Van Halen - OU812

Enviado por El Marqués el Mié, 18/07/2012 - 03:14
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1. Mine all Mine
2. When It´s Love
3. A.F.U. (Naturally Wired)
4. Cabo Wabo
5. Source of Infection
6. Feels so Good
7. Finish what ya Started
8. Black and Blue
9. Sucker in a 3 Piece
10. A Apolitical Blues

Día duro, se mire como se mire. Aún muy apenado por la pérdida del Maestro Jon Lord, el teclista más grande del Rock junto a Keith Emerson y Rick Wakeman, repasaba mentalmente su trayectoria, los muchos momentos legendarios que le tocó vivir en el seno de Deep Purple, la banda de su vida, como espectador, comparsa o protagonista, dándonos siempre esa impresión de que a él no le apetecía que le vinieran con historias, cambios estilísticos o luchas de egos. Era el personaje de Mozart en la película “Amadeus”, que deja a su padre y a su señora esposa discutiendo a gritos en el salón por cuestiones domésticas, y se refugia a escribir música en la habitación contigua.

Miembro fundador de Deep Purple, fue el impulsor de la iniciativa, imitada hasta la saciedad y el hastío en el mundo del Rock, de actuar con orquestas de música clásica. Opeth fueron los últimos en rendirle tributo editando una extensa grabación en directo en el Royal Albert Hall de Londres, rindiéndole homenaje con la misma portada que el “Concerto for Group and Orchesta” que organizó en 1969, ya con Gillan y Glover en la banda. Cedió el liderazgo y la dirección musical a Blackmore a partir de “In Rock”, y Purple se convirtieron en una de las bandas más grandes del Planeta. Sobrevivió junto a Ian Paice la marcha del Hombre de Negro en 1974, y veinte años más tarde, pasando a intercambiar sus malabarismos a los teclados con Tommy Bolin primero, y Joe Satriani después, y se despidió de la escena rockera tocando junto a otro genio como Steve Morse.

He pensado en todos ellos durante el día, y se amontonaban las imágenes y sonidos de todos esos Cds…”California Jam 74”, “Made in Europe”, un casete que me llegué a comprar tres veces pensando que a lo mejor así dejaría de sonar a trayecto en el interior del metro llamado “Last Concert in Japan”, el estupendo directo del Long Beach Arena del 76 publicado en 1995, con Bolin, Hughes y Coverdale, el epitafio de Blackmore que fue “Come Hell or High Water”, de la gira de “The Battle Rages On”, en el que Lord demostraba su elegancia admitiendo la grandeza de su compañero pese a las adversidades, bootlegs junto a Satriani como el interesante “Flying in a Purple Dream”…

Pero me entristecía escucharlos hoy. Ya habrá tiempo de recordar a Lord, su magia e infinito talento. Precisamente asociando ideas, la conexión Satriani me ha traído a la mente a sus Chickenfoot, y al rescatar a esa banda en la que tocan Sammy Hagar y Michael Anthony he terminado oyendo a Van Halen.

Un viaje en el tiempo, pues, que me ha situado en el verano de 1988, cuando se editó “OU812”, el segundo álbum de los hermanos holandeses junto a The Red Rocker. Tras la salida de Diamond Dave, los nuevos Van Halen nos maravillaron con el impecable “5150” en 1986, a la par que David Lee Roth montaba una super banda con Steve Vai y Billy Sheehan en sus filas.

Tocaba demostrar con el segundo disco que el maridaje entre el ex de Montrose y los Van Halen funcionaba y tenía solidez, y nos obsequiaron con un trabajo inferior, en mi opinión, a “5150”, pero por supuesto lleno de calidad, buenas canciones, y unos Sammy y Eddie en plena forma.

Parece ser que el título era una broma en respuesta al “Comételo y Sonríe” -“Eat´em and Smile”- de su entonces archienemigo David, al que habrían dedicado la respuesta, pues fonéticamente ese “OU812” se podría traducir como “Eh, tú, cómete uno también” –“Ou, you, ate one too”-. Pero bueno, dejando aparte esas coñas entre divos despechados, el disco del 88 quedó como su mejor trabajo hasta hace pocos meses, en que ha visto la luz ese emocionante “A Different Kind of Truth”.

En la edición original contaba con nueve temas, y posteriormente se añadió un curioso blues firmado por el fallecido Lowell George, líder de los southern boogie rockers de los 70 Little Feat, llamado “A Apolitical Blues”. Pero de los nueve temas escritos por Hagar, Michael Anthony y los hermanos, lo más interesante está en apreciar cómo se desenvuelven en ambos mundos: el de los días con Diamond Dave, y el posterior a “1984”, fundiéndose en ocasiones con resultados siempre irreprochables.

La inicial y soberbia “Mine all Mine”, y los singles “When It´s Love” y “Feels so Good” son los temas que más suenan a los Van Halen de Sammy Hagar, más poperos y melódicos, con abundantes teclados, coros casi celestiales y un clima muy positivo y luminoso. “When It´s Love” en concreto es como la hermana menor de “Why Can´t this Be Love”, el tema mas comercial de “5150”, pero carece del encanto blandengue de aquella.

“Source of Infection” y “Sucker in a 3 Piece” nos devuelven, en cambio, a los Van Halen más gamberros de los early days, y son dos maravillas, en especial la primera, con esa introducción marca de la casa y esas voces y punteos tan desmadrados.

“A.F.U. (Naturally Wired)” y “Black and Blue” –atención al solo de Eddie-, son canciones que se mueven entre las dos aguas, con momentos verdaderamente mágicos, junto a pasajes más abruptos que demuestran la versatilidad de estos tremendos músicos. Este es un detalle que me hace gracia, generalmente se asocia a Van Halen con piezas archifamosas tan directas como “Jump” o el “You Really Got Me” de The Kinks, y se tiende a pensar en ellos como una banda de hits irresistibles pero acaso facilones, cuando en muchos de sus discos, como “Van Halen II”, “Women and Children First”, “Diver Down” con sus experimentos y variopintas versiones, y en especial el más oscuro “Fair Warning”, encontramos recovecos y texturas que les alejan del estereotipo de banda de hit singles para las emisoras de radio.

Las dos restantes merecen una mención aparte: “Cabo Wabo” tiene un aire a lo Robert Plant en la voz de Hagar, es otro buen tema que termina haciéndose muy largo, creo que la idea no daba para llenar esos más de siete minutos resultantes, pero es una canción histórica para nuestro amigo Hagar, pues a partir de ella fundó su cadena de cantinas de comida y bebida mejicana Cabo Wabo, llegando a comercializar una marca de tequila con ese nombre. Con el tiempo, otros bon vivants del Rock and Roll como Vince Neil harían lo mismo, pero, que yo recuerde, Sammy fue el primero.

Y “Finish what ya Started” es una gozada, posiblemente la estrella del álbum, con un ambiente de desenfado rockero extraordinario, un riff adictivo inconfundible, la voz sensual de Hagar en estado de gracia, y unos tappings de Eddie fabulosos. La mejor del lote, con su video clip lleno de bellas señoritas pasando ante la cámara, como se hacían de bien estas cosas.

Bueno, nos hemos animado. La vida parece menos dura. Seguro que hasta ese artista con mayúsculas que fue Jon Lord, y con el que hemos empezado, sonreirá con aprobación allá donde esté si escucha estas canciones.

Por cierto, en aquel verano de 1988, Van Halen giraron por Estados Unidos encabezando un cartel en el que abrieron para ellos Kingdom Come, Dokken, Metallica y Scorpions ¿Alguien da más? Una gira cualquiera en los días de oro del Heavy Metal. Y pensar que hay quien quisiera viajar en el tiempo para evitar guerras o calamidades, para recuperar a una chica, que se yo… En una tarde de aquellas ibas a recibir en tu cara los temas, en exclusiva novedad, de “Savage Amusement” o “Back for the Attack”, y los cuatro jinetes presentaban a Jason Newsted. Como para quedarse en casa, en aquellas veladas además en que los heavys lucían con más glamour que los propios músicos, y las chicas subían a sus hombros con tangas de cebra, tops de cuero y cardados imposibles…Rock and Roll!!! Definitivamente me he animado.

Eddie Van Halen: Guitarras, Teclados y Coros
Sammy Hagar: Voz, Guitarra Rítmica
Michael Anthony: Bajo y Coros
Alex Van Halen: Batería y Percusión

Sello
Warner