Wyrd - Huldrafolk

Enviado por Marcapasos el Jue, 14/04/2016 - 02:00
3795

1. Ashes of Man and Oak and Pine (13:06)
2. Aijeke (05:36)
3. Pale Forest (06:19)
4. Huldrafolk (05:32)
5. Misanthrope's Masterplan (13:43)
6. The Harvest Day (05:55)

Dentro del extenso campo del Black Metal de índole folklórico, Wyrd es uno de los exponentes más interesantes de los que podemos tratar, no solamente en cuanto a territorio escandinavo se refiere, sino en el extenso mapa internacional.

Y es que el mundo paisajístico y ambiental que Narqath osó dar forma en aquel invierno de 1998 se ve impregnado de una belleza cuya comunicación se ve plasmada a través de la música y lírica temática propuesta por el finlandés. Cada disco de Wyrd queda conformado como un viaje por lo más agreste y preciosista de la bella Finlandia, cada uno con su propio espíritu intimista, pero siempre con el sello identitario de Narquath como marca figurativa.

Discografía muy rica la suya, desde luego, pero, si de verdad hay un disco que representa al ciento por ciento la identidad de este señor y de Wyrd como vía y canalización artística del psique humano salvaje, ese es Huldrafolk, segundo larga duración de la carrera de nuestro estimado.

Quien escuchara de antemano el disco debut de Wyrd, Heathen, en Huldrafolk encontrará una especie de segunda parte del susodicho, si bien es cierto que sendos álbumes comparten ciertos paralelismos.
El planteamiento de este segundo disco resulta del mismo figurado en Heathen, en el sentido de ser un trabajo de cincuenta minutos de duración en el que todas las canciones se ven unidas y perfectamente conjuntadas, como si de una acompañante trama se tratara.
In situ, el disco no contará con una sola canción que componga el mismo (como pasó con Heathen); Huldrafolk, así, se compone de seis canciones bien diferenciadas, elaborando un camino por el que el oyente paseará de un punto a otro de él (la frondosa foresta romántica decide pasar a un segundo plano en pos del bucólico sendero ilustrado-barroco, en fin).

Vaya por delante, que ese espíritu de unidad de aquel debut seguirá vigente en el LP que aquí nos ocupa, con sus respectivas evoluciones desarrolladas frente al susodicho. Es más, bien me atreveré a decir que Narqath jamás escribió un trabajo tan excelso y elevado como este, nuestro elemento presente.
Instiguemos en esta mina que es Huldrafolk (título que, por cierto, que hace referencia a una de las criaturas legendarias del antiguo folclore escandinavo, siniestros espíritus que merodeaban por las lindes de las llanuras y los bosques de antaño).

Nos abre sus puertas el disco con una de las canciones más aclamadas de la discografía de Wyrd: Ashes of Man and Oak and Pine, presentando unos primeros pasos de esos pasajes tan enriquecidos de guitarra acústica (tan del gusto de Narqath), implosionando el Black acompañado de los teclados que le otorgan a la criatura su faceta más Folk, y las lentas, impresionistas y pesadas guitarras que le dan su toque Doom característico (una vez más, será Narqath quien toque todos los instrumentos que tienen aquí su diversidad). El autor, de primeras, ya ofrece con Ashes of Man and Oak and Pine uno de los leitmotivs más hermosos de su lírica: el otoño.

El camino, embarrado por la lluvia y las hojas en proceso de disfunción, nos lleva hasta las profundidades de los más oscuros bosques, en el interior de los cuales cualquier cosa se ve destacable de ser encontrada, como pasa con Aijeke, la que es, desde su momento, la primera canción de Folk pagano compuesta por Narqath, quien nos permite apreciar la riqueza musical expuesta con tanto mimo, que va desde los instrumental (flautas y diversos instrumentos de cuerda tradicionales nórdicos, como el kantele) hasta los vocales (como vocalista, el señor saca a relucir sus tonos más graves y operísticos).

A su modo, Pale Forest será un regalo para los amantes del Black Metal oscuro y endemoniado de la vieja escuela escandinava, una auténtica oda al círculo del aquelarre, a la brujería y a los antiguos rituales paganos (es escuchar ese ritmo malvado y diabólico y el fuego mental no hace demorar su aparición, brutal). Lo mejor es que no es pura crueldad, es más, como composición artística gana el doble de su favor aparentemente primitivo. Aah, pero Narqath es mucho Narqath, y él sabe muy bien a qué viene en cada uno de sus discos.

Consiguientemente, vamos escuchando el sonido de un acordeón que se aproxima, poco a poco, hacia nuestra posición, como un espectro blanquecino a través de la espesa niebla, y es que el tema homónimo, Huldrafolk, acaba de aparecer ante nosotros. Hijo directo y natural de las misteriosas criaturas de las más impetuosas montañas y los más helados lagos, este cuarto track hace halagos de retrotraernos, una vez más, hacia el oscurantista Folk/Black Metal, aunque, en esta ocasión, expresado con menos florituras y unas tesituras que rozan el oscuro y rudo Black y el estilo más ligado a la música tradicional finesa. Un tempo rápido y tempestuoso donde los haya. Por cierto, minuto 2:30, lo dejo caer…

Misanthrope's Masterplan es otra pista especial, una nueva composición de épico minutaje y pasajes de Doom Metal aplastante, aunque las guitarras acústicas ganan, por supuesto, su merecida porción del pastel, y es que siempre hay rato para recostarse al son de las cuerdas clásicas y las melodías creadas por el tocar del teclado orgánico y el canto de los pájaros. Bellísimo.

El álbum cierra con The Harvest Day, canción con la que Narqath vuelve a arrollarnos a base de la velocidad y crudeza del Black Metal y sus patrimoniales blast beats. Además, como punto final de la obra, consigue triunfalmente sintetizar de forma íntegra el alma de Huldrafolk.

Y aquí lo tenemos, la segunda obra de Wyrd y, por suma, su mejor disco hasta la fecha, momento irrepetible dentro de la carrera de Narqath, músico que supo encontrar la cima musical en Huldrafolk. No obstante, destaco que, como artista, siempre ha sabido mantenerse alto y en firme en obras posteriores. Si bien es verdad que Heathen y Huldrafolk juegan en una liga superior, discos como los de la saga Vargtimmen, Rota o Kalivägi supieron continuar excelentemente con la senda que esos álbumes dejaron para esta generación posterior.

Finalizando conclusiones, cinco cuernos bien merecidos para Huldrafolk, Narqath y Wyrd. Obra totalmente recomendada para aquellos que gusten de aventurarse por las profundas cavidades del lado más hermoso y oscuro del Metal.

Narqath / Voz, todos los instrumentos

Sello
Millenium Metal Music