Vicious Rumors - Word of Mouth

Enviado por Witchfyre el Mar, 21/01/2020 - 02:32
Vicious Rumors

1. Against the Grain (04:21)
2. All Rights Reserved (04:42)
3. The Voice (04:13)
4. Thinking of You (04:56)
5. Thunder & Rain (Part 1) (03:15)
6. Thunder & Rain (Part 2) (3:06)
7. No Fate (04:26)
8. Sense of Security (04:30)
9. Dreaming (4:14)
10. Building #6 (04:01)
11. Ministry of Fear (04:23)
12. Music Box (01:56)

Álbum completo

¡Ay, los años 90! ¿Etapa de debacle musical o de florecimiento creativo? Pues ni una cosa ni otra... o ambas a la vez. Lo que está claro es que el metal de los 80 se fagocitó a sí mismo al caer en la banalización más absurda a finales de la década, eso lo compro. Pero algunos aventajados visionarios fueron capaces de anticipar los cambios que se avecinaban renovando su propuesta y, sobre todo, deshaciéndose de muchos de los artificios superfluos que en los que habían caído a partir de lo que yo he dado en llamar el “efecto 1986".

Ahora mismo estoy pensando en unos Judas Priest, Iron Maiden, W.A.S.P., Skid Row, Dio... o incluso unos casi anónimos como los recientemente reseñados Hellion, que no temieron desnudarse y mostrarse más sinceros, descarnados y reflexivos que nunca con el cambio de decenio. Ese era el futuro del heavy metal, pero no estaban preparados para el cataclismo que se avecinaba. Y es que a Pantera, quienes asomaban desde ese mismo pozo tan sobrado de laca y kilos de brillantina como falto de sustancia, hay que reconocerles su mérito, aunque no me gusten un pimiento. Sí, remodelaron una escena que daba muestras de agotamiento sumida en sus propios excesos, pero también arrasaron prácticamente todo lo que encontraron a su paso como si de un tsunami se tratara.

Y después de Pantera, vinieron Sepultura, Biohazard, Machine Head, Fear Factory... Nadie de mi generación puede negar que, en algún momento, cayeron en sus manos aquellos Vulgar Display of Power, Chaos A.D., State the World Address, Demanufacture, Burn My Eyes... que cambiaron la escena para siempre, pero algunos tomamos el camino de en medio y decidimos darle la espalda a toda esa revolución... de pocas cosas me puedo sentir más satisfecho en la actualidad. ¿Que opciones le quedaron a nuestros héroes de los 80? Básicamente dos. Los que más, se volvieron a casa abandonando su sueño, guardaron sus instrumentos en trasteros, se quitaron todas aquellas capas de laca y/o maquillaje e intentaron ganarse la vida como buenamente podían. Otros pocos se reagruparon, apretaron los dientes e intentaron encajar en un nuevo mundo que, normalmente, no terminaban de comprender. Algunos con verdadero estilo, Testament y su Low son buena muestra de ello, pero otros, simplemente, no supieron como hacerlo (¿Forbidden? ¿Destruction? ¿Metallica? ¿Flotsam & Jetsam? ¿Queensrÿche? ¿Rob Halford?).

Vicious Rumors fueron de los que lo intentaron pero, sin llegar a desaparecer por completo, nunca consiguieron encajar con las nuevas tendencias. Al final, eran unos tipos con mucho talento y, aunque se empeñasen en en ello, eran incapaces de entregar un total despojo desprovisto de algo de elegancia, pero muy lejos tampoco anduvieron.

Su travesía en el desierto hasta la redención metálica empezaría en este apocalíptico año de 1994 en el que, llevados por las mareas imperantes en su país, recogían los restos de su anterior Welcome to the Ball y nos lanzaban esta bola curva bajo el nombre de Word of Mouth. Es justamente lo que recuerda a su predecesor lo mejor que podemos encontrar en estos 48 minutos que se nos pueden llegar a hacer bastante largos.

¿Problemas que veo yo aquí? Pues varios y de diversa índole. Para empezar el estilo es poco consistente. Hay unos cuantos temas decentes que mantienen en buena medida su sello como la inicial Against the Grain, las poderosas Sense of Security y Ministry of Fear o el agradable medio tiempo Dreaming. Sin embargo, en el resto, veo a una banda desorientada buscando su lugar en una nueva realidad, más que la progresión coherente que exhibieron desde Soldiers of the Night hasta Welcome to the Ball. Torturas en forma de cansino groove metal en All Rights Reserved, Thinking of You y No Fate, atmósferas alternativas y semioscurillas a lo Alice in Chains en The Voice o, incluso, un intento de speed metal con acústicas en Thunder & Rain (Part 2) que, al final del día, acaba siendo de lo más potable. De todo, menos una banda con las ideas claras sobre qué hacer y hacia donde evolucionar.

A pesar de haber perdido el amparo de Atlantic Records, sigue siendo Michael Rosen el que está sentado a los controles y la cosa, sin volverme loco, no suena mal, salvo por ese sonido de caja algo molesto tan típico del metal moderno de los 90. Las interpretaciones, a su vez, notables como es habitual con unos inspirados Geoff Thorpe y Mark McGee en el apartado solista, algo más despistados en el rítmico, y un buen Carl Albert que sube el nivel general, aunque da ciertos síntomas de agotamiento respecto al nivel excelso al que nos tenía acostumbrados. Eso sí, como podéis ver, la portada es una auténtica basura, no merece otro calificativo.

Sinceramente, no es que el álbum me guste particularmente, sobre todo si lo ponemos en comparación con lo que venían haciendo en su cuatro trabajos previos y, tan sólo, dos años después del inmenso Welcome to the Ball. No es un descalabro estrepitoso, pero que tampoco os lo vendan como el último destello de brillantez de una banda grande como pocas. Porque sí, aquí tenemos a la formación (casi) clásica, pero ni el mismísimo Carl Albert consigue sacar a este Word of Mouth de la mediocridad, simplemente lo dignifica. De todas formas, cualquier oportunidad es buena para traer a la memoria un nombre fantástico que mereció muchísima más suerte en su carrera, Vicious Rumors. En esta ocasión, lo tengo que dejar en unos tres cuernos peladetes, pero te harías un favor si aprovechases esta excusa para ponerte cualquiera de los que vinieron antes, me lo agradecerás.

- Carl Albert: voces, piano y armónica (d.e.p. 1995)
- Geoff Thorpe: guitarras y voces
- Mark McGee: guitarras, bajo, mandolina y voces
- Tommy Sisco: bajo y voces
- Larry Howe: batería y voces

Sello
Rising Sun Productions