Archgoat - Angelcunt (Tales of Desecration)

Enviado por House el Mar, 05/05/2020 - 11:54
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1. Intro (Invocation)
2. Rise of the Black Moon
3. Death and Necromancy
4. Soulflay
5. Black Messiah
6. Jesus Spawn
7. Outro (The Prophecy)

Tengo la sensación de que en ciertos círculos la escena finlandesa de Black Metal está algo subestimada y que más allá de nombres ilustres como Beherit e Impaled Nazarene son pocos los que parecen acordarse de ella. Es cierto que históricamente los fineses no han sido tan definitorios para el género como los noruegos ni tampoco tan talentosos como los suecos. En realidad, acotando las coordenadas a los territorios nórdicos, tampoco han aportado nunca el soplo de aire fresco que recientemente han dado las bandas islandesas. No obstante, a lo largo de los años han suplido todas estas carencias con una ferocidad e intensidad que pocas veces a tenido rival.

En cualquier caso, Finlandia cuenta en la actualidad con un arsenal de destrucción masiva capaz de poner en jaque a cualquiera de las escenas vecinas y no vecinas. Aunque tampoco vaya a pensar nadie que a los fineses les ha hecho falta varias décadas en su oscura carrera armamentística para ponerse al día con sus compadres nórdicos. De hecho, antes de que la ventisca noruega del ‘94 azotara el mundo del metal extremo, la tierra de los mil lagos ya contaba en su haber con unas cuantas bombas nucleares que podrían haber dado jaque mate a la capital mundial del Black Metal del momento. No hace falta decir que uno de los artefactos con mayor capacidad de devastación de la época yacía a buen recaudo en el suroeste del país. Por supuesto me refiero al EP de estreno de esa gloriosa abominación que responde al nombre de Archgoat.

Creados a imagen y semejanza de —los dioses de la guerra— Blasphemy, Archgoat irrumpieron en un momento en el que la escena finlandesa de metal negro no es ya que estuviera en pañales —como podría estarlo la del Death Metal— sino que era prácticamente inexistente. En un periodo en el que las bandas se influenciaban las unas a las otras en cuestión de meses —cuando no semanas— es justo admitir como Archgoat también debieron tomar lo suyo de sus camaradas Beherit —cuyas producciones caseras ciertamente son anteriores— pero tampoco hay que obviar como ambas bestias se manifestaron casi al mismo tiempo.

Una vez en manos del —actualmente difunto— sello Necropolis Records, los gemelos Puolakanaho —más conocidos como Lord Angelslayer y Ritual Butcherer—entraron al estudio para dar vida a una caótica ofrenda bautizada como Angelcunt (Tales of Desecration). La banda actualizaba —si es que puede utilizarse dicho termino ante semejante despliegue de primitivismo— la mayoría de los temas de sus dos demos —Jesus Spawn y Penis Perversor— que llevaban rondando desde uno o dos años antes. En poco menos de quince minutos, Archgoat materializaban un cacofónico despliegue musical que —junto a las propuestas de Beherit e Impaled Nazarene— indicaba el camino de lo que pudo haber sido el sonido distintivo de la escena finlandesa de Black Metal.

Poco importa que a partir de la segunda mitad de los noventas la mayoría de sus compatriotas optaran por fotocopiar el estilo noruego, puesto que la forma de entender el género de gente como Archgoat no tardaría en ser desarrollada por bandas de todo el mundo. En términos de estética y sonido, Angelcunt (Tales of Desecration) continuaba con la tradición iniciada tres años antes por el Fallen Angel of Doom… de Blasphemy. La portada del legendario Chris Moyen marcaría el inicio de una relación que se extiende hasta nuestros días y el inconfundible estilo del ilustrador francés se convertiría en una señal de identidad más de la banda. Musicalmente, el trabajo arremete sin misericordia con un Black Metal cavernícola que, rebozado en una farragosa masa de Death Metal, logra alcanzar unas cotas de bestialidad realmente barbáricas. La combinación de la voz sepulcral de Lord Angelslayer con aderezos como el sonido de campanas (“Rise of the Black Moon”) o teclados fúnebres (“Soulflay”) conceden a la propuesta una ambientación ocultista y un halo de maldad que tira para atrás.

Una serie de desacuerdos con Necropolis Records darían al traste con la secuela de este EP, así como con la temprana carrera de Archgoat, quienes desaparecerían durante más de una década. Angelcunt (Tales of Desecration) quedaría relegado por mucho tiempo como un disco de culto y tardaría doce años en ser reeditado de forma oficial, coincidiendo, más o menos, con el regreso de la banda. En retrospectiva, lo mejor estaba aún por llegar, pero aquí ya estaban todos los ingredientes que en las últimas décadas han hecho de Archgoat una de las instituciones más respetadas por los adeptos a la doctrina más blasfema y violenta del metal negro.

Lord Angelslayer: Bajo, voz
Ritual Butcherer: Guitarra
Blood Desecrator: Batería

Sello
Necropolis Records