Warrant - First Strike

Enviado por stalker213 el Dom, 01/08/2021 - 19:13
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De veras que lo siento, amigüelos, pero hoy no toca “Cherry Pie”. No. Pues toca lo de costumbre y conocéis ya de sobra sus cinco MAYÚSCULAS letras ¡Toma cinco! Así que nos subimos a lomos de Pegasillo y volamos duro sin más dilación con rumbo a Düsseldorf. Las tierras del vampirote ¡Hahay!

En 1985 Alemania era un furioso hervidero donde hasta el más tonto te montaba un reloj y eso si antes él no te montaba por detrás a ti ¡Ponte como los perros! Y desde luego –os digo- que los esbirros renanos comandados por el loquillo Juraschek no desfilaban por entre los rezagados. Antes al contrario, estos buenos conciudadanos de Don Pedrillo Kürten pudieron haber sido los dulces delfines de DESTRUCTION, pero como ya hemos ido aprendiendo, el destino tiene a bien, más veces de las necesarias, el cercenar carreras que lo mismo pudieran haber sido más provechosas que las de algunos maestros. No fue ese el caso, pero como ya todos sabéis, eso jamás ha sido óbice para que cualquier anónimo caído no haya sido más de una vez el centro del debate en ésta nuestra buena casa. De bien nacido es ser agradecido, de modo que para allá que nos vamos.

La intro de “Satan” es directamente una mierda. Así, sin paliativos. De hecho, es que es tan cutre, casposa y del momento (Oye ¿Probamos esto aunque apeste a huevardo refrito?) que convierte incluso a las de HELLOWEEN en la mismísima obertura de Tannhäuser, pero cuidado, porque tan pronto como cesa la risa del paquetudo verdugo (Atiende portadaza de Lawvere; CELTIC FROST, DEATHROW, RAGE, KREATOR, VENDETTA, etc), el reguero de pólvora que Klein (posteriormente con los WARLOCK de mercadillo, MONROXE) empieza a extender por el suelo únicamente puede conducirnos a un jodido barrilete preñado de mandanga explosiva que hará las delicias del personal, además de hacer estallar en turboañicos tus jodidos morros de cerdo hinchado. Y es que esto son los años de la Noise, Iniesta de mi vida… ¡Son los años de la Noise, joder!

Es tu Power/Speed Alemanazo de toda la vida, querido. Entra sin sentir, joder. Y no hace falta que lo pidas, riquísimo: Tu sucosa voz de mascota germánica enjaulada está servida al canto. Qué poco es necesario para dar tanto en esta música ¿Ah? Es algo de verdad curioso, pero por más que todos nos quedemos con los ojos como platos cuando vemos a un majestuoso pavo real como “Baby Johnsons” Kiske con sus melenitas doradas y sus sofisticadas tesituras, al final casi siempre nos dan más los tremendos graznidos de cuervazos como Kai Hansen o el inefable Jörg Juraschek. Menos, muchísimas veces es mucho más. Pero ojo: para que se cumpla el precepto son siempre necesarias unas manitas reposteras del 15.000.

“Ready to Command” no baja el pistonazo y vuelve a hacer gala de la facilidad y buen hacer que tenía esta gente para entregar unos impresionantes cambios de ritmo. Realmente, esto es algo que a menudo me ha dado la talla de una banda. Porque a ver, un cambio de ritmo lo haces y punto. No hay más. Ahora bien, el engarzado, la transición de una cosa a la siguiente es algo relevante, y el hacerlo fino y sin apenas notarlo es el nivel de la calidad de esos músicos. En este sentido, el tema funciona excelentemente y su estribillo es decididamente ganador.

No obstante, esa cabriola letrística de aullar a Satán en el tema de inicio para cantar sobre Merlín y los caballeros de la Mesa Redonda en éste y volver a cambiar de tercio en el siguiente y ponerse a largar sobre vampiros, es una cosa que me deja un poco loco a las tres, pero oye: Eso no quita que el tema funciona y bien. Muy bien. Como digo, el corito es sencillo, pero pegadizo como su puta madre. ¿Calva? Mmm….

“Condemned Forever” se adscribe al punto a esa suerte de tema en que un pobre diablo anda incesantemente a la fuga, víctima de su propia desgracia; Un poco así –digamos a lo “Murders in the Rue Morgue” o la descacharrante “Victim of Fate”. Muérdeme lo que quieras menos la pirula ¡Vampirazo! Y en este sentido, volver a buscar taras o cosas que no procedan se antoja tan absurdo como el dejar ir las aguas cuando uno se encuentra haciendo el pino, por la sencilla razón de que estos pillastres sabían por donde pisaban. Y tanto, que habiendo ya servido tres buenas tapas, nos guardan lo mejor para el final. Así que me gusta: Que se respeten las normas y que se porten bien con El Lagarto.

Y es que cómo se construye “Scavenger’s Daughter” hasta que revienta tras el primer “¡¡¡Scavenger’s Daughter is Hell!!!” nos revela al punto como el talento de estos tíos era mayúsculamente poderoso para entregar sin fisuras el más morrocotudo Speed/Power Germano de prieta y brillante bolsa. Lo dicho: Cambiazo de ritmo descarrilante para romper la puta cintura hasta a la mismísima momia de Tutankamón. Y que nadie se lleve a engaño: Sabemos que a Tutankamón le pirran las Ruffles, pero es que aquí no servimos Fanta, hijo. Ni tan siquiera de Limón, que da ardor de estómago Aquí solo es aceptada la peste a cerveza seca, pegada con furia a la suela de una bota. Correcto. La misma que pisoteará tu jodida cara de porcino de granja clandestina. ¿Qué? ¿Quieres que te hable de las aficiones secretas del granjero? No. Mejor que no.

Y así como quien no quiere, peta loca “Bang That Head” y nuevamente asistimos a otro de esos breaks destructores que duelen y te hacen echar la cabeza hacia atrás haciéndote pensar ¿Pero cómo cojones se fue esta banda tan pronto a la mierda? Repito para que nadie se pierda: Justo después de que Juraschek chilla la primera vez ¡Bang zat hed! siguen cuatro compases y al punto otro gritillo de mascota encerrada: ¡Y ahí es donde sobreviene el genio! Qué rotura más hija de puta y vaya cambio de ritmo más asesino en serie de cervicales, papá. Luego el caudal salvaje se va repartiendo por entre algunos meandros más calmos, intercalados con algunos rápidos dignos de transitar por ellos los jodidos “Albóndigas”, pero qué gran temazo de cierre, babuinos. Cómo ha vuelto a triunfar la cosa de CINCO LETRAS, joder. Así da gusto que a uno le den con la puerta en los morros, pero espera…

Y se me permitirá la pirueta anacrónica, ya que siempre me ciño al tracklist de la edición original, pero si se os pone a tiro el repress en CD (que tiene toda la pintaza de bootleg) ni os lo penséis, porque incluye dos cortes de su Demo del ’99 que son una PUTA B-O-M-B-A. Y es que la banda petó tras su seminal full-lenght en 1985, pero fue resucitada por Jörg justo antes del nuevo milenio cuando ya DESTRUCTION y KREATOR aburrían a las majestyc ovejas. De verdad que son imperdibles. Especialmente “When the Sirens Call”, que salpicaría metralla de METAL ochentoso hasta por los techos de la Catedral de Colonia, pepillo. ¡Con Bernardo Schuster haciendo de monaguillo, no less! Del nuevo de 2014 mejor no opinaré, porque así por encima me sonó a los HELLOWEEN de Deris algo más durillos, así que nada que meter al morral, la verdad.

Indudable, mis pollos. Si vas con una mano con cuatro ases como “Helloween”, “In the Sign of Evil”, “Sentence of Death”, “First Stike” y un joker con un lazo en los cojones, lánzate con todo a quemar las naves, porque vas a hacer saltar la banca de Montecarlo se pongan como se pongan. Esto es un purasangre ganador y tu deber el refrotarlo duro por los orejones de gorrino. ¡Oink!

NOS VAMOS
ALTO, JODER
ARRIBA, ARRIBA
CHUPANDO LAS ESTRELLAS….

88/100

Jörg Juraschek: Voz & Bajo
Thomas Klein: Guitarras
Lothar Wieners: Percusiones

Sello
Noise