Vader - Revelations

Enviado por Hawkmoon el Sáb, 08/01/2011 - 17:39
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1. Epitaph
2. The Nomad
3. Wolftribe
4. Whisper
5. When Darkness Calls
6. Torch of War
7. The Code
8. Lukewarm Race
9. Revelation of Black Moses

Vader tenían, en 2002, un carrerón de lo más excepcional a sus espaldas. Discazos como "De Profundis", "Black to the Blind" o "Litany", habían convertido a la formación deather en una de las más grandes y atrevidas del feudo. Aún sin vender tanto como las bestias sagradas del género (Morbid Angel, Death, Cannibal Corpse, Obituary o Deicide), la banda de Piotr Wiwczarek, podía mirar, perfectamente, a la cara a las citadas bandas. Tal era el derroche de calidad. Y de cojones.

Los tours, a escala mundial, los pulieron del todo, y ya tocaba el dejar el puesto de teloneros de lujo (se habían pateado el jodido planeta como supporters de formaciones como Gorefest, Bolt Thrower, Morbid Angel, Suffocation o Napalm Death), y "Revelations", el disco a tratar, se iba a encargar, de una vez por todas, de posicionar a Vader como lo que era (y es), una banda nacida para liderar el género.

Una energía láser, tan cortante como Morbid Angel y con la fuerza del tanque Slayer. Pocas bandas saben sonar, y a la vez, tan crudas, como poderosas, osadas y demoledoras. Desde los tiempos de los míticos Bolt Thrower, la escena Death no había conocído semejante huracán. Una vez aparecieron Vader por el mundillo extremo, Polonia, la sede central de la banda, se convirtió en toda una escena, al más puro estilo de la Florida Deathmetalera, en el tramo final de los años ochenta. Alumnos aventajados y maestros de las nuevas generaciones, ellos son Vader, y nosotros, humildes mortales. Vamos con el disco.

Una portada francamente trabajada, y con un demonio sumerio, babilónico o etrusco (aún no lo tengo muy claro), en el que le vemos destruyendo una iglesía, (muy en onda "Bestial Devastation" de Sepultura) nos deja claro el concepto antireligioso y extremo que nos plantea el grupo. Death metal blasfemo, y lanzado contra tu fea cara, con toda la mala hostia del mundo, esa es la naturaleza de Vader. Y sólo así los queremos. Vamos a indagar de lo lindo en ésta "revelación"...

"Epitaph", el primer trueno, arrasa desde el principio, con un riff simplón, para poco a poco, destrozar ciudades a base de baterías descomunales, un bajo oscuro, denso y más que latente. Slayer y Morbid Angel siempre me vienen a la mente cuando escucho a Vader, pero joder, los polacos actúan como mejoradores de esencias, y eso es un punto a favor. Himno de la banda e imprescindible temazo para los directos. Joyaza de nivelón.

"The Nomad" y "Wolftribe", ambas, unas maravillas speedico-Groovie-Deathmetaleras, no dejan tiempo para el respiro, y a través de un férreo caminar, plagado de tempos mortales y una pegada infernal (y ciertamente con poso Obituary), entregan más Death de alta calidad. Poderoso sonido de guitarras y batería. Pocos suenan tan devastadores. Parece que el espíritu de los Sepultura de "Arise" conviva con las fuerzas del "Reign in Blood" y la magia de Mr. Schuldiner (era "Leprosy"). Abismales.

"Whisper" (plagada de blast beat y mucho arrojo) actúa de entremés para "When Darkness Calls", un híbrido total entre los mundos del Black Metal nórdico (sobretodo en el tratamiento de las guitarras y en la estructuración de la composición) y el Death "Old School". Vader comienzan, con éste trabajo, a forjar, y ya para siempre, los cimientos más robustos de su sonido. Trabajos anteriores del combo ya nos demostraban que los polacos iban sobrados de técnica y valor, pero ahora, con "Revelations", Vader nos muestran que a cada paso, y como uno de esos demonios de Lovecraft a los que tanto admira Piotr, crecen y se vuelven más poderosos. Vader no cumplen esa máxima funesta de a más años menos fuerza, todo lo contrario. Vader empezaron como unos cabronazos, y ahora, son los hijos de puta mayores del reino. No les tose ni Dios, vaya. Menudos modos tienen. Dan miedo.

"Torch of War" (con una batería digna de Pete Sandoval y unos solos esquizofrénicos), hacen venir a mi mente etapas doradas del Death-Thrash, como los mejores tiempos de Sepultura o Dark Angel. Huevos de acero en un cuerpo de adamántium, y encima, al rojo vivo, para que no lo puedas ni tocar. Kerry King es muy orgulloso, creo yo, para admitir que ya no es el rey del feudo extremo, pero después de escuchar éste trallazo, la cosa está clara: Slayer es un glorioso pasado, pero Vader son el futuro. Un futuro jodido y desesperanzador, pero la mar de adrenalítico y feroz. Puestos a comernos el Armageddon, lo haremos gustosos con tanto riff diabólico.

"The Code" (con un aura "Seasons in the Abyss" total, bañada en terrenos tan speedicos como martilleantes) y "Lukewarm Race" (un oda, la mar de violento, y más intenso que un dolor de huevos) sirven de antesala al fin de disco. Nos llega el momento de la revelación final, y nos llega de la mano zarrapastrosa y leprosa de "Revelations of Black Moses", otro himno obsidiano y malvado, que parece acotar una mayor deferencia por el medio tiempo y la sonoridad lúgubre, eso si, que no es menos amenazadora que el resto del incontestable material de Piotr y sus hordas Deathers. Un punto y final matadoramente perfecto.

4 cuernos (bestiales) para la nueva demostración, en 2002, de que Vader eran los amos del cotarro Death. Si Chuck Schuldiner era Dios y los tres reyes magos (Morbid Angel, Cannibal Corpse y Deicide) ya no daban tanta cera como antes, el nuevo niño Jesús (Vader) iba a armar un buen belén.

Vader son el futuro, bañado eso si, en las más gloriosas aguas (pantanosas) de nuestro pasado.

Piotr "Peter" Wiwczarek : Bajo, Guitarra y voz
Maurycy "Mauser" Stefanowicz : Guitarra
Konrad "Simon" Karchut : Bajo
Doc : Batería

Sello
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