U.D.O. - Solid

Enviado por Hawkmoon el Mar, 09/08/2011 - 22:03
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1. Independence Day
2. Two Faced Woman
3. Desperate Balls
4. The Punisher
5. Devil's Dice
6. Bad Luck
7. Preachers of the Night
8. Hate Stinger
9. Braindead Hero
10. Pray for the Hunted
11. The Healer

La voz del pequeñín Udo, la mejor voz que ha reinado jamás en el mundo de Accept, su máximo sello, volvía al ruedo de la carrera en solitario. La segunda intentona junto a Accept no fructiferó como debiera, y trás pasarselo bien, y hacérselo pasar bien a la parroquia con trabajos como "Objection Overruled", "Death Row" o el sorprendentemente negativo a ojos de muchos fans, "Predator", cogió la maleta y volvió a "Villa Udo".

Con los años, supongo que para forrarse de lo lindo, acabaría volviendo (para volver a largarse, eso sí), pero, ahora, justo en 1997, tenía hambre de gloria metalera. Y quería todos los aplausos. Todos. Udo volvía a ser el protagonista total de su movida, de su peliculita. Está claro. Puedes poner a Arnold Schwarzenegger de co-estrella. Puedes rodearlo de lo mejorcito del panorama (Stallone, Van Damme, Lundgren, Seagal, Norris...). Pero la gente viene a ver a Arnie. Y eso pasaba con Accept. Está claro que Wolf Hoffman es Accept. El, ahora calvete, guitarra siempre ha sido el mandamás en el cotarro de los alemanes. Pero Udo, el icono, a lo Bruce Dickinson en Maiden o Rob Halford en Priest, monopoliza las miradas, las manos le quieren tocar a él, y antes que a nadie. En fín, que a nivel iconazo le ganan bien pocos al orondo rubiales. Muy pocos. Supongo que desde que "Fast as a Shark" retumbó en el reino metálico, muy pocos se atrevieron a plantarle cara. La voz de Udo no solamente alcanza notas estratosféricas, sinó que, de paso, te arranca la piel la tiras y te lanza a un mar de sal y vinagre. Así es la voz de Udo. Si te cruzas con ella, a lo láser de Star Wars, acabarás cortado en dos. Eso sí, no te preocupes. Lo bueno de los lásers es que cauterizan tu herida al segundo de convertirte en historia.

Udo sale de un sarcófago. Quizás busca pelea con el mismísmo Eddie del "Powerslave". Nunca se sabe con un camorrista del tallaje de nuestro pequeño gran hombre. Y está cabreado de cojones. Y más que de costumbre, hermano. La hemos cagado. Cuando los dioses del Metal se cabrean, que pasa más a menudo de lo que querríamos, hay que prepararse para toda una sucesión de huracanes, ciclones, tsunamis, tormentas, maremotos, terremotos...de todo. Y Udo, desde siempre, ha sido uno de los dioses más huraños y atemorizantes. "Sólido" como el que más. Así es nuestro Udo. Una roca que, a veces, late y habla. Y canta que acojona. ¿Quieres oirlo? Bienvenido seas a "Solid". La segunda oportunidad de Udo, su segunda intentona después de volver a "acceptar" las reglas de Mr. Hoffman, en plan solista. ¿Hay vida trás Accept? Ahora salimos de dudas.

"Independence Day", la primera pedrada, mantiene un buen pulso rockero, amparado por un buen guitarreo, parco en ideas, pero potente como una patada en los cojones. Medio tiempo, nacido con ansias de querer correr, pero que se gana a la audiencia sin tener que acabar siendo un "Fast as a Shark". La voz del maestro está como siempre: afilada, cortante, a lo bisturí. Híbrido entre la naturaleza de sus ex-compis y AC/DC. Udo haciendo suyas las movidas de otros, hehehe. Pero, bueno, si la cosa se hace con arte (que se hace), pues, ala. Apuntamos un tanto para las cuerdas de Graf y Kaufman (nunca me acostumbro a no verle aporreando un kit de batería). Los coros del final, por los que Manowar le habrían ofrecido medio pene a los dioses (les sobra medio metro aún), quedan de puta madre. El intento, que suena a tema de "Metal Heart", me gusta. Y mucho. No esperes un clásico. Pero disfruta. Lo harás. Udo mantiene su sello, su energía "futuristo-metaloide" y sus agallas de líder del cotarro alemán.

"Two Faced Woman" y "Desperate Balls" nos sirven un buen par de platazos netamente metálicos, coreros, arrolladores. El sonido de las guitarras, mega-crujientes y densas (de ahí el título de "Solid"), actúan como asfalto cojonudo para que Udo se ponga a mil con ése vehículo bestial que resulta ser su voz. La "chicha" solista anda lejana al poder de Hoffman y colegas, pero no podemos descartar el fliparnos igual. Udo vende una moto que encanta al fanático de Accept. El tipo sabe que un porcentaje enorme de sus fans, casi todos, están ante "Solid" porque un dia el señor grabó movidas inmortales como "I'm a Rebel", "Princess of the Dawn", "Metal Heart" o "London Leatherboys". Así de claro. Udo no engaña. Bruce Dickinson o Rob Halford abandonaron, respectivamente, Iron Maiden y Judas Priest y se olvidaron de los fans que los convirtieron en iconos del estilo. Uno, el bueno de Bruce, preparó un disco alejado totalmente del universo Maiden ("Balls To Picasso". Y no hablemos de "Skunkworks"), mientras que Rob dejaba Priest para, primero, convertirse en pseudo- Anselmo. Y luego, ya nos hizo un disco industrial (que no nombraré, pues me da cagalera). Udo no es así. Sabe que el fan de Accept, el que ama y mataría por sus discos ochenteros, va a seguirle. Y no es plan de hacer "mariconadas". No es su estilo. Udo es puro Metal. Metro y medio de acero "Excaliburiano". Más Heavy, imposible. Y así seguirá hasta el dia en el que la tierra reclame su (pequeño) cuerpo.

Frank Castle, el célebre "The Punisher" de la Marvel, es todo un superviviente. Trás tener que vivir la muerte de su mujer y sus hijos a manos de la mafia, decidió hacer lo que todos pensamos pero nadie se atreve a contar. Cada dia, o cada dos, el tio se carga a un yonkie-violador. O a un pederasta. O a un Yakuza. Lo que sea. Si no estás dentro de lo que él considera "el mundo de los buenos", estás muerto. Y Udo es igual, a su manera. Es un "Punisher", un outsider total, que crea la música que ya no vende y lo hace porqué es lo que más ama en el mundo. Declarando la guerra a todo aquel que no vive en el "mundo del Metal". Normal que el camino de estos dos titanes se uniese. Y menuda unión. De alucine. Velocidad, caña, baterías a toda mecha, un Udo sangrando y haciendo que sangres por el culo y los oidos, y un acertadísimo tono rítmico, vacilón, casi Thrash, y peligroso. El tremebundo personaje de Marvel no merece menos. Y los fans de Udo, igual. Estribillo clásico. Temita que me habría funcionado de puta madre en "Predator", por eso de hacerle ganar nivel.

"Devil's Dice", "Bad Luck", "Preachers of the Night", "Hate Stinger", "Braindead Hero" y "Pray for the Hunted" nos entregan a unos Udo que no quieren cambiar el buen sabor de boca inicial. Hay muchas referencias, a su pasado con Accept, a sus trabajos solistas, pero el tipo de enfoque del trabajo, con un carisma total y algo osado, aún dentro de los parámetros "mega-Trues" que se gasta el "Willow Heavy", hacen del viaje algo cómodo. Previsible, pero cómodo. Disco con latido, con alma, aunque sea de cyborg.

"The Healer", que suena como parida en 1990, por ese caminar, por ese tipo de naturaleza, esa que tarda en despegar, que te hace mover el pie todo el rato, esperando el momento de gritar y poner el puño en alto, cierra la "sólida" etapa. No hemos acabado en plan adrenalítico, el tema ha sido bastante similar durante todo el trayecto, y esos "na-na-ná" no me acaban de casar con un disco oscurete, pero, bueno...no me quejo. La cosa ha tenido altos geniales (no me quito el "Punisher" del cabezón), momentos normaletes y alguna historia sobrante, con sabor a platos de otros colegas. Un disco de Udo nunca sonará diez años por delante de la escena. Es más, sonará como diez por detrás. Pero no es por eso que se le da cera a la obra del teutón. Yo le doy candela a la obra de Udo por el arrase, por la potencia de su premisa. Por su sabor "acceptoso". Y asombroso. Innovación nula. Acojonamiento seguro.

3 cuernos (altos) para "Solid". Pieza mejorable. Pero bien certera y molona. Otra "Udo-aventura" a sumar a la colección.

Udo Dirkschneider: Voz
Jürgen Graf: Guitarra
Stefan Kaufman: Guitarra
Fitty Wienhold: Bajo
Stefan Schwarzmann: Batería

Sello
G.U.N Records