Tysondog - Crimes of Insanity

Enviado por Witchfyre el Sáb, 25/01/2020 - 18:05
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1. Taste the Hate (04:06)
2. Don't Let the Bastards (Grind You Down) (03:15)
3. Blood Money (04:44)
4. The Machine (03:43)
5. School's Out (Alice Cooper cover) (03:14)
6. Street Thunder (03:56)
7. Hotter than Hell (3:34)
8. Judgement Day (03:31)
9. Eat the Rich (04:09)
10. Smack Attack (03:29)

Volvemos a la vieja guardia británica con Tysondog, aventajados alumnos de la NWOBHM que en 1983 llaman la atención de toda una institución metálica como Neat Records y son apadrinados por un Cronos en sus años de gloria, quien será el encargado de impulsar su debut un año después. Bajo el abrigo del señor Lant, su producción en el estreno (bastante chatarrera, para que negarlo) y su colaboración en algún corte, podríamos esperar otra caótica maquinaria de rock and roll callejero, macarra y pseudosatánico como el de Venom, pero nada más lejos de la realidad. El nivel de sofisticación y pericia técnica alcanzado por estos Tysondog ya en su inmaduro debut era algo fuera del alcance del infame trío de Newcastle, aunque bien sabemos que lo que Venom ofrecía a sus acólitos no era precisamente eso, ni lo que estos buscaban.

Como todo debut tardío para las huestes británicas, el éxito fue esquivo para Tysondog, aunque dudo que Beware of the Dog tuviese los argumentos necesarios para conquistarlo, pero todavía les quedaba una bala en la recámara con este explosivo Crimes of Insanity. Como conectados con sus vecinos al otro lado del Atlántico, estos cuatro rudos mozos, también de Newcastle, templaron sus espadas, se ciñeron sus cinturones de balas, apretaron bien los dientes y lanzaron a la humanidad un auténtico pepinazo que, a esas alturas, probablemente habría encajado mejor entre los furiosos ataques de lo que acabamos llamando power metal americano, que entre los defensores de la ortodoxia británica. 9 trallazos de incendiario heavy metal, violentos como un perro sanguinario cegado por la rabia, más una demasiado obvia versión del School's Out, aunque diré que está convenientemente anabolizada para la ocasión.

La cosa empieza cuchillo en boca con una Taste the Hate que sí, nos hará saborear el odio, y apenas se relajará en los próximos 37 minutos. La escucha es agotadora, extasiante, intensa como una puta maratón al sprint. Don't Let the Bastards (Grind You Down), Blood Money, la atronadora Street Thunder... hasta el final con Smack Attack resultan una auténtica paliza para el oyente desprevenido, tan bestias como sus propios títulos sugieren. Ya veis que son unos auténticos poetas, pero no están estos perros de presa dispuestos a soltarte una vez te han hincado el diente, van a partirte los huesos. Da un pequeño respiro, paradójicamente, Hotter than Hell con su ligero regustillo épico y algún alarde guitarrero, aunque no se recrean mucho Tysondog para que no bajes la guardia.

Para romper un poco la tradición de Neat Records, no luce nada mal la cosa con esa sutilmente erótica imagen de portada y un sonido que cruje que da gusto. Tenía un buen día Keith Nichol cuando se sentó a inmortalizar estos crímenes de locura, aunque, no temáis, no falta aquí un poquito de ese reverb tan característico de los Impulse Studios. Además el salto interpretativo de estos cuatro animales es tremendo desde aquel Beware of the Dog que sonaba mucho menos compacto, muy en especial de un furibundo Clutch Carruthers que me recuerda bastante en su rugido al gran Joe Comeau en Master Control. Curiosa asociación a priori, pero nada inapropiada al escuchar el resultado de este segundo LP de los británicos.

Es encomiable el esfuerzo de estos Tysondog que demostraron contarse entre los herederos de la vieja guardia británica que mejor oído tuvieron a la hora de adaptar su sonido a los nuevos tiempos. Crimes of Insanity suena abrasador como un bombardeo de napalm pero, como en otros muchos casos, pocos fueron los que se enteraron de ello. Era 1986 y, como ya sabéis, la mirada de los jovenes metaleros ávidos de nuevas y más virulentas propuestas se trasladó a otros horizontes e ignoraron a aquellos que, como Cloven Hoof, Grim Reaper, Satan o Marshall Law, intentaban mantener ardiendo la llama del buen heavy metal en la vieja Gran Bretaña. Tanto si te gusta el sonido de la NWOBHM, como si lo tuyo es el heavy metal americano más agresivo de unos Liege Lord, Hexx, Vicious Rumors o Metal Church deberías aproximarte a estos Tysondog que estaban más que dispuestos a destrozar tus tímpanos con su ruidoso ladrido. Por mi parte, se llevan cuatro cuernazos sin discusión.

- Clutch Carruthers: voces
- Paul Burdis: guitarras
- Kev Wynn: bajo
- Rob Walker: batería

Sello
Neat Records