dirk Schlächter al bajo (Gamma Ray), Mike Terrana a la batería y Manuel Ramil (Warcry y Sauze) a los teclados; todo un "all star", como añadieron en la regrabación de 2017 que, dos años más tarde, y siguiendo de forma natural la senda iniciada ya hace años por Rionda, entrega un disco alejado de aquel primigenio power metal que practicaba la banda, convirtiéndolo en un heavy melódico lleno de matices plenamente identificables. Desde el minuto uno sabes que estás en un disco auspiciado por Rionda y sus huestes.

"El oráculo", muy melódica abre el CD, advirtiéndose desde el principio que la dupla Terrana - Schlächter consigue una base excelente, sujetando en todo momento los guitarrazos que a diestro y siniestro nos ofrece la otra dupla que configura las seis cuerdas, y todo ello bajo el cochón de Ramil, excelente teclista, todo sea dicho. "Demiurgus" sigue esa misma línea, aunque el tena gana enteros en el coreable estribillo, algo que, por otra parte tampoco debe sorprender demasiado a los seguidores de la formación asturiana.

Y hablando de Ramil, generoso su esfuerzo en los primeros compases de "El Caduceo", hasta que entran los impresionantes riffs de guitarra que transforman lo que arecía una dulce balada en un tema lleno de fuerza y velocidad; siendo que es el tema más largo del disco aprovecha la circunstancia para mostrar desde cierto sinfonismo, claramente identificable incluso en los coros del estribillo, como la vertiente más progresiva de la banda. Muy bien Isra, demostrando que nada tiene que envidiar al resto de sus antecesores.

De nuevo Ramil principia "Katarsis" para dar lugar al lucimiento de Isra, en un tema un tanto más suave, más melódico, cercano a "Los poetas han muerto", y claro, eso es sinónimo de calidad excelsa, como lo es "El peregrino", donde Isra canta como los ángeles, convirtiendo el tema en todo un single, coreable, de los que engancha desde el principio. Ese estribillo tan Avalanch, seguido del enorme solo de guitarra es toda una puta delicia para los oídos. Le sigue "Alma vieja", la balada del disco, con las notas del "Adagio" del "Concierto de Aranjuez", no es la más lograda de las baladas de Rionda, pero pone un punto de tranquilidad y pausa al disco.

"La Flor en el hielo" es una de mis canciones preferidas del disco, tal vez por su accesibilidad, porqué Isra vuelve a salirse, por su pegadizo estribillo, por la entrada de Ramil, porque Rionda y Salán son unos bestias, porqué entre Terrana y Schlächter, construyen un muro de sonido brutal o, simplemente, porque la música llega a cada uno de una forma, y este tema lo he hecho mío desde su primera escucha; no hay más. "El alquimista" baja un poco la velocidad para que la banda nos deleite con un tema difícil de catalogar, pues si bien comienza con un ritmo más pesado, más heavy, acaba desarrollando un estribillo muy comercial.

E iniciamos la recta final del disco con dos temas diferentes entre sí, pero que ponen un broche de oro al buenísimo disco; por un lado "Decepción", con arreglos de teclado bastante modernetes, rollo los riojanos Infamia con quien Ramil colaboró en alguna ocasión, y que se desenvuelve en tesituras de medio tiempo. Un tema que no llama demasiado la atención y que queda totalmente eclipsado por el cierre del disco, "Luna nueva". Cuidado, tenemos nuevo clásico de Avalanch; sin llegar a la magnanimidad de aquel "Niño" de "Los poetas han muerto", "Luna nueva" es un tema que aúna todas las virtudes de Avalanch. Desde ese clasicismo que impregna la guitarra del comienzo, los cambios de ritmo que la dotan de cierta progresividad, Rionda que se luce como en ningún otro momento del disco; la base rítmica contundente y los teclados abrazando todo el conjunto para dotarlo de el sinfonismo que siempre se ha apreciado en los asturianos. Excelente final.

Otro gran disco pues del maestro de las seis cuerdas, con una formación remozada que es todo un lujo.

Isra Ramos: Voz
Alberto Rionda: Guitarras
Jorge Salán: Guitarras
Dirk Schlächter: Bajo
Mike Terrana: Batería
Manuel Ramil: Teclado

Sello
Ataque!