The Answer - New Horizon

Enviado por berniwhiteriot el Lun, 18/09/2017 - 13:39
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1.New Horizon
2.Leave with Nothin
3.Spectacular
4.Speak Now
5.Somebody Else
6.Concrete
7.Call Yourself a Friend
8.Baby Kill Me
9.Burn You Down
10.Scream a Louder Love

Cómo no recordar la primera vez que The Answer se postró ante un servidor. Aún lo tengo grabado en mi retina, colegas. Y entiendan que uno era un pipiolo de cuidado por aquel entonces (aún lo debo ser un poco). Corría Marzo del año 2009 (día nueve por ser exactos) y uno que con once años se iba junto a su padre a uno de sus primeros conciertos de su vida. Solo antes había presenciado en vivo a sus satánicas majestades, y creía que eso era algo insuperable, que era imposible que algún grupo pudiera hacerme vibrar más en directo. Pero iba muy pero que muy errado, pues no tenía ni idea la que se me venía encima ese ya lejano invierno para mí de hace nueve años. Justo enterarnos que los hermanos Young se asomarían por nuestra querida ciudad no dudamos en adquirir nuestras respectivas entradas para una primera fecha en el Palau Sant Jordi. El caso es que antes de la descarga de los putos AC/DC que se encontraban en medio del Black Ice Tour, abrían para los maestros un grupo del que no tenía ni idea quienes eran pero, claro, mi padre como buen aficionado llevaba la lección aprendida pues un colega le había prestado ya el único álbum que tenían por aquel entonces unos desconocidos The Answer. Qué palo me daban antes de empezar, colegas. Uno había ido para “Riff Raff”, “Whole Lotta Rosie” o “Let There Be Rock”, me la sudaban en colores los teloneros. Y la verdad, queridos lectores, que más retratado no pude quedar. Zas, que se dice. Menudo show cuajaron los británicos. Aún con solo un trabajo a las espaldas (su soberbio debut “Rise” de 2006) liaron una de las gordas. La verdad que un servidor no era el único escéptico del lugar. Para qué nos vamos a engañar. La mayoría de peña mucho más curtida, mayor y con aspecto de los más rockeros del lugar tampoco parecían saber nada al respecto. Pero es que les aseguro que la cosa cambió al momento. Ni tres cuartos de hora de puro rock, una actitud de las mejores que recuerdo en una formación encima del escenario y poco a poco que el Palau Sant Jordi se iba llenando mientras el bolo no paraba de ir a más. Inolvidable. Y, claro, como imaginareis lo de después ya fue para morirse.

Bien el caso es que a partir de ese momento The Answer me engancharon de lo lindo. Una bonita historia de amor, pues los descubrí con solo un trabajo, pero al poco de haberlos presenciado sacaron su siguiente “Everyday Demons” (2009) que me volvió a volar la cabeza. Así como “Revival” (2011) que, aún parecerme un eslabón por debajo los dos anteriores, al estar inmerso de lleno ya en sus dinámicas lo volví a disfrutar como no podía ser de otra forma. Y cómo me molaba ir creciendo junto a ellos. Era una experiencia que con los grandes grupos clásicos no pude tener, pero es que tíos, ellos son igualmente un gran grupo, nada de qué envidiar a la mayoría. Y dos años después, en 2013, los chavales volvieron a la carga con su cuarto trabajo de estudio, y la verdad que este “New Horizon” que nos ocupa en el día de hoy me dio miedo de encarar en un principio. El anterior “Revival” lo fui olvidando y ya sólo rescataba por aquél entonces sus ya lejanos dos primeros álbumes. Y claro, colegas, aún ser un servidor muy abierto de miras y tolerante en esto del rock reconozco que el nombre me generó un poco de ansia. ¿Se trataba de una puta indirecta? ¿Con qué cojones nos iban a salir los colegas norirlandeses? Tampoco diré que temía para que se pasasen a vete saber qué estilo, pero sí que reconoceré que, por primera vez en mi vida, experimenté qué supone eso de saber que una de tus bandas de cabecera va a sacar disco y uno tiene la impaciencia para comprobar de qué coño va el invento. Pues bueno, aquí tenemos, colegas, a “New Horizon”, la cuarta entrega del estandarte del hard rock del nuevo milenio (que ya estaba bien eso de jóvenes promesas, vaya). Y la verdad que no voy a negar que el día que me planté en la calle Tallers para adquirirlo, ya fui mucho más tranquilo. Había podido escuchar dos avances con anterioridad (aunque sin prestar mucha atención pues me gusta descubrir siempre el álbum de turno en original, si lo adquiero) y la cosa la verdad que se me antojaba la mar de bien. Ni qué decir de esa portada. No puedo evitar fijarme en este tipo de cosas. A diferencia de los que dicen muchos, a mi la estética del álbum sí me importa. Parecerá una tontería o sonará estúpido, pero “Revival” (que insisto, me gusta), ya me falló cuando me entró por la vista, de verdad os lo digo. Este en cambio al cogerlo ya presentí que la cosa sería distinta. Ese hombre trajeado con cabeza de gavia soltando palomas en medio de la natura me enrolló de lo lindo, tíos.
Pero claro poco sentido tendría la movida si no me enrollara lo de dentro también. Y la verdad que ya de buenas a primeras sentí que esto me podría reconciliar al cien por cien con la banda. Que ojo, no es que les diera la espalda ni nada por el estilo, simplemente necesitaba que me volviesen a reventar la cabeza en mil pedazos. Y vaya si lo hicieron...un álbum de esos que entran a la primera, que con solo una escucha ya sabes de sobras que te ha encantado. Y, oiga, que hay grandes trabajos que cuestan de entrar, pero al menos en The Answer uno ya sabía por dónde iban los tiros. Así como ya de buenas a primeras con el anterior la cosa no me pareció del todo memorable, aquí en”New Horizon” no tuve duda alguna. No vacilé ni un instante. Me redimí con uno de mis grupos fetiche, y esto siempre es un placer inmenso. Y es que, colegas, hablamos de rock duro, del de toda la vida, si la cosa de buenas a primeras ya no enrolla, seguramente no será porque te falten escuchas. Pero es que con éste que nos ocupa fue amor a primera vista. Y la verdad que al instante entendí lo del título. Vale que realmente nunca pensé que se fueran a vender a vete saber qué propuesta. Estos tíos son auténticos como pocos. Pero sí que reconozco que tenía la incógnita de qué matices nos iban a introducir con estos nuevos horizontes. Claro que el título no es gratuito, nenes. Y con solo observar los datos del álbum podemos averiguar el porqué. En efecto este es el primer largo de la banda dentro del sello de Napalm Records, y ya me disculpará el que discrepe, pero es que el cambio les viene de fábula a los británicos.
Está claro que sus dos primeros trabajos con Albert Records el concepto se captó a la primera. Una discográfica que buscó con la banda unos trabajos de rock n’ roll sucio, garajero y de actitud macarra, muy en la onda de artistas que ya trabajaron con ellos y de los que tales características son inequívocas como podrían ser los maestros AC/DC o Rose Tattoo. Pero no vamos a negar que la aventura con Spinefarm en el tercer asalto, lejos de ser negativa, no llegó al nivel esperado. Ojo, que tampoco pasa nada. Estamos hablando de un material la mar de disfrutable, pero esos cabrones nos ofrecieron más en el pasado. Y lo sabían. Así que el cambio a Napalm les sentó a las mil maravillas. Sonido renovado, fresco, más moderno sin que llegase a ser sobreproducido, nítido y demás, pero sobretodo una banda que se rehace después del pequeño resbalón (si se le puede llamar así al tercer largo) y nos vuelve a ofrecer un trallazo en toda regla.

Algo así necesitaban, salir de nuevo a la palestra y echarlo todo patas arriba. Y al menos desde mi perspectiva lo consiguieron. La obra consigue sorprender dentro de los parámetros en los que se mueve la banda, pero ser conscientes de algo: esto es puro The Answer al fin y al cabo. ¿Y esto qué cojones significa? Pues para quienes no los conozcáis deciros que se tratan ya de unas eminencias del hard rock de corte más clásico, aunque como ya he dicho en este cuarto largo hay algún que otro matiz. Caña a raudales, feeling por un tubo y, lo más importante, sin sonar a copia ni mucho menos, grandes influencias como Thin Lizzy, Led Zeppelin o Free. Si gustáis de alguna de estas formaciones la chavalada os enrollará. De esto no tengo ni una puta duda. Es de esos grupos que se tienen que descubrir sí o sí, una de esas pocas alegrías de nuestros tiempos. Y este álbum es la muestra perfecta, así como una buena excusa para adentrarse en su música. Diez temas que se pasan volando, y se disfrutan de mala manera. Claramente enfocados al directo, su hábitat natural, estamos delante de menos de cuarenta minutos de puro rock que nos deja hechos trizas. Menuda entrega, pasión y sentimiento. Y lo que se agradece, colegas. Des de el pistoletazo con la homónima “New Horizon” hasta la final “Scream a Louder Love” tenemos material de primerísima calidad para dar y regalar. Siempre he tenido especial predilección por “Spectacular”, para mí un tema que se puede decir por derecho propio ya que suena a ellos mismos, a lo putos The Answer. Y es que si bien es cierto como he comentado que no esconden sus influencias pues están orgullosos de ellas, también lo es el hecho que a estas alturas de la película los cabrones cuentan con un bagaje en el cual en muchos pasajes ya cuentan con sonido propio.
Esto es todo colegas, cuatro cuernos la mar de cómodos para una de las bandas a las que más cariño guardo. Ese día de 2009 marcó un antes y un después en mi vida. Me bauticé en el rock duro de forma completamente oficial con uno de los bolos más memorables que podré vivir. Y lo gracioso es que no hablo de los hermanos Young...

Cormac Neeson: Voz
Paul Mahon: Guitarras
Micky Waters: Bajo
James Heatley: Batería

Sello
Napalm Records