Aria - Hero of Asphalt

Enviado por stalker213 el Jue, 18/11/2010 - 18:32
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Una vez superada la esquizofrenia colectiva en la que vivió inmersa la civilización occidental a rebufo de la amenaza nuclear alimentada por la Guerra Fría que enfrentó a los dos bloques separados por el Telón de Acero, observamos hoy día como ya es posible escuchar, e incluso disfrutar como un cerdo chapoteando en su barrizal, la música que en aquellos sombríos ochentas del comunismo se coció por aquellas gélidas estepas rusas y es que amigos, aquí lo que os presento ahora mismo es un pedazo de disco por obra de una pedazo de banda que a pesar de contar con cada vez más adeptos por nuestras tierras, sigue todavía envuelta de un críptico halo de desconocimiento y misterio que todavía a fecha de hoy hace de estos pródigos moscovitas una de las mayores glorias jamás consagradas a la causa metálica fuera de lo que tradicionalmente han sido los dos grandes ‘battle arenas’ del género; la vieja Europa y los inhóspitos páramos del lejano y salvaje Far West and beyond.

Hablar de ARIA no es hablar de un grupo cualquiera. No. Hablar de ARIA, por descontado, supone no tan solo hacerlo del mejor y más prestigioso grupo de Heavy Metal proveniente de la extinta URSS, sino hacerlo también de una de las bandas que mejor y con más talento supo conjugar jamás –sin caer en la auto-parodia- los preceptos sagrados establecidos en la primera mitad de los 80’s por Steve Harris y sus amigos marcianos, y es que a pesar de reivindicarse como una magnífica formación poseedora de una clase y estilo arrebatadores, aquí básicamente lo que se cuece es ni más ni menos que la mejor fotocopia de IRON MAIDEN que nunca haya pisado la tierra, y sino al tiempo. ¡Ojo al parche con los cosacos estos!

Las infinitas analogías entre ambas bandas empiezan directamente desde los mismos patrones que Harris y los suyos (hablo particularmente de las guitarras y sus armonías a dos bandas, que los MAIDEN adoptarían de los míticos THIN LIZZY) portarían como estandarte durante sus años dorados, pero cuidado que la comparación no es gratuita. Ni de broma.

Ni de broma, porque a pesar de que la primera idea que uno pueda formarse al respecto es hasta cierto punto la más normal, “no será la cosa para tanto…”, lo cierto es que a veces incluso los rusos toman ventaja a los mismísimos británicos, y es que estos ARIA tienen, o por así mejor decirlo: tuvieron una tela (of the Ancient Mariner), que ríete tú de mis cojones. Al margen de la estructura formal de sus composiciones, asistimos del mismo modo a otras sospechosas similitudes que provocan incluso hasta risa, pero vuelvo a lo mismo de antes: la copia es de tanta, pero tanta calidad que finalmente a uno no le queda más que rendirse a la evidencia. Resulta así pues, que el corte con el que abre el álbum (¡Qué buena la intro!) ‘На Службе Силы Зла’ (‘Serving Evil Force’) no tan solo es que te vuela los sesos con sus furibundas galopadas (la voz de Kipelov desde luego no es la de Dickinson, pero la parte del estribillo es sencillamente alucinante), sino que además encapsula en (03:58) una copia en papel carbón del riff facturado en la apoteósica ‘Aces High’, reproduciendo casi nota por nota las escalas pertrechadas por los frenéticos dedos del Esteban en aquel imperecedero himno que parloteaba y parloteaba sobre la WWII y los héroes inmortales de la gloriosa RAF; Pues bien, resulta además que la cuarta pista de este ‘Hero of Asphalt’ va y se llama ‘1100’ y para aquellos que no estén muy puestos en historia les refrescaré la memoria recordándoles que el 1100 fue uno de los más célebres escuadrones de vuelo soviéticos durante aquella misma contienda bélica; ¡Chúpate esa!

Seguimos, y lo hacemos sin abandonar a la intrépida ‘1100’ (ricos, ricos coritos también, y no me olvido: también algo por ahí suelto del 'Another Second to Be' de ACCEPT) y su masiva sección de riffs culminando en (02:40) donde lo que puede escucharse durante unos 5/6 segundos, nota por nota, es uno de los más criminales punteados de ‘Die With Your Boots On’. No terminamos todavía con la seguidilla de episodios curiosos y es que si a alguien no le rechina el título de la última canción, ‘Ballad About Ancient Russian Warrior’ (‘Баллада о Древнерусском Воине’) y sus casi nueve minutos plagados de riffs de órdago y pasión a tumba abierta es que tenemos un problema de los graves (el main riff también tiene una cadencia muy, pero que muy parecida a la de la rima del marinero). A todo esto, rescato también el interludio de ‘Мёртвая Зона’ (‘Dead Zone’) en (03:38) y su recreación del fragmento de ‘Ancient Mariner’ cuando cruje la barca y se oye el lamento del capitán, todo ello manejado con clase superior y el mejor savoir faire que uno pueda imaginar, y es que aquí estamos tratando con unos jefazos más bien desconocidos, aunque del copón bendito.

Desde luego que Dubinin no es Harris ni de lejos, a pesar de que el tío la toca un rato largo, pero lo que definitivamente queda claro es que la dupla formada por Vladimir Holstinin y Sergey Mavrin tiene más bien poco que envidiar a la integrada por Smith & Murray, dejando claro por otra parte, que aquí el menda no está afirmando que los compadres bolcheviques fueran mejores que el dúo cacatúa, porque donde se ponga Smith que se quite el resto con la excepción de otros 4 o 5 y no muchos más. Por lo que respecta a la producción del trabajo, cabe apuntar como desde luego no es la mejor imaginable, aunque deberíamos saber los medios con los que contaron estos malandrines para acometer la grabación de este brillante ‘Hero of Asphalt’ o ‘Герой Асфальта’ -si así lo preferís- y juzgar los hechos con verdadero conocimiento de causa. Como última curiosidad, destacar la portada y su divertida similitud con la del ‘Killing Machine’ de los PRIEST ¿no os parece?

En resumidas cuentas, un trabajo absolutamente imprescindible para el ávido recolector de “Metal Rarities” no únicamente curiosas o singulares de per se, sino por las enormes y fantásticas canciones y solos de guitarras que aprisiona entre sus ya granaditos surcos, porque esto no se hizo precisamente ayer que digamos.

Recomendadísimo trabajo y poco más que añadir.

Valoración: 8.4

Valery Kipelov: Voz
Vladimir Holstinin: Guitarra
Sergey Mavrin: Guitarra
Vitaly Dubinin: Bajo
Maxim Udalov: Percusiones

Sello
Moroz