Ulver - Nattens Madrigal - Aatte Hymne til Ulven I Manden

Enviado por stalker213 el Jue, 13/06/2013 - 21:35
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1. Hymn I - Wolf And Fear (6:16)
2. Hymn II - Wolf And the Devil (6:21)
3. Hymn III - Wolf And Hatred (4:48)
4. Hymn IV - Wolf And Man (5:21)
5. Hymn V - Wolf And the Moon (5:14)
6. Hymn VI - Wolf And Passion (5:48)
7. Hymn VII - Wolf And Destiny (5:32)
8. Hymn VIII - Wolf And the Night (4:38)

Y como quien quiera que nunca hay dos sin tres, el destino tuvo a bien que la última incursión de los noruegos ULVER por entre las tenebrosas sendas del misterioso Black Metal (la banda siempre ha considerado a ‘Kveldssanger’ el nexo central de su trilogía), fuera al punto el más extremo, raw y “kvlt”, acorde a las rígidas leyes del Código Aarsethiano, aunque mismamente, también el menos eficaz, brillante o menos todavía, memorable. Y naturalmente que su embarrada producción (ex profeso, claro está) es uno de los factores de peso al respecto; Aunque no fuéramos a precipitarnos antes de tiempo, y vayamos a los hechos.

Como justo adelantaba, ‘Nattens Madrigal’ es un álbum que ni tan siquiera en sus mejores sueños es capaz de ponerse a dos metros rueda de ‘Bergtatt’ o menos ‘Kveldssanger’, pero del mismo modo hay que puntualizar tres realidades que están ahí y que difícilmente son rebatibles. Para empezar, que ‘Madrigal’, aunque en un estilo muy similar, tiene la mejor portada de las tres. Para seguir, que a su favor juega el hecho de que a años luz es igualmente el que menos pretensiones suscita (y los resultados son invariablemente notables). Aunque definitivamente, donde sí gana y por goleada es en el aspecto de la anécdota y en definitiva la mística, ya que del parto de este disco se ha llegado a largar y largar ríos de sandeces, a propósito de lo que los jóvenes lobos hicieron con la generosa suma que Century Media les dispensó para costear la producción del mismo, pero permitidme que vuelva a hacer un alto en el camino, y como justo apuntaba antes, vayamos a los hechos.

Estamos ya en 1997, y encontrándose la gran mayoría de los grandes estandartes de la escena en su transición de lo digamos “burro” a lo “sofisticado”, no van los hijos de perra éstos y se me ponen a funcionar a la inversa, cuando precisamente ellos habían sido los principales abanderados de la facción Épico-Sinfónica (!!!). En fin, y con lo que sea, el caso es que Garm y compañía -como queriéndose desmarcar, porque sencillamente es su puta naturaleza- viran el rumbo, y tras estandarizar el paradigma de lo que va a ser el Black Sinfónico (o menos “trve”, si así se quiere llamar) con su primer trabajo y ejecutar la pirueta más arriesgada que se recuerda en la Noruega del primer lustro de los 90’s con su segundo, se lanzan a la palestra en plan bonzo tal que unos DARKTHRONE, unos MYSTICUM o incluso unos GORGOROTH, aunque si me apuras incluso con peor sonido. Pero ¡Ay, amigo! Porque el que nace con tamaña clase y sensibilidad no puede ocultárselo a nadie por más bruto que se ponga. Y a los hechos me remito: ‘Nattens Madrigal’ es en efecto un álbum que chirría hasta lo indeseable con unas guitarras efecto sierra y un bajo casi inaudible, que difícilmente serán del gusto de todos los públicos, pero al punto revelan de igual modo una naturaleza, un carácter y unas maneras que absolutamente nada tienen que ver con la terna de salvajes que antes citaba.

En este sentido, ‘Hymn 1 - Wolf And Fear’ entra ya a cuchillo, poniendo en solfa el cómo esta vez Los Lobos no venían para hacer prisioneros, aunque es precisamente aquí también dónde podemos encontrar el único respiro de todo el trabajo- en forma de pasaje acústico- pero hablamos tan solo de eso y ya. Porque el resto es caña cañera de la buena, aunque por más que lo intentan, ULVER no pueden sonar malotes como Nocturno o Fenriz. Del mismo modo en que por más que nos prive de su prodigioso timbre, Garm puede antojarse una silueta tenebrosa o amenazante. Sencillamente porque su alma no es la de un guerrero, sino antes la de un bardo, al que tan solo lo mueve su ansia de extasiar al espíritu y no atormentarlo. A tales efectos, diríase que en claves de “Raw”, “Kvlt” u “Orthodox”, ‘Madrigal’ fracasa, por la sencilla razón de que ni exuda la misma violencia, nihilismo que digamos por ejemplo unos DARKTHRONE, aunque ineludiblemente triunfa, porque después de todo es también un gran disco de Black Metal, aunque rebajadito, ateniéndonos a los parámetros que primeramente regían al género.

Así pues, se entiende el cómo aquello ante lo cual nos encontramos, es un álbum antes que ninguna otra cosa MELÓDICO; Y si eso, pues también sucio, malcarado y horrorosamente lo-fi ¡Que sí! Pero uno es quien es, al fin y al cabo, y aún pretendiendo parecer los amos de los suburbios de Oslo, al final del día se les va todo el invento por los suelos al dejar traslucir su verdadera identidad en grandes momentos como el riff inicial de ‘Hymn 4 - Wolf And Man’ (descaradamente ripeado de cajón de sastre de IRON MAIDEN), la progresión de cuerdas de la segunda mitad de ‘Hymn 7 - Wolf And Destiny’ o ya de modo histérico: El arranque de ‘Hymn 6 - Wolf And Passion’ y sus gloriosas ínfulas de “¡Vamos a salvar al mundo!”.

Con todo, el álbum salva sobradamente la cara, máxime comparado con su inminente batacazo ‘Themes From William Blake's The Marriage of Heaven And Hell’, y puede alinearse honrosamente junto a sus dos hermanos mayores; Aunque eso sí, lejos, muy lejos, de llegar a equipararse a sus demenciales niveles de grandiosidad o apoteosis.

Después de todo, la cosa tiene su mérito (su ENORME mérito) sonando cómo suena el invento, si es que hiciéramos caso a los delirantes rumores acerca del mismo, ya que incluso se ha llegado a decir (negado por el propio Garm) que ‘Madrigal’ fue grabado en mitad de un bosque (!!!). Ahora bien, a los que sí ya daría más crédito, son aquellos que apuntan a que la banda despilfarró a piñón la pasta que el sello les transfirió (dicen que en trajes, cortes de pelo, coca, piruletas y hasta un coche ¡Hahaha!) y con las migajas que les quedaron no les dio sino para esta puta cochambre de producción. Cosas de genios, digo que será ¿No?

Indudablemente el peor de la Trilogía Black de ULVER, aunque ni por asomo un disco más entre la muchedumbre, ya que por H o por B éste es otro de los indispensables de su rollo. Lejos de la dimensión de los dos primeros, aunque inexcusablemente impregnado de la excelencia que siempre ha caracterizado a la banda.

Valoración: 8.9

Garm: Voz
Haavard: Guitarra
Aismal: Guitarra
Skoll: Bajo
AiwarikiaR: Percusiones

Sello
Century Media