X-Caliber - Warriors of the Night

Enviado por Hawkmoon el Jue, 12/07/2012 - 23:08
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1. Runaway
2. Warriors of the Night
3. The Sword
4. Tell Me Why
5. Rock's Alive
6. Don't Say Goodbye
7. Told You Not to Run
8. Someday

El material de los americanos X-Caliber, mendas que no pasaron de editar un trabajo, no debió quedar tan en la sombra como quedó. Para nada.

No hablamos de una obra maestra, de un disco que le vaya a cambiar la vida a nadie. Pero tampoco hablamos de un trabajo excesivamente menor. "Warriors of the Night", aún teniendo un título cutrón, me gusta, me llega muchísimo. Buen Heavy, hermano. Ya verás. Un Metal delicioso. Un disco con cantidad de alma.

Está claro que en 1986, era dorada para el Metal más mainstream, para las fusiones Hard-Metal, para el buen soleo, los pelucones ridiculotes, las mallas de zebra y la llama altamente melódica, uno no se podía dormir en los laureles. Dormirse equivalía a morir.

Dokken, Fastway, W.A.S.P., Mötley Crüe, Stryper, Ratt, Kingdom Come, Poison, y muchos más, toda una legión de guerreros rimmeleros-rifferos, tios con pinta de zorra pero que te podrían partir la boca en un abrir y cerrar de ojos, dominaban el cotarro. Había que contentar a nenas y nenes. El Metal ya no era solamente para hombres. La música, nuestro amado género, se dividía. Tenías las melodias mojabragas, los "oh, baby..." en cada puta estrofa, a los músicos enseñando ombligo y pezón (¡¡¡¡puaaaaaj!!!!) y un final feliz. Las nenas, claro, contentas. Y la cólera, la ira, se desataba a través de los mástiles, y así también contentabas a los machitos.

X-Caliber, listos, juegan en la liga de "contenta a todo el mundo". Y, aún más listos por hacerlo, le añaden poso N.W.O.B.H.M., poso Maiden, a su cocido. Y un plus de Power. Total, suma y sigue. Les faltó meter Thrash y serían el puzzle del año. Listotes. Y, mejor aún, con nivel. Si no sabes en que armada enrolarte, ala, únete a todas.

Venga, a meterse entre pecho y espalda una buena ensalada de guitarras, baterías epicotas, a un vocalista cañero de cojones y un buen puñado de tracks hirvientes, elegantones y mega-metálicos.

Nosotros, los metaleros, los hijos del trueno, la tribu más molona que parió madre (desde los cimmerios, claro), somos los mandamases de la oscuridad, los señores de la cerveza y el look cañón. Nosotros, y aunque les joda a los góticos, aunque Drácula, Batman o El Cuervo se enfurruñen, somos los amos de la noche.

Portadota casposilla, titulillo casposillo y nombre de banda algo flojete. Eso sí, se acabo lo malo, lo único a objetar. Pasa y disfruta del resto, de lo que importa: la música.

"Runaway", la que abre, lo hace de cojones. Temita metálico sin comprometerse demasiado, simplemente lanzándose a la piscina de las influencias y pescando lo que creen pertinente para emocionarnos, para que movamos, y durante todo el rato, el cabezón. Onda Fastway, toque Dokken, cierta atmósfera a lo Metal Church cuando andan lights, cuando andan en plan baladón. Y, joder, con un vocalista, Kevin Donegan, que me parece la leche. Feeling, macho. El tio me llega. Igual que todo el track. Sección rítmica idónea, sin salirse de madre, bien ensamblados, y los seis cuerdas en plan sobrados. Suenan a grandes, ¿eh?. Pues nada, coleguita. Ni grandes, ni medianos. Pasaron sin pena ni gloria. Llegaron algo tarde, vamos. Un par de años antes y, ala, hablaríamos de ellos. Comienzo prometedor.

Intro acústica, notas que nos suelta un rollete para meternos en situación y, zas, disparados que salimos. "Warriors of the Night", maidenesca, potentorra, más sucia que "Runaway", menos equilibrada, menos educadota, pero con un tipo de energia que crece, que, poco a poco, te va absorbiendo. El tema gana conforme avanza. Parón, otro rollo del notas de antes y, de nuevo, a por todas, a seguir maidenizando y powermetalizando el ambiente. El Heavy Metal ochentero, y más el parido, realmente, en los ochenta, cuando está bien cagado, emociona a un muerto.

"The Sword" (otra cabalgada maidenesca, aunque a menos revoluciones, algo así como un "Flight of Icarus" con un estribillo a lo Survivor, y que luce un solazo que se te mete por el culo y te sale por ojo. O sea, que duele), la hímnica "Tell Me Why", "Rock's Alive" (onda W.A.S.P., palo denso) y la stryperiana-vanhaleniana "Don't Say Goodbye", todas con cimientos de acero, con un desmedido estilo encantador, bien Metal, que sabe cortarte, te atrapan. Ya puedes correr, ya puedes ser mega-fan de los putos Vader o Emperor, que te vas a flipar con lo que nos venden X-Caliber. Lo mejor de los ochenta, a nivel clásico, a nivel "for everybody", condensado en un trabajete de 8 temitas. Un Best Of. Y que enamora.

"Told You Not to Run", que se pone en el carril de los Fastway, los saca de la carretera y los estampa contra un muro de sonido, convirtiendo un deportivo molón en una bola de fuego inmensa, y "Someday", la baladita enciende-mecheros (saca el teléfono y te pego una paliza monumental), quizás el track que menos me llama de todo el disco, finiquitan el pedazo de debut de X-Caliber. El nene y la nena, claro, contentos. Besito final. Todo en los ochenta acababa bien.

Kevin Donegan y sus colegas no inventaron nada nuevo con "Warriors of the Night". Cogieron de aquí y de allá, lo pusieron todo en un sobre y se lo tragaron. No crearon de la nada, vamos. No son dioses del cotarro. Pero saben sonar como ellos. Y eso, joder, quieras o no, es todo un logro.

4 cuernos (medio-altos, tirando más a altos) para una banda que mereció más y para un disco que, te lo digo yo, vas a disfrutar.

Heavy, Hard...todo Metal. A flipar, chaval.

Kevin Donegan : Voz
Jerry Conrad: Guitarra
James F. Yedlick: Guitarra
Bruce Fleckenstein: Bajo
Donnie Lee Poland: Batería