In The Woods... - HEart of the Ages

Enviado por MetalPriest el Dom, 03/05/2015 - 02:09
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1. Yearning the Seeds of a New Dimension
2. Heart of the Ages
3. ...In The Woods (Prologue / Moments of... / Epilogue)
4. Mourning the Death of Aase
5. Wotan's Return
6. Pigeon
7. The Divinity of Wisdom

Sabes que en un determinado país se lleva el metal en los genes cuando te pasas un día entero escuchando música y al meterte en cama, haciendo memoria de lo que cataste, te das cuenta que todo (o casi todo) procede de ESE país en cuestión. Claro: también depende de qué géneros sean tus predilectos y tal y cual, Pascual... pero oye, por lo que a mí respecta Noruega es una inagotable fuente de música de calidad. Impresiona que de una nación de cinco millones de habitantes salgan tantos grupos de Metal y tan jodidamente buenos. Ponerse a enumerar (sea en el campo que sea) es rebajarse a lo ridículo, es un dogma... o más bien un hecho.

Lo que hoy toca es mostrar el primer paso de los noruegos In The Woods... que, como una enorme cantidad de bandas de la época, comenzaron con el Black Metal. No obstante, siempre (y quiero decir SIEMPRE) se les vio el plumero; lo que les gustaba a estos caballeros era indudablemente el Progresivo. Pero ir directos al Omnio o al Strange In Stereo sería saltarse completamente su etapa más violenta y vérselas ante un material exquisitamente bello y complejo. A opinión personal, lo bonito de In The Woods... es apreciar su evolución disco a disco, su cambio de roll dentro del panorama y su maduración musical. Los tíos, que ya habían comenzado su andadura en 1991 (nada menos), y habían soltado un par de demos antes de grabar el HEart of the Ages en 1995, demostraron varias cosas:

La primera y más importante para mí es que no se limitaban a seguir la corriente que primaba en la escena de su país. Los tíos hacían Black Metal, ok... pero no era ninguna movida clónica de Mayhem ni de Burzum ni Emperor ni leches. Está claro que en su HEart of the Ages siguieron los patrones del movimiento pero hasta ahí, porque hicieron suya su música, y eso es valioso en extremo. Te pinchas cualquier canción de este debut de In The Woods... y te darás cuenta de que por supuesto se han escuchado artefactos clásicos como Blood-Fire-Death, Hammerheart, In The Nightside Eclipse, The Misteriis... o incluso el Bergtatt (que salió un par de meses antes). Lo que quieras, pero también notarás un nivel compositivo alejado de lo común, unas estructuras elegantes, progresivas y bastante calmadas. No falta la caña blacker ni mucho menos, pero ahí tenemos el uso de guitarras semi-acústicas, los teclados atmosféricos, los pequeños detalles sinfónicos, voces limpias... vamos: Algo no muy común, y menos (y permítanme que haga hincapié) en 1995. Disco indudablemente de Black Metal, pero tirando a tranquilito y refinado, con su toque místico y todo (como bien nos adelanta la portada).

Si te gustan Bathory, Borknagar, los Ulver del Bergtatt o los Emperor y Burzum más trascendentales de su época clásica... ya estás tardando en explorar (o re-escuchar) a In The Woods... y más concretamente su debut. Posiblemente te quedarás con las ganas de un segundo pepino de estas singularidades, pero no se puede tener todo ¿no?

Yearning the Seeds of a New Dimension abre muy al estilo de unos Pink Floyd o King Crimson mestizados con Vangelis, recreándose en un escenario frío y silencioso, donde las aguas son calmas y las besa la bruma. Luego, parches y guitarras comienzan a desfilar con paso solemne... casi a modo de réquiem... Olv canta limpiamente, de forma ancestral, tratando de continuar creando atmósfera. Los minutos pasan, y da la sensación de que In The Woods... no pretenden arrancar ¡pero lo hacen! no cabe duda de ello. Y ahí es cuando cualquiera es capaz de comprender la grandeza de la música de los noruegos. Orgullosa, sobrecogedora, dramática. Enorme apertura al HEart Of The Ages, nada que envidiarle a una Into The Infinity Of Thoughts, Dunkelheit o Funeral Fog. Sencillamente mágica, incluso para un profano del Black Metal resultaría de lo más provechosa.

HEart Of The Ages vuelve a introducirse con teclados y efectos progres, pero enseguida llegan las guitarras obsidianas a poner todo en su sitio. Nuevamente, Olv juega con su voz, utilizando cantos muy noruegos, acompañando los variados pasajes progresivos que se van intercalando a los de Black Metal. ...In The Woods parece atacar con más marcialidad y fiereza blacker, aunque siempre con clase (y sabiendo escoger los momentos de sosiego para no saturar al oyente). Lo que más me llama la atención es la solidez de las progresiones musicales, la calma con la que se toman... lo que acaba por dar como resultado piezas realmente largas, aunque no por ello espesas o indigestas ¡ni mucho menos! Mourning the Death of Aase tiene lugar como una especie de interludio donde Synne Larsen hace acto de presencia con su hermosa voz; uno de los momentos más bellos del HEart Of The Ages.

Wotan's Return es el tema cafre y pegón por excelencia, donde In The Woods... se deciden por sonar veloces, extremos e indómitos; atacando con bravura a sus instrumentos. Me gusta mucho centrarme en las guitarras de este corte por su poderío riffero, un ejemplo es el pasaje del minuto 6:10, el cual nos conduce a un break que sirve de antesala a un lead 'made in Bathory'. Tal vez su única pega es su cuarto de hora de duración, que es capaz de doblegar la paciencia de más de uno, a pesar de su buen hacer y el halo misterioso que lo envuelve. Pigeon es la penúltima pieza del álbum, y nos sale en forma de interludio (OTRO), donde los teclados erigen una bella estampa: serena y gélida como la naturaleza escandinava de nuestro artwork. La relajación es casi total, y como último lance, nos enfrentamos a la épica The Divinity Of Wisdom, que nace majestuosa y cargada de poderío. Aún pasada casi una hora de disco, éste es capaz de morir con la misma elegancia y atmósfera que logró convocar desde el minuto uno del primer track. No decae, no flojea. Un trabajo prácticamente perfecto.

En sus futuros trabajos, In The Woods... se habrían decantado por un sendero más puramente progresivo, quizás incluso tirando del gótico y el avant-garde. Y tal vez a los seguidores de esos sonidos les parezca una evolución correcta, pero aquí a un servidor le parece que su mejor época es la que aquí tratamos: la del HEart of the Ages, la más primitiva, oscura y mística de todas. Black Metal progresivo que solo pudo ser mirado de tú a tú por Fleurety y su imbatible Min Tid Skall Komme o por los Ulver del Bergtatt, trabajos de aquel mismo año.

Calificación: cinco cuernos merecidos, para un grupo cuyo debut rompió con los cánones más ortodoxos de la escena noruega del Black Metal. Uno de los pocos que lo lograron. Un 9,5.

Olv. Svithjod: voz.
Oddvar A:M: guitarras.
Christopher "C:M" Botteri: bajo.
Christian "X" Botteri: guitarras.

Artistas invitados:

Synne "Soprana" Larsen: voces femeninas.
Anders Kobro: batería.

Sello
Misanthropy Records