Alestorm - Curse Of The Crystal Coconut

Enviado por Dieguitoacdc el Vie, 29/05/2020 - 12:52
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Hay bandas que sabes que, como los buenos amigos, siempre van a estar ahí para hacerte reír a carcajadas, aunque sea empleando la misma fórmula. Algo así me lleva sucediendo muchos años con los geniales Alestorm, esos alocados piratas de origen escocés que hacen una fiesta de cada nuevo álbum que publican y que, al menos hasta la fecha, siempre obtienen buenas críticas tanto por sus álbumes de estudio como por su divertidísima puesta en escena. Gran parte del mérito lo tiene su carismático y extravagante líder, Christopher Bowes, quien lleva desde hace más de una década liderando una tripulación que ha sufrido alguna que otra alteración con el paso de los años y creando un paraíso musical absolutamente único.

Con la llegada del 2020, año que creo que no está siendo bueno para nadie, la verdad es que se agradecen trabajos así de variopintos ya que, entre tanta desgracia y oscuridad, es posible ver algo de luz. “Curse Of The Crystal Coconut”, como en su momento lo fueron “No Grave But The Sea”, “Captain’s Morgan Revenge” o “Back Through Time”, por citar un par de títulos, tiene lo que todo fan de Alestorm pide y más: mucha caña, riffs variados, sorpresas de todo tipo, letras para no parar de reír (disco no recomendado para metaleros que solo conciben el género como algo serio), temática pirata y estribillos para cantar hasta reventar.

Lo primero que quiero comentar es la genial portada del álbum. En ella, como suele ocurrir (solo “Sunset Of The Golden Age” se aleja de esta tónica), aparece como principal protagonista ese híbrido entre Capitán Morgan y el kraken (no sé qué nombre recibe, ruego que me disculpes querido lector) descubriendo el “Coco de Cristal” y, tras este, una pila de huesos entre las que se encuentran los restos del mismísimo Donkey Kong, el entrañable gorila de los videojuegos, al que puede reconocerse por su corbata (un guiño algo macabro jejejeje).

El disco empieza con todos los cañones cargados de la mano de “Treasure Chest Party Quest”, un hit instantáneo que se mueve en las mismas aguas que viejos clásicos como “Drink” o “Mexico”, o lo que es lo mismo: PURA FIESTA. Metal con mucho peso de los teclados que le dan un aire más Folk, buenos solos, Bowes cantando en modo brusco, los guturales de Elliott y un estribillo monstruoso. Es curioso, o no tanto al tratarse de semejantes personajes, que en el videoclip optaran por vestirse como cantantes de Trap forrados de pasta a modo de parodia, lo cual no todos sus fans terminaron de ver como una broma llegando a sentirse enfadados (cosa que Alestorm terminó por tomarse a risa con una publicación en la que prometieron que en su siguiente videoclip volverían a sacar del armario sus vestimentas piratas). Estos piratas, como dice la letra, tienen claro que están aquí para “divertirse, emborracharse y hacer mucho dinero”.

A continuación, es la hora de conocer la leyenda del temido escocés Fannybaws, descrito por Alestorm como el hombre más grande que haya surcado los mares. Obviamente, el susodicho pirata no existió y la banda lo usa como un recurso humorístico a través del cual, ya de paso, hacen guiños a viejos temas del grupo mencionando al “Terrorsquid” o a su famoso pique con los vikingos por ejemplo. El videoclip, para no saltarse la tradición, cuenta con la aparición de una persona con enanismo como protagonista que, ataviado con la falsa escocesa y una barba pelirroja de pega encarna al terrible Fannybaws. Si te quedaba alguna duda sobre la veracidad de este pirata solo te diré que el nombre podría traducirse en español como “Coñohuevos” . Instrumentalmente estamos ante una canción de estructura repetitiva, especialmente en su pegadizo estribillo, que, eso sí, cumple con la calidad que estos músicos atesoran. Los coros y la aparición de una sección de cuerdas casi al final del tema son de lo mejor de dicho tema.

“Chomp Chomp” se inicia con riffs enérgicos y más agresivos sobre los que no tardarán en aparecer los teclados que aportan una ambientación más pirata. Sin duda una de las canciones más duras del disco (especialmente en los versos) que cuenta con una genial interpretación de Bowes al micrófono y que no deja de ser extremadamente con la aparición constante de los coros gritando el título del tema. Me encanta la segunda mitad de la pieza porque se torna más folky suponiendo un cambio más que excelente a la dinámica de la canción. La letra habla sobre un caimán gigante que parece indestructible y destruye todo lo que se entromete en su camino y que ni siquiera Russell Crowe, a quien el grupo nombra en tono de broma debido a su amorío con la viuda de Steve Irwin, apodado “el cazador de cocodrilos”, ha podido detener a esta bestia. Me ha gustao bastante esta propuesta.

Una de las canciones que más han sorprendido por su propuesta diferente ha sido “Tortuga”, en la cual colabora el no menos excéntrico Captain Yarrface de Rumahoy, otro grupo de piratas que están como cabras, y que posee un estribillo inspirado por sonidos más modernos y por unas estrofas rapeadas por el señor Yarrface que parecen más propias del NuMetal que de lo que practican nuestros protagonistas. No obstante, a mí la canción me ha gustado bastante y ese polémico riff que surge tras el simple estribillo me parece fresco dentro de la discografía del grupo.

¿Piratas y zombies en una misma canción? Con Alestorm nada es imposible. En “Zombies Ate My Pirate Ship” los lobos de mar nos hablan de un terrible suceso en el que fueron abordados por una tripulación de muertos vivientes (¡una auténtica locura!). Aquí hay mucho Metal y Folk, además de arreglos de viento, que terminan derivando en uno de los estribillos que más me han gustado (¿dónde está mi jarra de cerveza para levantarla y cantar?). Patty Gurdy, vocalista del Patty Gurdy’s Circle, hace una aparición sorprendente cantando el estribillo de una manera más suave. Elliot vuelve a salirse de nivel con unos excelentes guturales donde nos recuerda el curioso título del estribillo. Creo que estamos ante un nuevo clásico de los escoceses.

Los Alestorm se ponen en “modo psicólogo” (pero más baratos jejeje) y a través de un auténtico pelotazo de Power Metal con arreglos Folk titulado “Call Of The Waves” donde nos invitan a levantarnos ante las adversidades de la vida con una letra con auras de himno (creo que es de mis favoritas de toda su discografía en ese aspecto) que con las escuchas va ganando cada vez más peso dentro del álbum. No puedo dejar de mencionar los arreglos de teclado y el gran solo de guitarra que termina de redondear la pieza.

No era casualidad que Donkey Kong apareciera en la portada del disco, aunque fuera en forma de cadáver. Y es que “Pirate’s Scorn” es una versión de una canción incluida en un juego que ya tiene sus años titulado “Donkey Kong Country” y que hay que reconocer que la banda borda, dándole su toque personal a una canción tan divertida y cargada de esa esencia pirata tan fiestera que nos encanta.

Al igual que ocurrió en el anterior álbum con “Fucked With And Anchor”, Alestorm muestra en “Shit Boat (No Fans)” su mejor arsenal de palabrotas para criticar el barco pirata de otro capitán de la manera más bestia que estos tipos han hecho en toda su vida (¿quién podrá evitar cantar eso de “Your pirate ship can eat a bag of dicks”?, que se traduciría como “Tu barco pirata puede comerse una bolsa de pollas”). Simple y bizarra en todos sus aspectos, pero extremadamente adictiva, así como una apuesta segura en directo. No escuchaba poesía tan romántica desde las “Rimas” de Gustavo Adolfo Bécquer jajaja.

“Pirate Metal Drinking Crew” me ha recordado en su letra y su forma a aquella ya lejana “Heavy Metal Pirates” con la que nuestros protagonistas se daban a conocer y, aunque esta nueva pieza no termine de alcanzar los momentazos de aquella pieza, estamos ante otra buena propuesta de los piratas muy en la onda de lo que nos tienen acostumbrados (muy buen estribillo y arreglos de teclados, Bowes con su voz rota y una percusión omnipresente), además de un inesperado ladrido perruno que nos recuerda a la edición especial del más reciente “No Grave But The Sea” en el cual regrabaron todas las canciones usando efectos de ladridos en vez de la voz de Bowes.

Corría el año 2014 cuando Alestorm nos presentaba la bizarra historia de Wooden Leg, un pirata con las piernas y los brazos de palo por culpa de los bucaneros españoles y japoneses (obviamente había insultos para ellos) en poco más de dos minutos, convirtiéndose en una canción inolvidable de su repertorio. Pues en este nuevo disco el grupo recupera la historia de este desgraciado ser y lo llevan hasta los 8 minutos de extensión en la llamada “Wooden Leg Part 2 (The Woodening)” y que no voy a dejar de definir como una de las canciones más ambiciosas de todo su catálogo. Extensa obra con tintes dramáticos y mucho humor en los que la banda introduce cambios de ritmo por doquier y una letra extensa en la que se atreven a cantar algunas estrofas en japonés y en español (sí, lo que estás leyendo). Me ha llamado mucho la atención como recuperan el estribillo de la primera parte pero cambiándole completamente el ritmo (la letra, eso sí, se mantiene intacta salvo en su última parte). Y si todo esto no era de por si raro, van y deciden incluir un pequeño solo en formato de música de videojuegos de 8bit. Pero si hay algo que no debe pasarse por alto es el contenido de la historia En esta ocasión, Pata de Palo decide cobrar su venganza enfrentándose a los japoneses y españoles que lo dejaron sin extremidades. No obstante, y pese a su valentía, este intento de redención despierta la maldición de Pata de Palo y hace que las piernas y las manos controlen su propio cerebro y actúen bajo su propia voluntad. Esto hace que nuestro desquiciado protagonista opte por cortarse la cabeza...¡y le salga una cabeza de madera!

El disco termina con grandeza de la mano de una versión de “Henry Martin”, un clásico de la tradición folk escocesa que habla de un marinero que decide convertirse en pirata para ayudar económicamente a sus dos hermanos mayores. Cierre sentido y más suave que termina con sorprendente seriedad un disco difícil de definir.

Se llaman Alestorm y, aunque sigan tirando de viejas artimañas para triunfar, estos piratas son capaces de reinventar su propio arsenal de ideas (cosa que por ejemplo bandas “de coña” como Steel Panther no terminan de hacer y les ha comenzado a pasar factura) para seguir haciéndonos pasar un rato divertidísimo con cada canción. “Curse Of The Crystal Coconut” es un nuevo, y enorme, capítulo para los seguidores del grupo que disfrutarán de lo lindo de cada pieza. Si usted se pone exquisito y quiere pedir innovación a estos lobos de mar, le recomiendo que no escuche la obra porque Alestorm hace lo que les den la gana y así les ha ido bien en su vida. Y es que ya lo decían en su tema homónimo del disco previo: “Ron, cerveza, aventura e hidromiel. Estas son las cosas que necesita un pirata. Levanta la bandera y vamos a zarpar bajo el signo de Alestorm”

¡CUATRO CUERNOS BIEN ALTOS!

Christopher Bowes – Voz y teclados
Máté Bodor – Guitarra
Gareth Murdock – Bajo
Elliot Vernon – Teclados y guturales
Peter Alcorn – Batería

OTROS
Captain Yarrface – voz invitada en "Tortuga"
Mathias "Vreth" Lillmåns - voz invitada en "Chomp Chomp"
Ally Storch - violin
Patty Gurdy - voz invitada en "Zombies Ate My Pirate Ship"

Sello
Napalm Records