Whitesnake - Snakebite

Enviado por Dieguitoacdc el Dom, 10/01/2021 - 16:06
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1.Come On
2.Bloody Mary
3.Ain't No Love in the Heart of the City
4.Steal Away
5.Keep on Giving Me Love
6.Queen of Hearts
7.Only My Soul
8.Breakdown

Creo que la mayor parte de los portalers coincidirían conmigo si afirmo que Whitesnake forman parte de ese grupo distinguido de bandas insigne en la historia del Hard-Rock, así como su líder, David Coverdale, es uno de los cantantes más grandes que han existido (obviamente su voz ahora no tiene nada que ver por el paso de los años). Pues de vez en cuando, y más en estos días donde la borrasca Filomena (¡siempre que la escucho pienso en la mamá de Phil Lynott!) deja nieve por toda España, así como una invitación a la pulmonía, cuando a uno de le apetece más sentarse en el sofá con el ordenador, abrir una hoja de Word y elaborar una reseña sobre el primer EP de Whitesnake, mejor conocido como “Snakebite”, y así explorar un poco más en las raíces de este grupazo.

Originalmente este trabajo vio la luz a principios 1978 con solamente cuatro canciones (dos por cada cara del vinilo de siete pulgadas), pero pocos meses después, volvió a lanzarse en formato longplay con cuatro canciones adicionales procedentes del disco solita de Coverdale “Northwinds” (también data de dicho año). En esta reseña, con vuestro permiso, he querido analizar brevemente las ocho canciones de la edición definitiva de “Snakebite” a modo de ampliar un poco este escrito sobre los orígenes de nuestros queridos Whitesnake.

¡Qué bien abre esa sólida "Come On"! La serpiente blanca muerde por primera vez con una fuerza colosal que nos permitiría hacernos una idea de lo que se nos vendría encima a lo largo de la carrera de estos tipos. La dupla Marsden-Moody suena impecable, mientras que la base de bajo y batería cortesía de Murray y Dowle reparte a diestro y siniestro con el bajo y la batería. Coverdale, ya convertido en un reputado cantante por sus trabajos previos, se desenvuelve con maestría por una canción cuyo registro me recuerda por instantes a los de Paul Rodgers.

Seguimos con la divertidísima “Bloody Mary”, un Boogie-Rock al más puro estilo “Wine Women an’ Song”, al que siempre he guardado especial cariño. Coverdale se pone en modo travieso, mientras la banda crea a sus espaldas una animada canción que tiene como culmen su estribillo. Elogios especiales para esos teclados tan Honky Tonk que te llenan de buenas vibras.

Pero la fiesta da paso a la solemnidad y Coverdale se pone en “modo Dios” para interpretar "Ain’t No Love In The Heart Of The City", versión de la famosa composición de Bobby "Blue" Bland, que me atrevería a calificar como el primer éxito de Whitesnake. Blues-Rock sucio y oscuro sobre el que David hace lo que le da la gana (¡pelos de punta!) mientras el bajo de Murray se mueve de una forma seductora y las guitarras quedan en un segundo plano realmente bello.

Lo que vendría a ser la primera producción del grupo llegaría a su final con la sureña "Steal Away". Moody empuña el slide al más puro estilo “bluesman del Mississippi” y crea una árida línea de guitarras que, junto a los toms de batería, el cachondo bajo de Murray y la voz de un juvenil y habilidoso David (ojo a las segundas voces distorsionadas que usa en ocasiones imitando a los cantantes de Blues de los años 30-40), conforman un corte sin fisuras.
Micky Moody y Coverdale siguen en nuestro viaje en la segunda parte del disco, la cual se corresponde, como ya os adelanté, con las canciones que conformaron “Northwinds”, disco solista de Coverdale producido por otro ex Deep Purple como Roger Glover. “Keep On Giving Me Love” es puro Funk (creo que Glenn Hughes fue un buen maestro para Coverdale en la banda púrpura). No es perfecta, aunque tiene un estribillo imponente, pero se deja escuchar.

Mucho mejor, y con diferencia, es “Only My Soul” y su deje baladístico al más puro estilo “Soldier Of Fortune”, que David, como siempre, sabe elevar al máximo exponente de calidad. Preciosa composición que se completa con una línea de violines y sintetizadores (estos últimos tocados precisamente por Glover) que la consolidad como “lacrimógena”.

Solo dos piezas restan para terminar el material. En primer lugar está la rockera “Queen Of Hearts” con su ritmo más pausado y seductor que David dirige con su sobrenatural forma de cantar este tipo de canciones hasta llegar a un simple pero memorable estribillo. El cierre lleva el nombre de “Breakdown” y suena mucho más veloz y despiadada, con una letra que, según cuentan las leyendas, el rubio dedicó a sus compañeros de Deep Purple por destruir el grupo.

“Snakebite” es una pieza de coleccionismo para cualquier seguidor de Whitesnake ya que, de una u otra forma, ahí están los orígenes de uno de los grupos más emblemáticos de la historia del Rock. Su primera mitad ya nos da pistas del sonido que se impondría en aquellos memorables “Trouble”, “Lovehunter”, “Ready An’Willing” o “Come An’ Get It”, mientras que la segunda nos permite descubrir la evolución sonora del bueno de David Coverdale y sus ganas de seguir haciendo buena música tras su salida de Deep Purple.
El resto ya es historia.

Bloody Mary

Ain’t No Love In The Heart Of The City

Come On

David Coverdale - voz
Micky Moody - guitarra
Bernie Marsden - guitarra
Neil Murray - bajo
David Dowle - batería
Pete Solley - teclados

Sello
Sunburst - EMI