W.A.S.P. - Kill, Fuck, Die

Enviado por Hawkmoon el Mié, 03/08/2011 - 22:57
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1. Kill, Fuck, Die
2. Take the Addiction
3. My Tortured Eyes
4. Killahead
5. Kill Your Pretty Face
6. Fetus
7. Little Death
8. U
9. Wicked Love
10. The Horror

El tito Blackie es un crack. No hay más. Años y años entregando discazos, grandes temas y mejores directos. Un iconazo, en toda regla, de nuestro amadísimo rollo. Uno de los tios que más han sudado la camiseta por entregar mensajes de alta factura. Himnos inmortales que se quedan, como tatuajes eternos, adheridos a tu piel, a tu alma, a todo tu ser.

W.A.S.P. tienen una buena colección de éxitos fáciles. Algo muy en sintonia con el tipo de material que se facturaba en el mundillo del Hard and Heavy de la era. Pero, a la vez, W.A.S.P. te hacen pensar, te hacen recapacitar y te demuestran que el mundo en el que vives no es más que una montaña enorme de mierda y desperdicio. Eso sí, el cabronazo te vende tan y tan bien el rollo que para cuando te quieres dar cuenta estás cantando a pleno pulmón y con el corazón en un puño. W.A.S.P., a lo noticiario, nos demuestra que todo está perdido. Pero no por ello su movida deja de ser intensa, voraz y maleducada. Nunca ha dejado de serlo. Y, desde luego, 1997 no nos iba a traer la primera gran cagada de W.A.S.P. Aunque a muchos sí que se lo parezca.

"Kill, Fuck, Die", el séptimo álbum de estudio de los americanos, vino con sopresas. Y de lo más variopintas. Primero, y más importante: Chris Holmes volvía a hacer chirriar su Jackson junto al tito Blackie. No hay que separar jamás a dos titanes iguales. Nacieron para estar juntos en un escenario. Y así querría la cosa por siempre. Steven Tyler y Joe Perry, Lars Ulrich y James Hetfield, Steve Harris y Dave Murray, Dave Mustaine y David Ellefson, K.K Downing y Glenn Tipton, Nikki Sixx y Tommy Lee..."parejas de hecho metaleras". Imposible, e impensable, el distanciarlas. Así solamente se pierde potencia en el disparo. Más valen cuatro manos que dos. W.A.S.P. siempre ha sido el feudo de Blackie. Pero ayuda, y mucho, contar con las sacrílegas cuerdecitas de Mr. "Mean Man". Holmes forma parte de la naturaleza de W.A.S.P.

La segunda de las sorpresas, la que iba a molestar a más de un fan, es que W.A.S.P. modernizaban su premisa. Ya tocaba. Está claro que discazos como "The Last Command", "The Headless Children" o "The Crimson Idol" son esenciales en la discografía del grupo y en la escena del momento. Pero 1997 no era 1987. Muchas bandas, con cantidad de premisas a cuál más ida de la olla, más innovadora, y, desde luego, con un éxito clamoroso, caso de Korn, Pantera, Machine Head, Coal Chamber o Marylin Manson, se estaban haciendo con todo el oro. No dejaban nada para nadie. Y W.A.S.P. no estaban dispuestos mucho tiempo más a vivir de ser un nombre icónico y poco más. Blackie siempre ha sido un pedazo de artista. Un músico total, de los pies al último pelo de su cabezón. Y ahora, de nuevo, lo iba a mostrar. ¿Había sitio para W.A.S.P. en 1997? Claro que sí, chavalín. W.A.S.P. sonarian de escándalo en pleno año 4000. 1997 no iba a ser el año de su defunción. Ni de puta broma. Blackie fundó W.A.S.P. para ser eterno. No para desparecer como el humo entre la niebla.

"Kill, Fuck, Die", el tema-titulo que sirve para hacer despegar el invento, asusta hasta al Heavy con más pelotas. Pero solamente durante los primeros segundos. Una intro industrialoide nos asusta de cojones. Parece que W.A.S.P. se nos van a modernizar demasiado. Falsa alarma, hermano. Puedes seguir tranquilo. Era una concesión a las nuevas hordas. Nada más. El tema tiene esa misma intensidad diabólica de todos los temas de la banda. La voz de Blackie sigue rasgada y mega-demoníaca, las baterías del enorme Howland retumban y las guitarras de Holmes sigue sonando como capaz de hacer más grande la brecha del gran cañón de Colorado. Blackie es listo y decide jugársela lo justito. No es plan de perder a toda la armada de fans por quererse hacer con la armada de Manson y Korn. W.A.S.P. siguen sonando "Heavy as Steel". Y más.

"Take the Addiction", "My Tortured Eyes" y "Killahead" (ideal para vivir en directo), todas con dosis malsanas de electricidad y carnicería, tienen un cierto empaque modernillo en la entonación de las cuerdas y en ciertos pasajes, además del enfoque de la producción. Pero los temas siguen siendo paridos por la mente maestra que estuvo detrás de "The Headless Children". Y se nota, tio. El aire festivo e hímnico no se ha perdido. W.A.S.P. siguen trempando pollas, y mojando almejas, estén donde estén. Hagan lo que hagan. Hasta en plan modernete, zas, se salen.

Turno de la máxima joyita del trabajo: "Kill Your Pretty Face". La cosa tarda en despegar, pero en cuanto lo hace no te podrá parar ni Dios. Puta locura salvaje, oscura, nihilista y demente. Poco a poco, como en un viaje de ácido, la cosa se va poniendo astral, sobre todo por el tonillo "moro". Poco a poco, como quien no quiere la cosa, nos vamos arrepintiendo de haber entrado en un mundo así. Cada vez tenemos más miedo. Se nota, por la forma en que todo está sonando, por la manera en que estamos siendo conducidos a través del tema, que pronto nos va a caer encima una losa total. Una losa de cojones. Desgarro, puro metaleo, cuerdas a punto de estallar, Blackie perdiendo el norte, gimiendo como un loco...un alucine, tios. Un porro, una noche de tormenta y "Kill Your Pretty Face". No hay nada más Heavy. Y desfasado. Viaje al centro de la mente, y el alma, de Blackie Lawless. Ni Julio Verne habría imaginado algo tan ido de la castaña. Y al final sale el sol. Tremendo. No ha quedado ni el apuntador cuando empiezan a salir los primeros rayos. Adicción al dolor. Adicción a W.A.S.P. Y pura.

"Fetus", "Little Death" (con un poderoso estribillo, algo ecléctica, pero que enamorará al fan de toda la vida), "U" (cruce entre las nuevas generaciones y el "Crimson Idol") y "Wicked Love" le dan el relevo a "The Horror", track final y, para no cerrar con un temita de cumplir (W.A.S.P. no suelen editar relleno, tio), nuestros chicos se entregan, como en "Kill Your Pretty Face", a la movida de "poco a poco, despacito, con buena letra". La intensidad de un polvo, por ejemplo, es variable. Lo bien que te lo pases follando siempre dependerá de tí (y de la tia que tengas encima, debajo o delante). Pero está claro que si avanzas poquito a poco, si te tomas tu tiempo para entonarte, al final te lo pasarás de puta madre. Y eso pasa con el tema. Al final se corre todo Cristo. Merece la pena la espera. Blackie nos folla con variedad en su intensidad. O bien se pone bestial o baja el nivel para hacernos creer que "la violación" ha terminado. Tipo cruel. Navajazo final tremendo. Y que empalma perfectamente con el primer tema. El circulo se cierra. Y nuestra boca no. Anonados de nuevo. Da igual la década que vivamos. W.A.S.P. salen victoriosos en cualquier era, en cualquier momento, ante cualquiera. Se atreven con todo y todo se les da de putísima madre. Genios. Genio. Larga vida a la madre que parió al jodido Blackie. Menuda zorra de élite.

4 cuernos (medios-altos) para "Kill, Fuck, Die". Disco modernete, sucio, oscuro, demencial y poderoso. Puro W.A.S.P. Puro delirio.

Otro puntazo para la sacra colección.

Blackie Lawless: Voz y guitarra
Chris Holmes: Guitarra
Mike Duda: Bajo
Stet Howland: Batería

Sello
Raw Power