Vinagre - Satanagre

Enviado por Onán el Mar, 30/11/2010 - 12:43
1858

1. Juntos como hermanos
2. Poderoso y puro
3. Los caballeros que dicen "ni" (y una vez dijeron "na")
4. Mhátame
5. El Santo Grial
6. Hey!
7. Víctima de los cambios
8. Niña ninja
9. Sé lo que hicisteis con mi camiseta de "Master of Puppets"
10. Robocop
11. Constitución ora pro nobis
12. "Españoles... Franco... ha muerto"

Vinagre es un grupo de Bilbao la mar de curioso que ofrece y mezcla sin pudor calidad metalera y delirio a partes iguales, sin dejar en ningún momento de ser un grupo cañero de los buenos. Hay que remontarse un poco atrás para comprender la génesis de este bicho inclasificable: La idea parte del guitarrista FéliXXX, que había militado en Reserva Dos y Hamburguesa Vegetal. Ambos fueron buenísimos grupos para mi gusto (ya disueltos), aunque hay que darles de comer aparte a cada uno en su estilo, sobre todo a los segundos, cuyo molde se rompió al nacer la formación y se perdió para siempre al disolverse. Y ambos grupos nada metaleros, por cierto.

Con este bagaje a cuestas, FéliXXX inicia una nueva andadura esta vez bajo su dirección y, tras una breve época en la que prueba a cantar él mismo con una formación de trío, que dio lugar a un disco en directo la mar de curioso, la banda queda completa con BiTor, un cantante de los que te dan la vuelta al tímpano con su vozarrón. La entrada de este frontman da un fuerte vuelco al asunto, y de golpe y porrazo se centran en tocar metal clásico sin fisuras... pero plagado de equívocos, parodias y delirios que dan un resultado muy especial, muy curioso, sin llegar por ello a “faltar el respeto” al estilo en absoluto. De hecho lo que hacen es practicarlo. Militar en él.

Satanagre, primer disco con esta formación y primer disco de estudio del grupo, consta de doce temas aplastantes y muy agradables de escuchar para cualquier metalero que disfrute con lo clásico y esté dispuesto a dejarse llevar sanamente por una cierta sensación de irrealidad muy bien llevada. La cosa comienza con Juntos como hermanos, que parodia una canción de misa (la sátira eclesiástica y nacional-catolicista está de fondo en todo momento), convirtiéndola en un furioso himno metalero ideal para abrir el disco y los conciertos.

Este primer tema deja ya una cierta sensación de despiste, que se ve acrecentada con Poderoso y puro, un claro exponente de canción manowariana, de las de espada, braguero y cartón piedra. No se puede uno creer que alguien esté haciendo tan bien y tan en serio algo tan “pasado de fecha”, pero ahí está la canción interpretada y cantada con toda la hondura del mundo de principio a fin. No hay chiste. ¿Parodia? No, porque ya digo, está hecha en serio. ¿Homenaje? Supongamos que es algo así. O simplemente placer. El placer de tocar algo que a uno le gusta, opine lo que opine el oyente.

Aquí llega Los caballeros que dicen “ni” (y una vez dijeron “na”), y con ella se devela una importante pieza del rompecabezas: definitivamente, estos señores están haciendo lo que les sale de los cojones, ni más ni menos. Así que, según sople el aire, nos van a ir llevando por cualquier mundo onírico, clásico, paródico o lo que les dé la gana, pero siempre tocando metal. ¡Bien! Por cierto que con tanto análisis de intenciones y tanta gaita me olvido de lo más importante: ¡Qué guitarras, caballeros! ¡Qué riffs! El estilo de FéliXXX, equidistante entre Black Sabbath y Pantera, por decirlo de alguna manera, situado en una especie de estilo a ratos muy Judas pero “a lo sucio”, no tiene desperdicio. Que suene esa guitarra. Que parlotee sin parar, que invente riffs. ¡Qué gozada, qué fin en sí mismo!

Hablando de riffs machacones y parloteantes, aquí llega una de las joyas del disco: Mhátame, furiosa queja a la televisión, la mar de poética, para cuyo estribillo la palabra “ominoso” se queda corto. Apabulla, acojona, y eso sin irse a ningún tipo de metal extremo: a mí me ponen la huevada por pajarita a base de guitarras, de coros, de fuerte pegada en la base rítmica y de una letra que logra ahondar en la desolación que puede llegar a provocar la maldita caja tonta a base de pasarse unos pueblos y llevarla al terreno del sadomasoquismo: las cadenas de la tele son cadenas físicas que te atan. (¡Gulp!).

Satanagre contiene también tres versiones de los grupos en los que estuvo el guitarrista: El Santo Grial de Reserva Dos que, esa sí, nació como parodia del metal pero aquí se convierte en una canción metalera más, y un par de temas de los muy delirantes Hamburguesa vegetal. A saber: la acojonante Niña ninja, auténtico desparrame lírico a partir de tan tonto juego de palabras, y Robocop, que es más o menos tres cuartos de lo mismo. Ambas convertidas en pedazos de tema metalero también, cómo no. Todo el disco es metal puro y duro, insisto porque la temática puede hacer que uno lo olvide. Es... todo muy raro.

Otra curiosidad que da mucho color al disco: Víctima de los cambios es lo que parece. Con la letra traducida de manera razonablemente fiel y adecuada, eliminando parte de la estructura y eludiendo algún que otro pasaje difícil, esta versión de los Judas es eso: una versión estupenda. Es de nuevo darse el gusto de tocar eso, y ya está. Como da uno una patada a una piedra y salen ocho fans de Halford indignados, sólo decir que la versión es respetuosa y que nadie quiere batir ningún récord: por ejemplo está muy bien cantada pero no trata de igualar ni superar nada. La canta, porque puede, y punto. Porque llega. Porque es tenor y sabe cantar. Cantar mola. Hala, pasemos a otra cosa.

Otras tres canciones que admiten más o menos ser metidas en un mismo saco son Hey!, puro músculo que por no tener no tiene ni letra más allá del título, un poco al estilo de los caballeros que dicen “ni”, la densa instrumental Sé lo que hicisteis con mi camiseta de “Master of Puppets” y un tema estupendo llamado Constitución ora pro nobis, en cierto modo “residual” porque viene de la época en que FéliXXX cantaba y se hacía poner una reverb a lo bestia para emular a una especie de cura que suelta sermones delirantes. Las tres canciones son muy Vinagre, y siempre están ahí esos riffs tan clásicos y más o menos simples, “asumidos”, pero con ese toque tan particular y orgánico que lo une todo, que muy por encima del concurso de otros elementos logra convertir el disco en algo homogéneo.

Y el disco se cierra con la hipnótica ”Españoles... Franco... ha muerto”. Sí, abstenerse nostálgicos del franquismo, que os van a hacer una buena pedorreta. Sin embargo, a los que disfruten cachondeándose del extinto cara-garbanzo, o simplemente a quienes se la sople el tema pero quieran disfrutar de un temazo como la copa de un pino, aquí lo tienen. Mejor escucharlo directamente que leer una descripción.

Y ya hemos terminado. ¿Resultado? ¡No sé! Algo así: Mucho metal en todo momento (eso está más que claro), ciertas dosis de coña pero a la vez muchísima hondura a ratos... incluso algo de sudoroso “aeróbic” en algunas de las canciones. ¿Cómo se come todo esto? Vaya usted a saber, pero logran aunar todo esto con un resultado mágicamente redondo. Sea como sea, el grupo es muy bueno y merece más de una escucha. A ver qué os parece.

BiTor: Voz
AlfreZ: Bajo
Unai: Batería
FéliXXX: Guitarra y voz

Sello
Autoproducido