Yngwie J. Malmsteen - Trilogy

Enviado por Rob Jalford el Vie, 03/02/2012 - 17:58
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1.You don't remember, I'll never forget
2.Liar
3.Queen In Love
4.Crying
5.Fury
6.Fire
7.Magic Mirror
8.Dark Ages
9.Trilogy Suite Op. 5

Año 1986, Yngwie Malmsteen ya era un reputado guitarrista neoclásico, con experiencia contrastada tras su paso por Steeler y Alcatrazz y con dos discos en solitario en su haber, tocaba afianzarse en el mundillo y vaya si se afianzó, este “Trilogy” fue la antesala perfecta para el excepcional “Odyssey” junto a Joe Lynn Turner dos años después.

Recuerdo que cuando escuché al sueco por primera vez me impacto mucho, una técnica prodigiosa la suya, una velocidad endiablada y auténticos temazos como I’ll See the Light Tonight, On the Run Again o Black Star mostraban un hacha espectacular, con gran influencia de los maestros de música clásica como Bach, Mozart o Beethoven. Posiblemente desde Eddie Van Halen nadie me había sorprendido tanto, después llegarían los Satriani, Vai o los de la factoría Varney, pero Yngwie fue mucho Yngwie en su momento dulce. En la actualidad es una caricatura de lo que llegó a ser, repitiéndose mucho, mostrando un egocentrismo exagerado, con sus Rólex y Ferraris, pasado de peso y falto de ideas.

Creo que desde su “Facing the Animal” de 1997 no nos sorprende con nada realmente explosivo y talentoso, alguna pincelada pudimos atisbar en “Unleash the Fury” de 2005 pero en general, discos sin alma, pesados, sin grandes temas, una lástima.

Pero centrándonos en el disco que hoy comentamos, hay que quitarse el sombrero ante la colección de clásicos que nos ofrece. Nueve cortes directos y bien heavys, con un denominador común: calidad. Aquí sonaba el sueco fresco y contundente, perfectamente arropado por Mark Boals en el micro y los hermanos Johansson en batería y teclados. El propio Malmsteen se encargaría de bajo y guitarra.

La portada a mi me gusta mucho y creo que es de las mejores de su carrera, ese dibujo de el mago de las seis cuerdas repeliendo con su Fender el ataque de un dragón alado de tres cabezas que escupe fuego, es bien llamativa y bonita (alguno me saldrá con que parece sacada de “Dragones y Mazmorras”, jeje). Casi todas las siguientes han sido mas sosas, casi siempre con su foto en diferentes poses, quitando la de “War to End all Wars” en la cual volvía a tirar de dibujo y alguna mas por ahí. Vamos, que el cover art no es el fuerte del figura.

La entrada de “Trilogy” es estratosférica con el medio tiempo You Don’t Remember, I’ll Never Forget una de las mejores canciones paridas por el sueco, preciosa melodía y gran trabajo de teclados y guitarra, las partes vocales son tremendas (como entra ese “It was you, It was me and we would last forever”, me pone la piel de gallinácea todavía) , no hay desperdicio, el main riff, el puente, el estribillo memorable, el punteo sobresaliente, el tramo calmado de 3.20 a 3.35, puff… una muestra de cómo hacer una canción perfecta de heavy melódico y para la posteridad. Todavía suena vigente tras mas de 25 años desde que nació, me entusiasma portalians, brutal.

El segundo asalto con Liar es trepidante, tema directo y poderoso sin perder la melodía, Boals sigue luciéndose y Malmsteen se mete unos licks rapidísimos, en el puente cobra protagonismo el teclado, reforzando el mismo, el estribillo con esos gritos en plan Halford se te queda enseguida, pero lo mejor esta por llegar, la parte intermedia con el clásico pique entre guitarra y teclados, marca de la casa, Yngwie suelta escalas apabullantes y Johansson no se queda atrás. El cierre tampoco hay que olvidarlo con Boals dándolo todo en el grito final bien arropado por el resto del combo, impactante.

Reposamos un poco con la bonita pero mas discreta Queen in Love con buenos coros en su estribillo y donde destaca de nuevo la parte central, con un solo apabullante del mago, en el cual os recomiendo deteneros para escuchar con atención. Cuando un tío crea escuela y tiene tantos millones de seguidores es por algo, ahí tenéis muestra de porqué. Posiblemente la mas normalita de todas.

En cuarto lugar la balada instrumental Crying nos atrapa sin remedio, que preciosidad de tema, clase y belleza en perfecta sintonía. Malmsteen cuenta con gran sentimiento cuando se mete en estas tesituras y logra erizarnos los vellos con su talento. Con una parte inicial mas acústica, el tema va cobrando intensidad hasta llegar al éxtasis, es un lujo escuchar esa guitarra que llora, que ríe, la guitarra como extensión del alma, no un simple instrumento de madera, cuerdas, trémolo y trastes. Cinco minutos memorables es lo que nos ofrece Crying.

Anders Johansson mete la directa para abrir fuego con Fury, uno de los pelotazos de “Trilogy”, vigorosa y rápida, no deja títere con cabeza desde que arranca hasta que termina. Especialmente cuernítico el tapping que ofrece el sueco en el puente, así como el duelo en las alturas que nos regalan en el tramo central. El doble bombo a muerte y la guitarra echando chispas, todo eso y mucho mas tenemos aquí. Un gran tema, cantando con mucha fuerza por Boals y que se remata de nuevo con brillantez.

Precursora de Heaven Tonight tenemos Fire, la cual me recuerda en el riff inicial y los teclados al tema que compondría dos años después para Odyssey. Una canción trabajada y de estribillo ideal para los directos, con riff gordote, los “fire” principales y graves creo que los canta Yngwie, por el tono y los remata Boals en un tono mas agudo. De nuevo el punteo luce a gran nivel.

En séptimo lugar una de mis favoritas de la obra Magic Mirror, cañero tema que vuelve a mostrar todas las virtudes de Yngwie, soberbia estructura guitarrera bien acompañada por los teclados, un estribillo directo y elegante, punteo técnico y virtuoso, no solo en la parte central si no para rematar la faena.

Dark Ages es la mas oscura de todas, mas lenta en su tempo, pero a la vez muy sólida. Posiblemente sea donde mas se luce Mark en los micros, exigiendo a sus cuerdas vocales en cada frase. Un corte poderoso y épico, que se aleja un poco de la alegría y festividad de las otras, trayendo recuerdos a sus anteriores discos, Rising Force y Marching Out (onda I Am a Viking)

Cerramos la obra con la instrumental Trilogy Suite Op:5 que para mí es de las mejores que ha parido el sueco. Aquí el arsenal de recursos es mostrado con total descaro, la influencia neoclásica llevada al límite, con fraseos imposibles, de una gran dificultad y maestría caen uno tras otro. También hay tiempo de nuevo para que los teclados de Jens brillen en todo su esplendor, intentando apagar la llama de la Fender, pero la cosa queda en tablas. Mas de siete minutos de fantasía, divididos en tres partes, la primera muy rápida, la intermedia mas acústica y la final potente (atención a partir de 4.38 el riff genial que se saca de la chistera y como le acompañan los hermanitos), sin duda un pelotazo para cerrar el disco con gran sabor de boca.

En resumen un estupendo ejemplo de lo que fue Yngwie en sus buenos momentos, un disco redondo y no muy largo, unos 40 minutos, que salvo algún tema mas normalito (Queen in Love y Dark Ages) deja el listón bien alto y ametralla al personal con himnos apasionantes para la historia. Cuatro cuernos, 8 Jalfords para “Trilogy”.

Yngwie J. Malmsteen :Guitarra y Bajo
Mark Boals: Voz
Jens Johansson :Teclados
Anders Johansson: Batería

Sello
Polydor