Viking - Man Of Straw

Enviado por MetalPriest el Mar, 04/12/2018 - 02:49
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1. White Death
2. They Raped the Land
3. Twilight Face
4. The Trial
5. Case of the Stubborns
6. Winter
7. Hell Is for Children (Pat Benatar cover)
8. Creative Divorce
9. Man of Straw

Creo que aquí todos saben que el que suscribe no es muy partidario del Thrash Metal. Aunque hay honrosas excepciones como Slayer, Megadeth, Rigor Mortis o Kreator, por ejemplo, lo cierto es que hay una tendencia desfavorable. Posiblemente lo que me echa para atrás del thrash es esa monotonía que lo caracteriza con el consabido abuso del palm-mute y sus predominantes voces chillonas. Y… parece mentira que esto lo diga un jodido seguidor del metal extremo, pero vaya por delante de todas formas. Por tanto: no tengáis muy en cuenta mis preferencias, son los gustos… ya se sabe. Y lo mismo que digo una cosa, digo la otra: Desde aquí, vengo a recomendar a una banda de thrash de los ochenta llamada Viking. Californianos, como Metallica, Slayer, Dark Angel, Megadeth y un puto largo etcétera, y con buen gusto.

Fundados bajo el nombre de Tracer en 1985, pasarían a llamarse un año más tarde Viking, y en 1988 sacarían al mundo el Do or Die, disco debut que según parece resulta bastante querido por el coleccionista thrasher promedio. Aquel invento no era la panacea ni destacaba sobre las numerosas obras de sus contemporáneos, pero demostraba aptitudes y el correcto feeling que se supondría debía aportar el thrash. El caso es que tan solo un año más tarde, Viking traerían al mundo el Man Of Straw; una vez más, bajo el mando de los “hermanos”-hachas Eriksen, chicos a los que por aquel entonces se les notaba sus influencias de bandas como Slayer, Metallica, o Dark Angel. Posiblemente por esta razón, Dark Angel ficharían al mega-técnico Brett Eriksen poco después para sacar adelante el ambicioso y polémico Time Does Not Heal (1991). El caso es que Man Of Straw, siendo un álbum que entre poco y nada tiene de original o característico, no deja de ser un discazo entretenido, increíblemente riffero y bien contundente. Un excelente preludio de lo que vendría siendo el Time Does Not Heal de Dark Angel.

De todas formas, lo anecdótico de este Man Of Straw, es que durante la etapa de composición-grabación Ron re-escribió algunas letras a razón de que había abrazado el cristianismo de manera muy fuerte (casi obscena) y deseaba traer algún que otro mensaje sobre el tema religioso a esta segunda ofensiva. Curiosamente, una vez grabado el material, le seguiría Matt Jordan en la paranoia cristiana ...y la banda se terminaría por disolver poco después debido a que Ron “Eriksen” y Matt Jordan se negarían a girar precisamente por convicciones religiosas (debe de ser pecado salir de tour o algo así). Pero volviendo a este Man Of Straw, debo repetir algo que ya dije justo arriba: el jodido cabrón, al igual que su antecesor Do or Die, es una puta ametralladora de riffs. Uno de esos discos que al ponértelo, casi que se te olvida el pensar el “¿a dónde quieren ir a parar?”, porque sencillamente, estás siendo vapuleado por una tormenta de rítmicas que no hacen otra cosa que ponerte “el asunto” en ristre. Y me refiero a la polla.

Otro de los temas a comentar, sería la producción. Y esto es algo que un caprichoso repulsivo como yo en esto del thrash valoro mucho. Porque si bien el debut sonaba potable en el trabajo de sonido, aquí en esta ocasión los Viking se marcaron un salto de gigante. Tremenda la labor realidaza, un trabajo de producción redondo donde todo, y digo TODO, está en su sitio, y es más: con las texturas que SIEMPRE he buscado y todavía a día de hoy busco en el Thrash Metal. Guitarras crujientes, baterías contundentes, bajo audible y nada endeble… todo en su lugar. Y como colofón final, tenemos la voz de Ron; la cual resulta bastante versátil y tiene ciertos dejes puntuales al estilo salvaje de Tom Araya. Joer, si es que hasta la portada dice a gritos “¡Esto es puto thrash del bueno, nenas!”. Muy clásica la estética y el tipo de dibujo. Uno no puede evitar recordar portadas como las de Violator, Toxic, Solstice o Xentrix.

Pero entrando en las canciones, ahí tenéis la tremenda opening White Death, la cual parece tener cierto olor a Metallica en las estructuras (rollo Fight Fire With Fire / For Whom The Bells Tolls) aunque con un deje más macarra. Desde que la escuché por primera vez, supe que sería capaz de acabar el disco y no solo eso, sino que lo haría con satisfacción. Otra famosita del álbum (aunque no me termina de atrapar) es They Raped the Land, que juega bastante con los tempos y el virtuosismo en los solos. También está genial Twilight Fate por la excelente textura que guitarras y bajo ofrecen. Y hablando de bajo, muy buena la intro de The Trial, track muy Slayer por cierto. Case of the Stubborns… una canción con bastante melodía para estar hablando de thrash metal aunque por otro lado, Viking saben mantener bien el nivel de rudeza y salvajismo… siempre.

En el caso de Winter, sigue esa estela destructiva al estilo Slayer; llena de contundencia, riffs enmarañados y ritmos machacones. Y es que Viking tienen que compensar la versión que seguidamente nos lanzarían entre ceja y ceja: Hell Is for Children, de Pat Benatar (¡!). Aunque todo sea dicho: hay que decir que dentro de lo que cabe, la versión queda muy bien dentro del álbum. Se nota claramente un exceso de “rock ochentero corero” un poco salido de la nada, pero Ron logra darle un plus de interés con sus registros más melódicos. Posiblemente, y haciendo contrapunto con Hell Is for Children, tenemos la mejor del álbum: la ENORME Creative Divorce, que ya desde el primer riff enloquece por su furia y arrojo en las rítmicas. Nada que añadir sobre ella. Simplemente que es un cañonazo imparable. Finalizando, suena la homónima Man of Straw, que… bien cerca le queda a pepinos como White Death o la anterior Creative Divorce.

Como venía diciendo: Lo que ofrecían Viking tanto en su debut Do Or Die o en esta tremenda secuela Man Of Straw, no llegó a ser material clave dentro de la prolífica escena de California, ni siquiera dentro de Los Angeles. Pero… cerca le anduvieron con este álbum. Como poco, tenemos un disco notable, de esos que vale la pena repasar siempre que apetezca thrash limpio y granulado… del riffero y denso. No serán grandes, ni leyendas ni siquiera una banda de esas under calificadas por algún iluminado como “de culto”, pero este Man Of Straw… le anda cerca. Si hubieran llegado a sacar un tercer álbum a comienzos de los noventa con una calidad equiparable a la de esta placa… ¿quién sabe?

Para mí, un 8 redondo para Man Of Straw de Viking… una de esas bandas que me alegro de conocer y que me hizo re-encontrarme con mi pequeño “yo” thrasher. Ese mini-Priest con cinturón de balas, pantalones de cuero ajustados y chaleco vaquero. Cuatro cuernos pues.

Matt Jordan: batería.
Ron Eriksen: voz y guitarra.
James Lareau: bajo.
Brett Eriksen: guitarra.

Sello
Caroline Records